Y aquí seguimos en el Primavera Sound, ahora ya si, en su jornada inaugural. Un día para el recuerdo con conciertos maravillosos y la sorpresa a ultima hora de un concierto super exclusivo : Arcade Fire.

Kokoschca

Por problemas de tráfico me perdí los primeros 10 minutos (y era un concierto de 35), pero lo poco que pude ver fue esplendido. Temas como Directo al corazón, la fuerza o no volveré sonaron ante el poco publico que se había acercado bien prontito a vivir la experiencia primavera. Sonaron potentes, enrabietados y contundentes, aunque a las 17:00 de la tarde y siendo la primera actuación del festival a la gente aun le cueste entrar en calor. Solo al final se pudieron ver algunos bailes y saltos de un publico que claramente demandaba un concierto de estos a ultima hora de la noche. Grandes Kokoschca, como siempre.

Cymbals Eat Guitars

Otros que sonaron potentes y directos. Nunca he sabido describir el sonido de Cymbals Eat Guitars, solo se que suenan de muerte, una suerte entre banda popera light con toques de garage e incluso esa increíble mezcla entre grupo coming of age, debido, en gran parte, a la desgarradora voz de su cantante, Joseph D’Agostino. No faltaron temas ya clásicos de su pequeña discografia como “Have a Heart”, “Chambers” o “…and they hazy sea”, que no hacen mas que demostrarnos que esta banda ya está lista para saltar al siguiente nivel.

This Is Not This Heat

This Is Not This Heat en el Primavera Sound. Fotografia de Garbine Irizar

Que locura. Estos tipos son indomesticables. This is not this heat es la reformacion de la banda This Heat, esa formación clave para entender todo lo que vino después de los 80 en el terreno del post-punk. Sobre las tablas,  sus dos únicos integrantes del cuarteto original, Charles Bullen y Charles Hayward, el dúo de la muerte. Les acompañaron otros cinco músicos sobre el escenario para dar un concierto rompe-ritmos, en el que era imposible acomodarte en ningún tema, ya que ese es el principal sello de la banda, la ruptura de cualquier armonía. This Heat eran una banda única porque hacían lo que les daba la gana, y siempre les salia bien. Su actuación de ayer fue memorable y uno de esos conciertos que hacen al Primavera especial. El ya citado Charles Hayward transmutó en una especie de lobo colérico que gritaba, aullaba y rompía cada tema con su batería, llenando el escenario el solito y manejando a toda la banda a su antojo. Entendemos que su propuesta no es para todo el mundo, y así se vio, con un publico bastante frió que mas bien parecía estar haciendo tiempo que disfrutando, pero joder, esto fue algo impresionante.

Miguel 

Miguel en el Primavera Sound 2017. Fotografia de Sergio Alberto

He de reconocer que no me gustan sus discos, pero en directo la cosa cambio radicalmente. Después de lo visto ayer en el escenario Heineken, Miguel es el que debería haber ocupado el slot de Frank Ocean y aquí no habría pasado nada. Solo vi la ultima media hora, pero que me encontré allí fue a un artista de primer nivel entregado a su publico, una banda de mucha categoría y un publico feliz, que bailaba y coreaba los temas de Miguel con una energía poco común a esas horas. Sus canciones en directo pierden ese minimalismo de estudio y son todo corazón, todo energia, un intangible dificil de explicar, pero que te invade y te atrapa con una sonrisa hasta el final. Iba de Hater y acabé de Lover de este tío.

Bon Iver

Bon Iver en el Primavera Sound 2017. Fotografia de Eric Pamies

Y llegó el día. Con la caída de Frank Ocean del cartel llegaba mi cabeza de cartel mas esperado de este Primavera Sound. Llevo desde 2012 tragandome vídeos de directos suyos en bucle, así que estaba preparado. Me acerqué a la ultima media hora de Miguel y me quedé allí para pillar sitio. Una hora y diez minutos después estaba en segunda fila con todo listo para comenzar. El arranque fue prometedor, con temas de su ultimo álbum como 22,10, 715  o 33. La experimentación de su nuevo álbum me funcionaba sobre el papel, y en directo gana cuerpo, es cierto, pero no acababa de cuajar. El publico de mi alrededor también lo percibía, aunque muchos estaban ahí solo para ver si tocaba alguna de las “antiguas”. Dos tercios de concierto después -en los que intercaló Beach Babys entre otras- llegó el escaso repertorio del antiguo Bon Iver. Perth, Mn, Wi, Holocene, Calgary, Creature Fear y Skinny Love volaron altas y el publico se vino arriba. El balance final es extraño. Su ultimo disco, excelente, pero muy frió, contrasta radicalmente con la rabia emocional y desbordada que rezumaban sus dos primeros trabajos, y es realmente en esta ultima faceta en la que Justin Vernon más brilla en directo.Es curioso, porque este concierto abre de nuevo ese debate sobre si las bandas deben tocar lo que el publico demande o lo que a ellos les de la gana. Bon Iver a día de hoy son los dos primeros tercios de concierto, le pese a quien le pese. Pero no tocar The Wolves en directo es algo de lo que aun me estoy recuperando.

Death Grips

Death Grips en el Primavera Sound. Fotografia de Garbine Iriziar

Aquí no hubo dudas. Estos daba igual lo que tocaran, que iba a sonar a gloria bendita. Joder con Death Grips. Tuvimos que pegarnos la carrera de nuestra vida pero una vez ahí dentro su escasa hora de concierto se nos pasó como cinco miserables minutos de nuestra vida. Se subieron al escenario y no pararon hasta el final, todo era una masa de sonidos. Era el único concierto en el que ver a un tío gritar mientras otros rompen cuerdas y aporrean baquetas lo único que te provoca es bailar. Esa era la palabra, bailar. Death Grips nos hicieron arder los pies con un setlist compuesto a base de hits como No Love, Inanimate Sensation, I’ve Seen Footage o Hot Head. Si Bon Iver fue el cielo, Death Grips era como estar en el infierno, un infierno maravilloso de gente pasada que devoraba los temas que le echasen como las rayas que probablemente se acababan de meter minutos antes. Probablemente la mejor actuación del día.

Aphex Twin

Y después de Death Grips aun quedaba tiempo para la sesión de casi 2 horas de Aphex Twin. Parecía que ayer era el día de mis sueños, vaya dos cierres mas salvajes para acabar el el día. Poco decir del británico que no os estáis imaginando ya. Un directo en el que daba igual lo que disparase, que todo nos lo comíamos. Pura tralla, sonidos rotos, beats endiablados, garage, house y dubstep, a este tío le daba igual. Los visuales, con edición en tiempo real del publico que grababan las cámaras, eran todo un espectáculo. Veíamos en pantalla modificaciones similares a las que hace snapchat pero mucho mas bestias, aunque realmente Aphex Twin tampoco era un concierto para mirar por las pantallas. Era para dejarte llevar y que la noche marcase su rumbo.

Y aquí acabó nuestro día. Estuvimos viendo un poquito de Converge, Tycho y Skinny Puppy, un trió que sonó bastante bien, pero ninguno consiguió convencernos para quedarnos todo el concierto. Destacar la aparición sorpresa de Arcade Fire tocando en un escenario diminuto casi a la entrada del recinto. Uno de esos Primavera Unexpected que tanto queríamos saber, pero que una vez,  llegó, casi ninguno nos enteramos. Una pena, pero acaban de llegar Mogwai a Barcelona. Ojo.

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