La televisión estadounidense ha creado algunos de los personajes más entrañables, macabros y exquisitos, que han permitido, ya sea siendo protagónicos o secundarios, enganchar a las audiencias y dar puntos de giro claves para la consecución de las historias. 2017 demuestra cada vez ser el año más fructífero de la televisión y sus personajes son evidencia de ello, pero no hablamos de cualquier personaje, hablamos de los roles femeninos que le brindan a la televisión las mejores historias e interpretaciones que hemos visto a lo largo de este año.

Spoiler alert!: este artículo contiene información sobre capítulos avanzados de las series abordadas. Si no las ha visto, vaya con cuidado.

Claire Underwood en House of Cards

Tal vez en la primera temporada de House of Cards quien se llevaba el papel estelar era Zooey, siendo la intrépida periodista que arriesgaba todo por su carrera, incluso su vida, pero el personaje de Claire Underwood siempre estuvo bien cuidado por los escritores del show, sabiendo que en esta quinta temporada era la hora de darle un vuelco a la historia. Claire nos había mostrado su cara fría y determinada desde su primera aparición, donde no era más que el soporte del gran líder y estratega que es Frank, pero poco a poco la verdadera cara de House of Cards se destapaba y veríamos quién había sido la protagonista de la serie durante todo este tiempo. Claire nos enseñó su verdadero propósito desde el momento en que tomó un poco de poder como embajadora de los Estados Unidos ante la ONU y nos presentó su verdadero rostro al dejar a su madre morir en consenso mutuo, por un futuro como candidata a la vicepresidencia.

Claire siempre ha cuidado su compostura, nunca se extralimita a realizar cosas demasiado dementes que puedan dañar su imagen y en eso se destaca como el personaje más inteligente. Su vestuario, formalidad y perspicacia la catapultan como una cara amada por los políticos y de gran aceptación por el pueblo. Un personaje cuyo bajo perfil demuestra que los mejores personajes no son los que presentan el 100% de sus acciones a la audiencia, sino aquellos que con secretos y una visión clara logran dominarlo todo.  Muchos fans pudimos pensar, no hay nadie que detenga a Frank, y la verdad ni el mismo Frank pensaba que Claire sería su peor enemigo.

Pero además de lo mencionado anteriormente, Robin Wright nos entregó en la quinta temporada a la verdadera calculadora y estratega dentro de este juego de cartas. Este puede ser uno de los mejores personajes femeninos de la televisión y es que pocas veces vemos a una mujer en la pantalla coger las riendas de la política y manipular con tanta frialdad y gusto. Claire sabía de sus chances para ser presidenta y sabía que debía dejar a Frank a un lado para poder obtener su cometido.

A Frank lo conocemos bien, el hecho de que rompa la cuarta pared para contar sus pensamientos e ideas ha permitido a la audiencia encariñarse con este despiadado personaje. Ese recurso no solo nos adentra en los pensamientos del personaje, también nos hace ver quién tiene el poder y controla las riendas del show y entonces fue allí cuando aquellas primeras escasas miradas directo a la cámara me hicieron saltar del asiento. Fue cuando Claire por primera vez rompió su silencio, miró a la cámara y nos recordó que es ella la que siempre ha tenido el control. Su voz directa a la audiencia o ese receptor imaginario fue clave para saber que House of Cards no era más que una serie sobre una exitosa y despiadada mujer y su camino hacia la presidencia. Es verdad, Claire, ahora es tu turno.

Por si no lo ha visto aún: House of Cards: tráiler oficial de la quinta temporada

Jane, Celeste y Madeline en Big Little Lies

La miniserie de HBO que logró reunir un elenco de lujo con Reese Witherspoon, Nicole Kidman, Laura Dern y Shailene Woodley se centró en discutir temas como la violación, el maltrato intrafamiliar, la infidelidad y sobre todo la cotidianidad desde la mirada de estas cuatro mujeres, cuyo aparente éxito acarrea dolor, rencores y angustias que poco a poco van apareciendo cuando la premisa del show es que hubo un asesinato y no sabemos quién murió y quién es el victimario, pero sobre todo, cuando cualquiera de estas mujeres podría ser la sospechosa.

Shailene Woodley demostró un rango mucho más alto en actuación con el personaje de Jane, haciéndonos olvidar de sus películas para adolescentes y creando a esta madre soltera en búsqueda del padre de su hijo, quien trata de rehacer su vida alejándose de su familia y dándole un nuevo inicio a su pequeño en la ciudad donde tuvo relaciones con el desconocido padre. Jane es una mujer al borde de la locura, temerosa de cualquier ataque y con un arma cerca a ella, una madre que busca un espacio tranquilo en la nueva ciudad pero que por situaciones ajenas a ella, tendrá que estar decidida a hacer todo lo que esté en sus manos por la salud de su hijo.

