Hace escasos días, uno de los festivales más importantes del mundo ha dado a conocer la programación final para su próxima edición, que tendrá lugar desde el 24 de Junio al 1 de Julio en tierras danesas. Ese festival no es otro que Roskilde, una de las apuestas más potentes dentro del circuito festivalero europeo.

Para quienes no lo conozcan, Roskilde es uno de los festivales veteranos del viejo continente, creado en 1971 en la pequeña localidad homónima de Roskilde.  Es sin lugar a dudas, uno de los tres festivales referentes de Europa, junto con el megalómano Glastonbury (Reino Unido) y el siempre certero Werchter (Bélgica).  Este festival sin ánimo de lucro ha sido el escaparate por el que han desfilado gente de la talla de David Bowie, The Rolling Stones, Ray Charles, The Cure, Gorillaz, Sex Pistols, Blur, R.E.M, Oasis, Radiohead, Bob Dylan, Aerosmith o Neil Young entre otros. A la interminable lista de grandes glorias se les ha ido uniendo una clase media poderosísima y una línea más humilde en la varios grupos que ocupaban las posiciones más bajas del cartel años después han sido grandes reclamos en todo el mundo, casos como el de Arcade Fire, The National o The White Stripes sin ir más lejos.

Aunque si algo hace especial a este festival es su eclecticismo. Puedes hacerte rutas tan locas como empezar por un grupo folkie, pasarte a ver a un cuarteto de cuerda en la carpa, ir a un concierto de Hip Hop, después quemar zapatilla con alguna banda de hardcore, pasar al metal, irte a ver a una leyenda viva del rock y finalizar con tralla electrónica. Para que os hagáis una idea, en 2014 los teloneros de The Rolling Stones fueron Outkast. Una locura.

Tampoco debemos ignorar el  orange feeling , esa sensación de buena onda que se respira en todo el festival, en parte gracias a los miles de voluntarios que participan año tras año a cambio de un pase para poder asistir al festival.  Muchas veces vemos a bandas tocar hastiadas encima del escenario, cansadas de repetir el mismo setlist noche tras noche. Esto es algo que no ocurre en Roskilde. Cada artista sabe que la oportunidad es única, que es un festival  en el que hay que entregarse al máximo, y a la vista está la cantidad de actuaciones o colaboraciones especiales que vemos año a año, o como cada artista se deja la piel en el escenario. Enfrentarse al icónico escenario festival, el orange stage, es algo que desde luego marca tanto al público como al artista.

Roskilde 2017 – Line – Up

Vale, ¿pero este año qué?

Para esta nueva edición hay que decir que no las tenía todas conmigo. El festival ha ido anunciando mediante pequeñas tandas de 20 o 30 grupos, y aunque en cada nuevo anuncio había un par de nombres apetecibles, no acababa de deslumbrar como otros años. Por suerte se han dejado para la última tanda la traca final, que, unido a la distribución por días, ha derivado en que una vez más, hayan vuelto a hacer un line-up de quitarse el sombrero.

Y es que entre más de los 175 nombres hay confirmaciones para todos los gustos, pero empecemos por orden, día a día. Para abrir boca tenemos un miércoles con The Weeknd  y Justice como plato fuerte, algo que curiosamente, coincide con la primera jornada del reciente Estéreo Picnic. El canadiense a día de hoy es uno de los tres artistas más escuchados del mundo, sus colaboraciones con Daft Punk, Victoria Secret y sus pegajosos singles son lo más cercano que tenemos hoy en día a un joven Michael Jackson vestido de siglo XXI. Cerrarán detrás de él Justice, el dúo francés más explosivo desde Daft Punk. Cierto que su último disco no ha cosechado buenas críticas, pero un directo de estos tipos siempre es enérgico, directo y certero.  Hits como We are your friends, D.A.N.C.E o Waters of Nazareth son disparados al tímpano y clavados en la córnea a través de unos visuales no aptos para epilépticos.

