En las encantadoras costas mediterráneas, esta nueva ola de cine griego regresa con SUNTAN, una bi-polar película que empieza con la vejez y termina con la juventud.

En las  costas de Grecia, en las cristalinas aguas del mar Egeo, Kostis (Makis Papadimitriou) conocido por su anterior rol como el sensible gordito en Chevalier (2015), regresa a tierra firme a la pequeña isla de Antíparos, para instalarse como el doctor encargado de la ola de turistas que invaden las playas luego del invierno. El verano llega y con este trae a Anna  (Elli Tringou) una joven coqueta de supuestamente 21 años que accidentalmente cae en la camilla del doctor. Ella junto a sus tres amigos y lo que pareciera ser su novio, dan un vuelco a la aburrida y tediosa vida de Kostis.

Con una estructura medianamente lineal, la cual se torna en una cíclica pesadilla, (en el buen sentido de la narrativa), desesperados caemos ante los débiles impulsos del doctor quien se enamora perdidamente de Anna. Para los otros del grupo que sólo quieren pasarla bien, este escenario de liberación pansexual y lenguaje multi-plural se torna en un círculo vicioso del que Kostis no puede escapar. Sin  poder evitar que el verano acabe prematuramente, lo que sucede, el doctor se ve amenazado por la terrible noción que a veces las expectativas no superan la realidad y que al marcharse todo volverá a la monotonía de antes. Tratando de encajar su trabajo con su vida social, Kostis hará lo que esté en sus manos para repetir aquellos inolvidables momentos que no duraron mucho tiempo. Temeroso a perder la chispa, se embarca en situaciones humillantes, degradantes e inimaginables para conquistar nuevamente aquella resbaladiza juventud. Anna, cuyo espíritu es libre y sin preocupaciones, no es consciente del daño que hace jugar con la humildad de un loco enamorado.

Tomar el sol es hermoso, peligroso y se desvanece rápido, como la juventud

orgia en la playa

Suntan – Productora X –

El director, quien nunca se ha basado en un guión formal o en diálogos para sus proyectos, sino a partir de una sinopsis en la que de manera suelta desarrolla la película sobre la improvisación, esta vez junto a Tzoumerkas, mientras uno se encontraba en Berlin y el otro en Grecia, trabajaron el guión vía Skype. Papadimitropoulos ahora a sus 37 años, puede relacionarse con el personaje de Kostis, que para muchos como él que sienten que la vida se les fue, este film será una clara proyección del miedo que corre en todos nosotros, aquel tiempo perdido. Rechazando las inspiraciones de sus otros  films que recuerdan el estilo  documental de Harmony Korrine, el ritmo de Tom Tykwer y hasta los personajes ególatras de Guy Ritchie, el director hace que esta película flote inesperadamente, mostrando una descabellada mirada a la soledad y lo que el rechazo social puede hacerle a uno, en el que la isla simboliza aquella miseria por la que está pasando la mayoría de la población de Grecia, que gracias a este cine, el cual se balancea entre autor y lo comercial, demuestra como puede resurgir con la marea.

Makis, quien siempre fue el pensado para el papel, progresivamente se hace sentir tras la pantalla, en donde la pena, la insatisfacción y el delirio toman posesión. Dejando su lado de oso tierno, se convierte ajeno al público, que se desasocia de su libre albedrio, el cual se pierde en el camino, lo que va llevando a que sus acciones sean contradictorias a su ética. Por otro lado encontrar a Anna, no fue tarea fácil al requerir una mujer joven capaz de actuar sin tener problema con hacer desnudos frontales y que a la vez fuera una cara desconocida y hermosa (lo que a mi gusto otorga a la película ese aire fresco). Tringou desata esa fiebre mediterránea que se hace palpable junto con los otros actores de la película que aunque en momentos parezcan infantiles, petulantes y hasta crédulos, sus actuaciones no son sobrevaluadas. Del mismo modo me gustaría destacar dos personajes pintorescos de esta isla, el insoportable Takis (Yannis Tsortekis) y el Alcalde (Pavlos Orkopoulos) que terminan por formar este fantástico elenco.