Reese Witherspoon creó a Madeline como una madre de dos mujeres cuya personalidad sobreprotectora hará crear una barrera con su hija adolescente. Madeline proyecta un  personaje común dentro del mundo de las madres, pero es la vulnerabilidad con la que Reese la recrea la que hace que esta madre con apetito para devorar el mundo por sacar a su familia adelante se refleje más con las frustraciones de la actualidad. Madeline es una amiga leal, una madre precavida y una esposa frustrada, y es tal vez la última característica la que faculta a la miniserie a dar un vuelco al personaje en torno a la infidelidad y formar un ambiente donde el espíritu guerrero se confronta con el sentimiento de pérdida, deseo y búsqueda.

Pero no podemos dejar a los mejores personajes femeninos sin Nicole Kidman como Celeste. Este personaje nos lleva por diferentes puntos de frustración a los espectadores, cuando Perry, su esposo, la maltrata y violenta al punto de terminar con sexo salvaje en cada una de las peleas. El personaje es una fiel caso de miles de mujeres violentadas pero silenciadas por mantener a su familia. Celeste frustra al principio a muchos espectadores cuando vemos cómo los golpes terminan en un sexo consensuado entre la pareja. Pero pronto el despertar de esta exitosa abogada que ha renunciado a todo por su hogar y los celos de su marido hace que Nicole nos presente una mujer frágil pero determinada a sacar lo mejor de ella para criar a sus hijos, continuar su carrera y dejar atrás los abusos, por temor a la muerte. Son escenas difíciles las que la audiencia ve en las continuas violaciones y palizas que Celeste recibe, pero es la preponderancia de una actriz cuya belleza continúa intacta en donde entendemos la fuerza de un personaje sacado del cotidiano y escrito con precisión y sentimiento.

Esta miniserie logró mostrar al paso de sus capítulos cómo la cotidianidad esconde miles de secretos y cómo una gran trama no viene usualmente de la espectacularidad, sino muchas veces de tres amas de casa con sueños, ambiciones y pasados turbulentos, donde las personalidades interiores y lo que mostramos a las personas puede ser suficiente para buscar un culpable en un asesinato.

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Media en American Gods

En un mundo donde los viejos dioses pelean por no quedar en el olvido y disputan una batalla contra los nuevos dioses de la tecnología, la globalización y los medios, no puede haber mejor interpretación que la de Gillian Anderson como Media, la diosa de los medios de comunicación.

Media como David Bowie

Media es de aquellos personajes secundarios dentro de la serie de Starz que ambicionas ver con mayor continuidad, y es que sus diferentes disfraces como Marilyn Monroe, Judy Garland, David Bowie y Lucy Ricardo a lo largo de la primera temporada han mostrado lo polifacética que Gillian Anderson puede ser con este personaje.

Los medios de comunicación como la televisión y la radio son de suma importancia en nuestra actualidad para la adquisición de una herramienta principal para vivir: la información. Y es por ello que Media es una diosa actual cuya fuerza hace temblar a muchos y por la cual los dioses antiguos están dispuestos a negociar con tal de no ser olvidados.

El personaje de Media siempre ha salido disfrazado como una celebridad cuya resonancia en los medios ha catapultado su fama. Carismática, divertida y poderosa, Gillian se encargó de presentarnos a Media. Un personaje secundario dentro de la historia de Shadow Moon y Mrs. Wensday, pero que nos ha dejado boquiabiertos con sus imitaciones de famosos y su demostración de poder en cada dialogo que sale de sus labios.

La precisión con la que los escritores escogen los personajes en los que Media se transformará es invaluable y lo reconocemos en capítulos como “Come to Jesus” donde esta encarna a Judy Garland en su versión de la película Easter Parade para visitar a Ostara, diosa de la primavera ahora convertida por negociación con Media en poco más que una excusa para celebrar la Pascua cristiana. Media es una poderosa diosa que esperamos ver más seguido en la segunda temporada de American Gods y de quien nos preguntamos a qué otras estrellas imitará.

Bette y Joan en Feud

Ryan Murphy nos deleita año tras años con sus increíbles creaciones para la televisión, después del éxito de Glee, no deja de romper récords con American Horror Story, American Crime, Scream Queens y ahora su nueva saga de miniseries Feud, cuya primer temporada está centrada en la histórica pelea entre la legendaria actriz de Eva al desnudo, Bette Davis y la hermosa actriz Joan Crawford durante el rodaje de What Ever Happened To Baby Jane?

La riña más conocida y mentada en Hollywood se ponía frente a nuestros ojos en la pantalla chica, pero aquella noticia no era incluso suficiente sorpresa frente a las dos estrellas que interpretaron estos roles. Susan Sarandon como Bette Davis y Jessica Lange como Joan Crawford eran justas y apropiadas para recrear a las grandes leyendas del cine en blanco y negro en su enemistad excesiva y perturbadora. 