A estos les acompañaran unos renovados Blink 182 (Tom Delonge dijo adiós al grupo), bandas de hardcoretas para quinceañeros como A Day To Remember,  grupos de guitarra pesada como Idles, electrónica densa con Bicep y Bonobo o el hip hop old school de G-Eazy para cerrar una jornada en la que sorprende lo alto que está Rag’n’Bone Man, el británico compositor del Hit human. Como vemos, una jornada donde la electrónica y el hip hop dominan una oferta en la que hay varias bandas de las que aún no conocemos sus bondades, pero que tendremos que estudiar de aquí a dentro de tres meses.

No sorprende ver en el segundo día tan arriba a dos artistas relativamente jóvenes. En primer lugar uno de los grupos de moda, The xx, segundos de día también en Coachella y que parecen destinados a ser cabezas de cartel de aquí hasta el fin de sus días. Ocupa el slot junto a ellos Solange, la injustamente calificada como “la hermana de Beyonce” que ha sacado un notable disco que para la revista Pitchfork fue el mejor LP del 2016. Especial ilusión me hace ver a The Jesus and Mary Chain, que tras su vuelta a los escenarios en 2013 se han ido paseando en contadas ocasiones por festivales. Siempre apetece volver a un clásico.

Otros que no estaría mal repetir son Future Islands, la sensación de 2014 que vuelve con nuevo LP bajo el brazo, un disco que sigue una línea muy continuista respecto a sus trabajos anteriores, pero que a mí personalmente me funciona. Si la fórmula es la correcta, basta con pequeñas variaciones para que siga siendo efectiva.  Sorpresa ver tan arriba a Elza Soares, la cantante y compositora brasileña de samba y bosanova, una artista que parece destinada a abrir el Orange Stage y romper alguna que otra cadera en el intento.

De nuevo se repite la combinación del día anterior, y vemos una alta dosis de hip hop en la parte alta de la programación con Gucci Mane y Bryson Tiller, un combo increíble y sobre todo, muy exclusivo. Es realmente difícil ver por Europa a cualquiera de los dos, por lo que es todo un lujo poder ver este tipo de conciertos en este festival. Completa la  parte media Royal Blood,  el dúo británico más salvaje (con permiso de Slaves) de los últimos años y la siempre bienvenida electrónica de Nicolas Jaar, una de las partes de Darkside. Por la parte baja destacaría a Hamilton Leithauser, también conocido por ser el cantante y líder de The Walkmen, pero que en esta gira en solitario y con un proyecto totalmente nuevo, puede ofrecer uno de los conciertos más bonitos de esta edición. Especial ilusión me hace Clams Casino, uno de esos tipos que junto con Burial o Bones ha influenciado de manera directa a música contemporánea actual, y al que tristemente,  menor merito se le atribuye. Sus mixtapes de los últimos años son una autentica obra de arte.

El Viernes 30 tiene un claro nombre marcado en letras gigantes, los norteamericanos Foo Fighters. Tras caerse el año pasado de varios carteles debido a la rotura de pierna de su cantante y líder, Dave Grohl, 2017 ha sido el año elegido para encabezar cualquier festival que se ponga a su paso, desde Werchter hasta Glastonbury, pasando, por supuesto, por Roskilde. Este festival tiene muchas cosas unica y diferenciales del resto, pero si hay algo  que año tras año sorprende es su apuesta por poner a la música danesa, como poco, a la altura de los grandes nombres del cartel. Bandas y artistas como MØ, Mew o Nephew han sido algunos de los afortunados que han tocado en el mismo escenario que leyendas como Paul Mccartney. Este año este honorífico título ha caído en manos de Trentemøller, el dj danés que vendrá acompañado de cinco músicos para deleitarnos en directo con su electrónica oscura y magnética, una cita obligatoria para cualquier amante de los espectáculos audiovisuales. Aquí tenéis una muestra de ello.

