TIPS PARA ENTRAR AL BERGHAIN, POR RICARDO VILLALOBOS

Ricardo Villalobos

Ricardo Villalobos es una leyenda viva dentro de la música electrónica. Además de ser conocido por su calidad musical, Ricardo lo es por lo vibrante y auténtico de sus presentaciones en vivo al no cortase en ellas. Algunos de sus detractores le increpan la falta de profesionalismo, pero a otros, como al que escribe esto, le parece parte de su esencia y de su animalidad en escena. Porque este DJ más que cambiar discos lo que hace es una performace.

Estaba en medio de la Berlinale 67 cuando al finalizar el documental DENKE ICH AN DEUTCHLAND IN DER NACHT, de Romual Karmakar, el director y sus protagonistas pasaron adelante en el teatro Internacional. Ese domingo doce de febrero tuve una oportunidad corleonesca —de esas a las que uno no se puede negar—. Junto a algunos miembros de Nie Wieder Schlafen corrí al escenario y le presenté mis respetos a Ricardo Villalobos. Aún sabiendo que él es reacio a dar entrevistas, pero ya entrado en gastos dije:

 —me gustaría mucho poder hablar con vos un poco más largo.

—Claro. Dame tu número y yo te marco cuando podamos.

Supuse que era su manera educada y cansina de mandarme a la mierda. Igual lo busqué y se lo escribí en su teléfono celular de épocas anteriores a la inteligencia en esos aparatitos. Y así quedó la vaina. El miércoles siguiente, recibí un mensaje donde leí: “Hola Juan, puedo hoy a las doce en las oficinas de Berghain ¿puedes?”. Y así salió la vaina.

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*Para escuchar la entrevista completa, haz click en el icono de los auriculares, situado debajo del título.

THE END MAGAZINE

About The Author

JUAN CARLOS LEMUS
EDITOR RESEÑAS Y DOSSIER

Soy un colombiano que cada vez entiende peor el porqué de nuestro top of mind: Shakira y el perico. Mas entender no es compartir. Y menos aceptar. Ingeniero por confusión, MBA por necesidad, filósofo, mountain biker y amigo de curiosidad. La que me hizo melómano, lector y cinéfilo. La que trajo las ganas de probar el mundo. Así se llega a un par de cosas que dejan a los sentidos disfrutar, como escribir tratando de no perder la elegancia en ello.

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