Aquarius es un retrato intimista de una familia de clase alta de Recife. Sin embargo, su director Kleber Mendonça Filho, logra en ésta, su segunda película ( prematuramente aclamada por la crítica), hacer un retrato que va desde lo particular hacia lo general, tocando temas que van desde el sentido de comunidad, hasta la gentrificación, el nepotismo y la corrupción de las elites. 

Mujer Mirando en el callejon de la casa con un vestido

Una mujer con cabello recojido en la parte trasera de la casa.

Aquarius, la segunda película de Kleber  Mendonça Filho, evidentemente ha dado de qué hablar. Hasta el momento ha ganado 17 premios y ha recibido 20 nominaciones en festivales alrededor del mundo. Entre lo más relevante se encuentra su nominación a la Palma de Oro de Cannes, su nominación a Mejor  Película Extranjera en los Premios Cesar, Mejor Actriz y Premio del Público en el Festival de Mar del Plata; Mejor Dirección y Mejor Actriz en los Premios Fénix. También fue considerada por la revista Cahiers du Cinéma como una de las películas más importantes del 2016. En el FICCI 57 en Cartagena participará en la sección competitiva Gemas.  Las expectativas son altas ya que su opera prima Neighboring Sounds (2013), también ambientada en Recife, tuvo gran recepción por parte de la crítica mundial.

“Desde antes de que la crisis llegase a Brasil, en el mercado inmobiliario se comportaban como bestias voraces. El baile de excavadoras y bulldozers que presencié en Recife era deprimente a la vez que fascinante. Recuerdo observar cómo se decidía el destino de una casa y sus dueños. Había visto que los ocupantes se mudaban, vi un día cómo ponían una señal anunciando la construcción de un edificio nuevo. Un par de meses después, llegué a casa y vi cómo una aplanadora limpiaba el terreno donde esa casa había estado durante décadas. Solo tardaron un par de horas en demolerlo. Me gusta aplicar este proceso a mis películas, siendo testigo del cambio desde el punto de vista de la vida de un individuo. Y así, en Aquarius, Clara intenta comprender lo que está ocurriendo a su alrededor. ¿Cómo pueden demoler con esa indiferencia tantos edificios que tienen una historia, que son una referencia para tanta gente?” Kleber Mendonça Filho

“Los Tres Cerditos” o la primera historia de un desalojo

Todos conocemos el cuento de “Los tres cerditos”: en él un lobo logra tumbar soplando las casas de los cerditos construidas con los materiales más precarios; al final los cerditos que quedan sin casa, se refugian en la casa de ladrillos que hizo el tercer cerdito, la única que el lobo no puede tumbar soplando. En el cuento, supuestamente los cerditos que construyen sus casas con paja o con madera eran los más perezosos; la pregunta que me hago hoy en día es por qué se le enseña a los niños desde pequeños que si ven una casa de paja o de madera deben asumir que quien la construyó fue alguien perezoso. En uno de los planos más extraños de Aquarius, la protagonista Doña Clara, le muestra a su nieto algunos libros para niños, entre ellos, el de “Los tres cerditos” y le explica al pequeño su núcleo trágico: -“No, el de Los Tres Cerditos no, en él los muros se desmoronan. Mira en Caperucita 

Roja el lobo se come a la abuela”.-  Y quizás ahí esté la esencia de esta película, en la yuxtaposición de lo más entrañable de la vida, como lo es una abuela leyéndole cuentos a su nieto, con los aspectos más siniestros de ésta.

Igual que en los cuentos de “Los Tres Cerditos” y de “Caperucita Roja”, en Aquarius una fuerza maligna se enfrenta al desvalido. Es como David contra Goliath, aunque en el caso de la imagen quien aparece gigante es Doña Clara, la última habitante del edificio Aquarius, sobreviviente de un cáncer de seno, quien se ha negado a vender el apartamento donde ha vivido toda su vida a la firma multinacional inmobiliaria Bonfim. Ellos tienen planeada la construcción de un complejo gigante de edificios en ese lugar, privilegiado por estar al frente de una playa muy importante de Recife, en el estado brasileño de Pernambuco. Si ella no vende el apartamento, la construcción no puede seguir adelante.

Aquarius, un retrato de época de Recife

Foto en blanco y negro desde el cielo representando a una parte de una ciudad

Lo primero que vemos en la película, es una serie de diapositivas aéreas en blanco y negro de la ciudad, ostensiblemente cuarenteras, particularmente de la playa donde vemos el trazado urbano, ocupado por unas cuantas construcciones de poca altura, una iglesia rodeada de una gran cantidad de espacio público y algunos parques. De esa mirada aérea pasamos al dominio de lo íntimo: unos jóvenes ochenteros escuchan Another one bites the dust de la banda Queen, dentro de un carro en la playa y ahí nos presentan por primera vez a Clara en su juventud. De ahí pasamos a la casa donde se desarrollará toda la acción, en ella hay una celebración familiar: es el cumpleaños de la tía Lucía, sus sobrinos leen discursos en frente de toda la familia recordando los eventos más importantes de toda su vida. Al mismo tiempo, la tía Lucía al ver un mueble de madera que está en la sala, empieza a recordar una relación sexual específica que tuvo con su amado, en la flor de la revolución sexual de los 60’s .