Por debajo de ellos vemos a The Avalanches, ese inclasificable grupo de música electrónica, -y alguna que otra reminiscencia de música negra norteamericana de mediados de los 50s- , que vuelve tras su excelente álbum debut Since I left You (2000) a ofrecernos los nuevos temas de su continuación, Wildflower. Esperemos que los dieciséis años de diferencia entre cada LP merezcan la pena. Otro nombre mayúsculo que destaca por méritos propios es Angel Olsen.  Con tan solo tres discos, la norteamericana ha conseguido afianzarse como una de las voces de su generación, dándole una vuelta a ese género tan trillado como es el folk para mezclarlo con algo de psicodelia y regalárnoslo en un envoltorio bonito, profundo y de digestión lenta. Para paladares exquisitos.  Otro gran nombre femenino es Lorde. Sorprende que no ocupe posiciones más altas la cantante neozelandesa, la auténtica sensación de 2013 cuando con tan solo 17 años lanzó al mercado aquel álbum pluscuamperfecto llamado Pure Heroine. En esta ocasión presentará Melodrama (2017), cuyos adelantos no pueden ser más prometedores.

La mal llamada música del mundo siempre tiene un papel clave en este festival, y es por ello que una de las actuaciones más esperadas es la de Seun Kuti & Egypt 80. El nigeriano viene a quemar Dinamarca con un elenco de más de doce músicos de primer nivel, que inundará el escenario principal con sus afobeats, esa etiqueta inventada por algún lumbrera para describir una música con un ritmo capaz de transformar tu cerebro en el de un cangrejo.  Por la parte baja vemos otra de esas bandas que uno siempre quiere encontrarse bien tarde para saltar, Jagwar Ma. Para haceros a la idea, esta banda es lo que podría haber sido Tame Impala si mirasen al mundo con más alegría.

Para el último día tenemos dos platos bien gordos. Por un lado los mundialmente conocidos Arcade Fire. Los canadienses no necesitan presentación, pero quizás sí que quieras saber que vendrán a presentar su nuevo álbum, el quinto de estudio. Tras enamorar a unos y dejar fríos a otros con su anterior trabajo Reflektor (2013), solo nos queda teorizar con qué volverán a sorprendernos esta vez. Uno de esos grupos que siempre quiere innovar. A su lado está una de las dos  o tres actuaciones más especiales de esta edición, A Tribe Called Quest. El antiguo cuarteto de la costa este vuelve dieciocho años después de su hiato indefinido, roto en 2016 con la salida del sobresaliente We got it from Here… Thank You 4 Your service. Una de esas tres o cuatro bandas capitales en la formación del género del hip-hop, capaces de crear e innovar durante sus escasos ocho años en activo. 2016 fue el año de la muerte de Phife Dawg, y reconvertido a trio, esperamos que rindan un sentido y merecido homenaje a su amigo sobre el escenario Orange.

Si decíamos que este festival tiene cosas mágicas es por ejemplos como el siguiente. Pasamos de ver la vuelta de A Tribe Called Quest a un espectáculo del que apenas sabemos nada pero con el que solo podemos salivar, Moderat/Modeselektor. No sabemos muy bien que significa esto. Por un lado sabemos que Moderat es la unión del dj Apparat y el dúo Modeselektor, ambos alemanes. Pero en ninguna fecha anunciada hasta ahora se les anuncia en este formato, por lo que creemos que hagan lo que hagan va a ser algo especial. ¿Serán temas de Modeselektor pasados por el tapiz de Apparat? Este trabalenguas de nombres alemanes nos pone muy pero que muy calientes.

Si esto no era poco, le añadimos al último día a Slowdive, que junto a My Bloody Valentine y Ride, forma parte de aquello que se conoce como la santa triada del shoegaze británico. Vendrán a presenta su primer álbum en veinticinco años tras el mítico Pygmalion (1995), y los dos únicos avances que han salido a la luz de su próximo álbum homónimo son sencillamente espectaculares. Cita obligatoria la de estos señores, a los que he tenido la oportunidad de ver ya tres veces y espero repetir una cuarta.

