En la última jornada del festival pudimos disfrutar de uno de los mejores conciertos de todo el festival, el de los norteamericanos Whitney.  

Y finalizamos el último día del Primavera Club con una jornada con menos actuaciones pero con una concentración de calidad asombrosa. De nuevo las bandas nacionales han rendido a un gran nivel, pero han sido los norteamericanos Whitney los que nos han robado el corazón.

 

Yumi Yumi Hip Hop

Cuando uno va a ver a un grupo de estas características ya sabe a lo que se enfrenta. Canciones rápidas, de menos de tres minutos de duración, con letras divertidas, melodías agradables y mucho coro. Si te gusta ese juego, puedes disfrutarlo enormemente, como es mi caso. Yumi Yumi Hip Hop es como una versión moderna de Los Fresones Rebeldes, o por compararlo con bandas más coetáneas, Axolotes Mexicanos y Pantones. Eso sí, con una peculiaridad, y es que cantan en catalán.  Directas y salvajes, fueron el plato perfecto para abrir el último día del festival. Menos de media hora de actuación, pero una media hora llena de nervio, con personalidad y un sonido atronador que inundo toda la sala 2 del apolo. Muy bien.

Gúdar

Foto de Primavera Sound y el fotógrafo Dani Canto

Foto de Primavera Sound y el fotógrafo Dani Canto

Otros que tenía muchas ganas de ver eran los barceloneses Gúdar. Hemos disfrutado a lo largo de estos días de propuestas modernas, diferentes y vanguardistas, pero probablemente lo de estos tíos sea lo más inclasificable que hemos visto en el festival. Imposible definir una música en la que hacen lo que les da la gana, rompen el ritmo, suben, bajan y se clavan una melodía acojonante antes de que puedas darte cuenta. Todo esto mientras una voz de esas que te taladra la cabeza se apodera de tu universo por tan solo media hora. Un voz a caballo entre el de Alt-J y el cantante de Manos de Topo, que consigue darle una impronta y dotar a su música de un sello único e inconfundible.  No sabemos cómo pueden compaginar una música que a veces recuerda a la rumba de La pegatina pero que rápidamente se entremezcla con sonidos experimentales para derivar en una inyección de ritmo que ni quiera los pies de un manco podrían obviar. Qué maravilla.

 

Whitney

Foto de Primavera Sound y el fotógrafo Dani Canto

Foto de Primavera Sound y el fotógrafo Dani Canto

He intentado varias veces a lo largo del año escuchar el Light Upon the Lake, el disco debut de Whitney. Tanto crítica como público parecía eyacular con cada escucha del álbum, pero yo no les veía la gracia por ningún lado, no podían sonarme más genéricos. Hoy es un día de esos een los que uno agachar la cabeza y rendirse ante la evidencia, que no es otra que la confirmación de una grandiosa banda. Porque Whitney ante todo son unos grandes músicos. Eso se percibe rápidamente en un directo donde cada instrumento es imprescindible y fundamental. Muchos podrían pensar que no hacen falta seis tíos sobre el escenario para sacar ese sonido, pero lo cierto es que cada matiz de las guitarras, la evidente importancia de la trompeta o las líneas de bajo y teclados son tan vitales como la poderosa batería que acompaña a la carismática voz de su líder, Julien Ehrlich’s. Con tan solo un álbum a sus espaldas, esta formación resurgida de las cenizas de The Smith Westerns son algo así como si Bon Iver se metiera en un conservatorio y empezase a darle al soul y juguetear con el jazz en lugar de tirar de autotune. La definición perfecta de la elegancia, del corte seco la importancia entre ser sutil en los matices de cada sonido, que componen un conjunto perfecto. Sorprende que ya cuenten en su haber con hits tan potentes como Golden DaysNo Matter Where We Go o No Woman, al igual que el desparpajo de su líder, que demostró ser un showman, con morreo incluido a uno de los miembros de la banda. Poco puedo contaros más allá de mi experiencia personal. Entré con total desidia y salí con absoluta admiración. Hay que escucharlos en directo para comprender todo esto. Grandiosos.

 

Porches

Foto de Primavera Sound y el fotógrafo Dani Canto

Foto de Primavera Sound y el fotógrafo Dani Canto

Y finalizamos el día con una actuación que para mi asombro tenía toda una legión de groupies en la primera fila. No sé muy bien por qué, pero levantan pasiones. No diría que fueran decepcionantes, pero sí que puedo decir que no estuvieron a la altura de lo que me esperaba. El grupo tiene un puñado de hits, pero en directo todo sonaba muy encorsetado, muy homogéneo. Nunca entré en el rollo que nos ofrecieron a lo largo del concierto, más cercano a Mac Demarco que a Majical Cloud, pero tampoco puedo decir que sonasen mal. Un final más que aceptable para el festival, pero que a mí personalmente me dejó bastante frio.

Y finaliza el tercer día del festival con gran nivel. A lo largo de los últimos tres días hemos visto grandes conciertos y descubierto bandas asombrosas. Próximamente publicaremos un artículo con conclusiones y top final de todo lo visto en este festival. Y lo mejor de todo, es que cada día queda menos para el Primavera Sound.

 

el Primavera Club.

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