Grabar durante la época de Agosto, cuando la isla está saturada de gente, hizo que los planos se sobrecargaran con exótica fluidez y desinhibición, sueltos al hombro, atrapan, cautivan con gran placer estético e ingenio visual, el erotismo, la seducción y hasta la intimidad, que sumado a la hermosa cinematografía de Christos Karamanis, dan color a la noche, como al tono que se genera durante la mañana lo que le da carga dramática. En uno de los planos más inolvidables donde con un close-up se detalla la lengua de Kostis violando el globo ocular de Anna, nos retorcemos entre el gusto y el disgusto y permanentemente somos succionados en slow-motion a este delicioso espejismo.

Estrenada en competición en el festival de Rotterdam y ganadora de mejor película internacional presentada en el Festival Internacional de Cine de Edimburgo, SUNTAN se separa de lo comúnmente visto en esta nueva ola de cine griego, en la que de forma complaciente casi irritable, nos da gusto, sólo para después romper con la fantasía. Esta se exhibe de forma tentadora e inescrupulosa a nuestros ojos,  obsesionados con lo vemos, deseamos al igual que Kostis no caer ante el thrill de lo inalcanzable. La película, siendo un producto 100% griego, hace sentir que todavía existe un futuro esperanzador en este abstracto y casi obsoleto cine, el cual ahora se está abriendo a todo público.

Canciones como Sexy Thing de Hot Chocolate, Ra-ako-st de Lindstrom, Children of the Sun de Nighstalker, Echo Beach de Martha and the Muffins y mi favorita  Taxonomies de Larry Gus, componen el alternativo soundtrack que bombardea  a esta isla, que Incluyendo un remix de Bolero de Maurice Joseph Ravel, sumerge al espectador en una dimensión desconocida, donde la música adquiere doble significado, al rebelarse contra el doctor quien no encaja ya en el momento. Su desesperación choca con un score que resuena de forma melancólica y perversa, generando junto al montaje, una confusión de sentimientos encontrados, de cuya turbulenta onda no se podrá escapar.

Para los que piensen que a veces es más fácil dejar morir el deseo que dejarse SUNTAN, se llevaran una ingrata sorpresa, ya que este cine griego ha encontrado la manera de batallar contra la demanda comercial y se ha reintegrado mundialmente, donde algunos se asolearán, otros se quemarán y muchos nunca pasarán por una situación similar hasta ver la película. Finalmente mientras unos pueden disfrutar y observar cómo los cuerpos decaen, otros no, lo que esta película con índole independiente, que nada entre lo que la comedia y la tragedia griega retrata, donde a Kostis no le quedará más remedio que intentar suturar el daño ya hecho.

CURIOSIDADES

  • El director que hizo la película casi sin la necesidad de un guión y con la ayuda de algunos extras borrachos, logró sacarla a flote.
SUNTAN – La juventud se expone a la mediana edad
UNA PELICULA PARA TODOS BLABLABLA
Calificación total 70%
PUNTOS FUERTES
  • Este desfile sin vergüenza de los cuerpos tendrá a muchos babeando y a pocos queriendo más.
  • SUNTAN aunque pareciera otra película hipster se torna sorpresivamente en un extremo punk rock!
  • Papadimitropoulos, acechado por la crisis de la mediana edad, despierta con vitalidad la esperanza en el cine griego, que gracias a él se hace alcanzable para todo público.
PUNTOS DÉBILES
  • Conociendo la isla como la palma de su mano, el director se arriesgó a filmar durante la temporada alta, lo que limitó a crear desenfoques intencionales en un desnudo entorno que cansa a la vista.
  • La profundidad de la película se pierde un poco por el superfluo dialogo amateur.
  • En momentos pasa de ser graciosa a sólo humillante.
70%PORNO PARA TODOS
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THE END MAGAZINE