Pero tranquilos, que si no queréis bailar con Arcade Fire, alzar los puños al alto con A Tribe Called Quest o llorar de tristeza con Slowdive, este es vuestro festival. Ese mismo día tenemos dos bandas metaleras muy distintas entre sí. Por un lado los legendarios Anthrax, banda capital en la constitución del thrash metal y uno de los pocos grupos con los que disfrutarías aunque te reventasen los oídos con su volumen atronador, pero para mi el nombre que destaca es Neurosis. Solo he tenido la oportunidad de ver a estos últimos una vez en directo, pero el viaje que te pegan es de los que no se olvidan.  Neurosis son como estar encerrado en una pesadilla de la que sabes, saldrás en los próximos sesenta minutos. Pero durante su actuación, esta banda que rompe la barrera del metal para trascender atmosféricamente,  consigue meterse dentro de ti y no soltarte hasta que acabas bien jodido. Por suerte su último álbum, Fires Within Fires (2016) es una maravilla, por lo que disfrutaremos de lo lindo con su directo una vez más. Otra agradable sorpresa es la de Residente, el puertorriqueño anteriormente conocido como Calle 13. Su álbum debut Residente (2017) es una maravilla de rap latino, extremadamente político, reivindicativo pero sobre todo nostálgico. Una agradable sorpresa que confirma la gran aceptación latinoamericana en este festival.

¿Y los colombianos?

La Mambanegra

Cuando decimos que Roskilde es un festival ecléctico, no lo decimos porque sí. Hay artistas y bandas de más de 30 países entre sus más de 175 actuaciones, y entre ellas tenemos la suerte de poder contar con dos bandas colombianas. La primera es La Mambanegra, una formación de nueve músicos que se autodenomina como Break Salsa. Los de Cali ya muestran su buen hacer en el que es,hasta la fecha, su único Lp, El Callegüeso y su Malamaña (2015), una joyita de esas que festivales como este dan a conocer al mundo y sitúan a la música nacional como algo que no necesariamente debe quedar en el terreno autóctono, sino que es exportable y disfrutable por un público a priori tan distinto como el danés.  No olvidemos que este festival ya tuvo el año pasado en su escenario grande a una banda nacional como Bomba Estéreo, y es que es evidente el amor por los ritmos latinos y sobre todo colombianos, por parte de la organización.

Romperayo

La otra propuesta colombiana que podremos disfrutar en este festival es diametralmente opuesta a la de La Mambanegra.  Romperayo son una banda con miembros de Meridian Brothers y Ondatrópica, bandas que ya formaron parte de anteriores ediciones del festival danés. Aquí lo que nos encontramos son unos ritmos tropicales adelantados a su época. Cuando uno escucha Romperayo rápidamente identifica una serie de ritmos y sonidos llenos de capas propias de la cumbia pero reinterpretados a través de los tiempos que corren. La mezcla del Folklore con la electrónica da como resultado un estimulante debut homónimo lanzado en 2015, lleno de energía, nervio y pasión. Esto en directo puede ser una absoluta locura.

Y esto, no es más que una pequeña muestra de lo que podéis ver. Roskilde es un festival sin ánimo de lucro donde puedes ver a algunas de las estrellas más grandes del panorama mundial junto a artistas mucho más humildes. El único festival del mundo donde año tras año puedes disfrutar de artistas de los cinco continentes, con cabida para todo tipo de géneros musicales,en un espacio singular, con una calidad de sonido apabullante y sobre todo, un público admirable. Si queréis disfrutar del famoso orange feeling, apuntad bien las fechas, porque esta es una experiencia que hay que vivir al menos una vez en la vida.

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