Joshua y Ben Safdie recrearon en Heaven Knows What la historia de Arielle Holmes, una joven sin hogar, heroinómana y con sorprendentes capacidades artísticas. ¿Quién mejor que ella para interpretar su propia vida?

«Si me amaras ya te habrías matado» —le susurra Ilya a Harley en mitad de la calle— «¿Por qué sigues aquí?». Harley se quita un guante, rebusca en su bolso y acerca una cuchilla de afeitar a su muñeca. «¿Quieres que lo haga, Ilya?».

Así nos presentan los cineastas neoyorquinos Joshua y Ben Safdie la desquiciada relación de los protagonistas de su tercer largometraje. Solo han pasado diez minutos de película y los personajes ya han llegado al límite. La primera secuencia es como un puñetazo en el estómago; una advertencia al espectador: si lo soportas, estás dentro de Heaven Knows What.

No es otra película de jóvenes drogadictos. Es una historia sobre la dependencia emocional a personas tóxicas. Y es una historia real.

Las historias de amor salpicadas por las drogas no son nada nuevo en el cine. Muchas de estas películas están construidas bajo el mismo patrón narrativo: Chica conoce a chico (como Romeo y Julieta, suelen proceder de familias o entornos antagónicos)—Chica prueba la heroína por culpa del chico—Chica comienza a prostituirse para pagar el vicio—Chico odia a chica por ello—Chica y chico caen en una espiral de adicción y mutua destrucción.

Heaven Knows What, en cambio, se salta todos los preliminares para situar su relato en el foco de la “espiral de adicción y mutua destrucción”. No sabemos cómo se conocieron los protagonistas, desconocemos sus conflictos familiares o las motivaciones que les llevaron a consumir la primera dosis. Todo este trasfondo carece de importancia para los hermanos Safdie. Esta no es otra película sobre jóvenes drogadictos. Es una historia sobre la dependencia emocional a personas tóxicas. Y es una historia real.

Heaven Knows WhatCuando Joshua Safdie se encontró con Arielle Holmes en los bajos fondos de Manhattan, no sospechaba que estaba ante el argumento vivo y estrella principal de su próxima película. Al igual que los diarios berlineses de Christiane F. —llevados al cine por Uli Edel—, Arielle también dejó escrita su cruda experiencia con la adicción. Su libro Mad Love in New York City sirvió de base para el guion de Heaven Knows What, pero los Safdie fueron más lejos y convirtieron a la autora —una joven sin experiencia en interpretación y enganchada a la heroína— en la protagonista del filme.

Heaven Knows What persigue las huellas del neorrealismo italiano con una plantilla de actores no profesionales y una puesta en escena de estilo documental.

La película narra un ciclo que se repite constantemente en la vida de Harley —alter ego de Arielle— quien cada día se deja arrastrar más hondo por la adicción a la heroína y la relación suicida que mantiene con otro adicto, Ilya. Se trata de un bucle sin fin en la búsqueda de limosna entre el hormiguero de peatones, del éxtasis en el baño de algún McDonald’s, y del amor en los lugares más indeseados. El guion de Joshua Safdie y Ronald Bronstein (quien les ha acompañado en sus anteriores producciones) puede parecer irregular. Las apariciones intermitentes del antagonista solo para hostigar a Harley son desconcertantes e incluso incoherentes. No obstante, cuando el espectador acepta que son las acciones —igualmente desconcertantes e incoherentes— de un puñado de yonquis las que guían el rumbo de la historia, todo comienza a tener sentido.

Caleb Landry JonesMientras películas como Requiem for a Dream (Darren Aronofsky, 2000) o Spun (Jonas Åkerlund, 2002) reproducen los efectos de las drogas de manera estilizada a través de la realización y el montaje, los Safdie insisten en que la mano del realizador pase totalmente desapercibida. En ese sentido, el largometraje de los neoyorkinos bebe más de Kids (1995) que de otros referentes del cine sobre drogas.

Tal y como hizo Larry Clark con sus promiscuos adolescentes, Heaven Knows What también sigue las huellas del neorrealismo italiano con una plantilla de actores no profesionales, diálogos improvisados y una puesta en escena de estilo documental. Al rodarla en la calle con teleobjetivos, los directores lograron explotar la espontaneidad de sus actores en cada toma, buscando una mayor sensación de autenticidad.

Excepto el personaje de Ilya —protagonizado por Caleb Landry Jones (X-Men, God’s Pocket)— todo el casting está formado por actores naturales sin experiencia previa. En esta maraña de mendigos, traficantes y borrachos brilla el debutante Buddy Duress. Él es Mike, el carismático dealer-adicto en quien Harley encuentra cobijo tras sus explosivas disputas con Ilya. Duress consume, compra y vende heroína, roba a carteros en busca de algún billete entre el correo y se apropia del plano cada vez que la cámara lo encuadra. Parece que lleva toda la vida ensayando para su papel en esta película. Los directores también intentaron que Ilya Leontyev —la tormentosa pareja en la vida real de Arielle Holmes— participara en la película, pero su volátil estilo de vida lo hizo imposible. Buddy Duress fue encarcelado horas después de terminar el rodaje. Ilya Leontyev murió de sobredosis en Central Park un año después del estreno en 2014. Una vez más, la realidad supera a la ficción.

Buddy DuressArielle Holmes consiguió rehabilitarse y abrirse un hueco en Hollywood. En 2016 estrenó su tercera película, esta vez, de la mano de Andrea Arnold: American Honey. Los hermanos Safdie están nominados a la Palma de Oro en el próximo Festival de Cannes por su último trabajo, Good Time: un drama de atracadores de bancos con Robert Pattinson a la cabeza.

Heaven Knows What supuso un punto y aparte en las carreras de todos ellos. Su talento quedó expuesto en esta cruda e intensa mutación audiovisual en la que la frontera entre la ficción y la realidad está totalmente desdibujada.

THE END MAGAZINE