La historia que dio origen a una de las expresiones culturales emblemáticas del México moderno cobrará vida en Alebrijes, un corto colombiano sin precedentes, del que tú podrás hacer parte.

La terminología mexicana se expande cada vez más, y esto, en gran parte, se debe al doblaje en español de muchas megaproducciones, que se lleva en el país azteca; pero hay una palabra que se pronuncia igual en cualquier idioma donde se conoce y, lejos de corresponder a maneras coloquiales y dichos actuales, se ha conservado intacta y con su mismo significado desde su creación: Alebrijes. Estas criaturas hechas a base de papel y cartón, combinan distintos colores y diferentes animales.  Son morfologías fantásticas que a nadie de una mitología antigua se le hubiese ocurrido; parecen sacadas de un sueño psicodélico o chamánico. Y es que, en realidad, su origen no es lejano a esta afirmación.

Sin embargo, y a pesar de que la mayoría ha visto a un alebrije alguna vez (como si se tratase de una aparición, pero en numerosas cantidades y en un puesto de artesanías), no muchos conocen el nombre de su creador: Pedro Linares López. Pues bien, Pedro fue su artífice y al mismo tiempo no, ya que su obra no fue el resultado de una planeación y elaboración meticulosa con el fin de dar a luz una figura de animal extravagante; en realidad, Pedro manifestó a través del oficio que desempeñó durante toda su vida, la visión de un sueño que se desarrolló entre la vida y la muerte.

Cuando una extraña enfermedad postró al artesano de 30 años en la cama, sin tener acceso a algún cuidado médico diferente al de sus familiares con remedios caseros, Pedro quedó inconsciente por varios días, empujando a sus familiares hacia la resignación de su muerte. No obstante, justamente en su velorio, Pedro despertó, como sí nunca hubiese padecido de mal alguno y exclamó ¡Alebrijes! Así se llamaban las criaturas que vio en sus sueños, o al menos era lo que parecían pronunciar un gallo con cuernos, un burro alado, un león con cabeza de perro, y varios más. Según Pedro, todos tomaron forma de piedras, plantas y nubes del bosque que pobló sus sueños durante la enfermedad. Y con el fin de que todos conocieran su historia y pudieran observar lo que con sus palabras no alcanzaba a mostrar, el artesano creó a los alebrijes.

Lea también: À propos de Nice (1930), de Jean Vigo. El nacimiento de un genio

La experiencia de Pedro Linares, además de cautivar a todo un país y rebasar las fronteras mexicanas, atrapó por completo al realizador colombiano Luis Salas, que durante ocho años ha planeado convertir este popular relato en una narración audiovisual tan particular como la historia lo merece. Es por esto que Luis ha tomado la batuta de director en este proyecto y se ha hecho de un grupo de producción encabezado por María Posada Mylott. Ambos llevan más de un año trabajando en el cortometraje Alebrijes, que poco a poco se va convirtiendo en una realidad.

Justamente en su velorio, Pedro despertó, como si nunca hubiese padecido de mal alguno y exclamó ¡Alebrijes!

El equipo de producción de Alebrijes, partiendo del guión elaborado por Luis Salas, Patricio Alvarado y María Posada estableció los parámetros principales para el desarrollo más apropiado de esta historia. Iniciando con la premisa de que la experiencia onírica de Pedro Linares debe representar el bosque en calma, entre lo paradisíaco y lo tenebroso, de cuyas formas naturales y ordinarias salieron estas criaturas hermosas y tenebrosas a la vez, no podría existir una manera más indicada que la animación, que tiene la libertad de crear lo que alcance la imaginación, y, tomando en cuenta el oficio de Pedro y su rasgo más fuerte: la artesanía, la mejor manera de homenajear al protagonista es el Stop motion, la técnica más artesanal.

Lea también: El venado: A veces lo chistoso no solo es chistoso

Muchas son las dualidades que se trabajan en esta obra, incluyendo la luz y la oscuridad, los colores vivos y la opacidad, lo hermoso y lo tenebroso. No obstante, no hay otra forma de llevarla a cabo, tomando en cuenta que el origen de los alebrijes parte de la dualidad mayor: la vida y la muerte, donde fueron concebidas estas criaturas en los sueños del artesano de papel maché.

Luis Salas y María Posada Mylott han participado en varias convocatorias en Colombia con el fin de financiar el cortometraje y todo lo que su producción conlleva: realización de la escenografía, diseño y creación de los puppets, la dirección de sonido y musicalización, entre otras; con el fin de que el espectador viva la experiencia de Pedro Linares. En 2016 Luis y María ganaron la convocatoria del Fondo de Desarrollo Cinematográfico (FDC) Proimágenes Colombia para producción de cortometraje de animación.

Ahora, con el fin de financiar todos los procesos creativos reuniendo al mejor equipo de trabajo, Alebrijes ha lanzado una campaña con el eslogan “Detrás de toda gran obra hay una gran experiencia”, en kickstarter. La campaña está abierta para que todos además de colaborar con el equipo realizador, puedan hacer parte de esta experiencia en sus diferentes etapas de realización. Entre las recompensas que ofrece Alebrijes Short Film, hay puppets originales del cortometraje.

Pueden seguir el proceso de Alebrijes de cerca en sus redes sociales: https://www.facebook.com/AlebrijesShortFilm/

Ingresa a aquí y conoce la campaña de Alebrijes en KickStarter y haz parte de esta magnífica obra.

THE END MAGAZINE