Hombre desnuddo dando la espalda y una mujer de frente completamente desnuda

Más adelante en la película ese mismo armario es el espectador silencioso de un encuentro sexual de Doña Clara. Kleber Mendonça Filho  entiende que los objetos no son solamente objetos, al respecto de esto decía la filósofa alemana Hannah Arendt: “…las cosas del mundo tienen la función de estabilizar la vida humana, y su objetividad radica en el hecho de que – en contradicción con la opinión de Heráclito de que el mismo hombre nunca puede adentrarse en el mismo arroyo- los hombres, a pesar de su siempre cambiante naturaleza, pueden recuperar su unicidad, es decir, su identidad, al relacionarla con la misma silla y la misma mesa.”  Y las casas no son solamente casas; “…la arquitectura acoge al hombre en su actividad con sus objetos, y lo protege de lo malo del exterior, dejándolo con lo mejor del exterior que es la luz.”, dice Daniel Bermúdez, arquitecto bogotano.  En la tríada ciudad-casa-objeto se desarrolla todo el conflicto de Aquarius.

Entre lo cotidiano y lo siniestro

En términos formales la película es altamente naturalista, en casi todas las escenas vemos a los personajes en escenas cotidianas: comiendo, hablando, bailando, viendo un álbum de fotos, disfrutando en familia. No obstante, toda la película está impregnada de una atmosfera siniestra muy leve,  algunas veces reforzada con el uso del zoom, y en otras ocasiones, con el uso de imágenes gráficas que de alguna manera se salen del ámbito familiar y cotidiano, que domina la mayoría de la película.

Dos hombres en un cementario guardando los huesos de un cuerpo

Esto se nota  también en el lenguaje que utilizan los personajes, sobre todo en las confrontaciones que hay entre los funcionarios de la empresa constructora y Doña Clara: siempre ambas partes parecen ser muy formales, muy educadas, pero en el subtexto está la tensión inherente a lo que está en juego, esto es, el desalojo de una mujer que muy pronto estará en la tercera edad. Detrás de esas conversaciones aparentemente formales, el subtexto es el de la violencia del mercado inmobiliario.

Progresivamente los funcionarios de la inmobiliaria utilizarán técnicas que van desde lo más sutil, a autenticas técnicas invasivas y terroristas. Al principio solo hacen visitas a la casa y dejan sobres a ella y a sus hijos con la propuesta de compra; luego deciden quemar unos colchones en la mitad del estacionamiento; en otra ocasión hacen una fiesta muy subida de tono (una orgía) justo en el apartamento de arriba de Doña Clara.

Mujer hablando que el edificio no esta sola y que ella vive ahi

 A pesar de todo, Doña Clara logra sobreponerse ante ese Goliath que es la inmobiliaria. Una sola mujer, sobreviviente del cáncer de seno, que se regocija simbólicamente en su pelo largo y negro, en su amor por la música y su familia,  para poner en jaque a todo un engranaje que a diario cambia las condiciones de vida de muchos.

Aquarius es una película sobre resiliencia y resistencia. Es una película que de alguna manera describe cómo las condiciones de vida y los valores, necesariamente cambian de una época a otra. Es una película donde se revisa históricamente el cambio urbanístico  de una ciudad y el impacto que tiene eso en los tejidos sociales. Es una película que examina las relaciones de poder que hace que esos cambios sucedan. Todo esto de la mano de una gran actuación de la legendaria Sonia Braga.

Curiosidades:

  • En la última versión del Festival de Cannes, el director y los actores hicieron avisos de protesta en contra del supuesto golpe de estado en contra de Dilma Rousseff.
  • En Brasil después de su premiere en el Festival de Gramado el público empezó a gritar -afuera Temer-, presidente que ascendió al poder de manera muy polémica. En otras proyecciones en Brasil ha sucedido lo mismo.
  • El comité del Ministerio de Cultura decidió no seleccionarla como posible nominada a Mejor Película Extranjera; muchos dicen que fue en retaliación por ser crítica al gobierno del presidente Temer.

http://www.theendmag.com/nuestras-impresiones-del-gran-festival-latinoamericano/

http://www.theendmag.com/terrorismo-en-cannes-69-resumen/

 

 

Aquarius: David contra Goliath en Recife
Aquarius es la segunda película del director Kleber Mendonça Filho, protagonizada por la legendaria Sonia Braga. ¿Sabías que…? La película ha estado rodeada de controversia desde sus primeras proyecciones, debido a que su director y reparto han sido muy críticos con el ascenso al poder del presidente Michel Temer. Conoce más sobre Aquarius leyendo nuestra reseña.
CALIFICACIÓN TOTAL85%
Puntos Fuertes
  • Es una película donde se revisa históricamente el cambio urbanístico de una ciudad y el impacto que tiene eso en los tejidos sociales. Examina las relaciones de poder que hace que esos cambios sucedan.
  • Es un retrato de la ciudad de Recife, su cultura y sus costumbres.
  • La gran actuación de la legendaria Sonia Braga.
Puntos Debiles
  • Algunas veces parece ser demasiado nostálgica.
  • La división en capítulos no le aporta nada narrativamente.
  • Quizás hubiera sido interesante un análisis más profundo de las tensiones sociales entre clases.
85%Overall Score
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