Desde 1946 en la ciudad francesa de Cannes, en la costa Azul, se lleva a cabo el Festival de Cannes. Un festival de cine clase A donde por sus salas han pasado todos los grandes directores de siempre. Desde Hitchcock a Truffaut, Desde Visconti hasta Scorsese, pasando por Wenders, Altman, Bergman, Kurosawa, Buñuel, Spielberg, y un enorme etcétera, formado por enormes artistas de todas las latitudes, se vienen dando cita el mes de mayo para competir por la Palma de Oro. Este año entre las secciones oficiales y paralelas serán más de 200 filmes que disputan más de 20 diferentes premios. Este año hay tres colombianos: en competencia oficial, Andrés Ramírez Pulido con su corto Damiana; en La Quincena de Realizadores tendremos a  La defensa del Dragón de Natalia Santa y a Camilo Restrepo competirá con su tercer corto La Bouche.

Así pues, el próximo miércoles 17 de mayo arranca el Festival de Cannes es su versión setenta. Los emails que van y vienen, las citas para entrevistas, las invitaciones a eventos, la planificación de última hora, porque los horarios y las presentaciones de prensa apenas son entregadas días antes, saber qué escarapela se tendrá, el afán porque de largada el festival… todo se junta. Como se podrán imaginar nuestros enviados andan ya con los pelos de punta y el estrés a flor de piel. Sin embargo, fuero capaces de hacer un pequeño listado que incluye lo mínimo necesario para aprovechar al máximo los días en la Riviera francesa.

Cannes 70

 

  • La comida. Cannes no es barato por estos días, pero un buen desayuno y el resto del día se pasará a punta del Nesspreso, gratis en el Palais,  sándwiches, pizza, y perro caliente que se consiguen a buen precio en puestos de la promenade. Los restaurantes no son tan caros como se pudiese pensar, pero toca reservar con tiempo para una mesa… Tal vez, y con mucha suerte, estarás al lado de Joaquin, Nicole, Pedro o Uma.

 

  • La dormida. Aunque por la cantidad de películas y el trabajo que ellas generan tal vez sea dormir lo que menos se haga, pues cuando toca no es la gran maravilla. Los espacios en este pueblito son bien escasos y ridículamente caros más por la celebración de Cannes 70. Sin contar con que, como en el caso de los nuestros, les han metido el gato por liebre y estarán más lejos de lo que pensaban. A dormir aún menos mis queridos, o a montar en bus.

 

  • La ropa. Más allá de llevar ropa cómoda para el trote del día a día, literalmente a veces toca echar a correr para alcanzar a entrar a algunas proyecciones, y de llevar esmoquin si tiene pases para alguna gala no se deje engañar por el clima y llegue algo para abrigarse ya que las mañanas, las noches y sobre todo las madrugadas son bien frescas.

 

  • Olvídese de la playa. O al menos de pasar un rato tomando el sol; pero en lugar del chingue, llegue eso sí ropa lo suficientemente elegante para que lo dejen entrar en las diferentes fiestas y recepciones que distintos festivales y países dan en los clubes de playa.

 

  • La fiesta. Todos los día hay más eventos de los que las películas y la escritura dejan disfrutar, pero siempre es bueno darse una escapada a alguno. Si se tiene la fortuna, y los contactos necesarios, no es poco probable el dejarse encontrar por Diego Luna, Mads Mikkelsen, Sonia Braga, Pedro Almodóvar, Collin Farrell, Kirsten Dunst y demás.

 

  • Ayudar al prójimo. Si va acreditado, no dude en pedir un par de días boletas para que regale a los miles que a las puertas de Lumiere andan solicitando una entrada para cualquier función.

 

  • Las Películas. Sí con mayúscula, porque aunque entre tantas hay muchas que pasan inmediatamente al olvido, lo cierto es que este festival es que el que más filmes aporta a los listados de las mejores películas que se dejan conocer al final de cada año. Y Cannes 70 no será la excepción.

 

 

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