Pero más allá de la pelea, Susan Sarandon nos refleja con su interpretación de Bette Davis cómo es el proceso de envejecimiento en la industria del entretenimiento, donde el talento no es suficiente cuando se es una mujer mayor. Y es que el ambiente de misoginia creado en la serie demuestra lo difícil que era ser una mujer en los sesenta (cuánto ha cambiado la situación y si el terreno ganado se mantendrá, se lo dejo a su juicio). La Bette Davis presentada en Feud es un personaje cuya rudeza y fuerza en el set se ve desequilibrado por la frustración de su edad, de ser una madre y esposa fracasada y tener que competir por resonancia en el mundo del entretenimiento.

Jessica Lange, quien ya ha interpretado grandes personajes femeninos en American Horror Story, dio un gran giro a sus papeles de mujeres poderosas y pasó al de la olvidada y deseosa Joan Crawford. Con la Joan de Jessica entendimos el mundo de la fama y cómo un escalón más hace hundir aquel fructífero barco de éxitos. Una mujer decidida a volver al mundo del entretenimiento y quien contactó a Bette Davis, su gran rival, para actuar como coprotagonista en la película. Jessica Lange permite que la rivalidad entre las actrices no pase desapercibida de una gran actuación y es en la escena de la entrega de los Oscar, donde no estaba nominada Joan pero sí Bette, donde la verdadera cara de la envidia y maldad se puede ver. Igualmente, Joan es un personaje frágil, quien está en la quiebra y ve el deseo del éxito como una necesidad.

Los aplausos son un elemento detonante dentro de esta miniserie, pues ver cómo dos diosas de la actuación, veneradas por años y olvidadas por su edad ven en el aplauso su regreso a la fama, a la zona de confort a la que estaban acostumbradas a vivir y la gratificación de un trabajo bien hecho.

Si hablamos de aquella escena que nos muestra cómo las mujeres de la época, a pesar de su fama, fueron rechazadas y discriminadas es aquella cuando Bette cuestiona a Joan con respecto a qué es sintió ser la mujer más bella del mundo y Joan le responde con otra pregunta sobre el hecho de haber sido la mujer más talentosa del mundo, para concluir que nunca fue suficiente para ellas y para entender nosotros cómo una industria opacó a dos brillantes actrices por los estándares y paradigmas de los estudios de cine. Feud entonces se convierte en una reveladora miniserie de gran visión femenina e interpretaciones feroces.

Las dos protagonistas crean un ambiente hostil y divertido dentro de Feud para hablar de problemáticas actuales como el envejecimiento, la fama y la discriminación hacia la mujer, y es por ello que Susan Sarandon y Jessica Lange son perfectas como el reflejo de dos grandes actrices, envejecidas, talentosas y olvidadas por la pantalla grande pero acogidas en la siempre diversa pantalla chica.

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June/Offred en The Handmaid’s Tale

Tal vez este sea uno de los personajes más dramáticos que podremos disfrutar en 2017, en especial con una serie que gira en torno al tema de la discriminación a la mujer dentro de una sociedad religiosa y ultra-conservadora. En este caso no es fácil decidir cuál de los personajes femeninos debería estar en esta lista, pero de seguro June es quien crea los lazos más fuertes del drama para seguir la historia.

Pocos personajes se presentan con tal coraje como este y es que a pesar de que en los primeros capítulos nos muestran a una Offred temerosa, dispuesta a escuchar pero no a tomar acción, el personaje va evolucionando con la trama. June es una de esas heroínas que no necesitan capas para mostrar su verdadera misión o poder, una mujer dispuesta a arriesgar su vida por volver a ver a su hija y esposo, salvar a su mejor amiga y sobrevivir al caótico nuevo mundo machista.

Elisabeth Moss entiende bien su papel y sabe que es en los silencios, en aquellos momentos donde no hay diálogo, que toda su comunicación no verbal debe fluir para mostrar la enorme capacidad que tiene como actriz. Las escenas de la ceremonia, donde una vez al mes, las criadas son violadas, resultan mecánicas, pero es en la cara de June donde encontramos cuán perdida está, cuánta tristeza lleva y el odio que carga.

Pero no podemos hablar de un personaje con coraje sin mencionar el último capítulo de la temporada, donde Offred se rehúsa a lanzar la piedra para matar a la criada que estaba siendo castigada y es allí donde el personaje se nos muestra no como un guerrera, no como una mujer sino como una líder. Un recorrido por la serie les permitirá entender los grandes personajes de esta, pero es June con quien nos enamoramos por su forma de desafiar el castigo, el dolor y la muerte.

Conozca más sobre The Handmaid’s Tale en: THE HANDMAID’S TALE (2X1)

Selina Meyer en VEEP

Hablar de una presidenta, cuya reelección le dio una mala pasada y la sacó de la casa blanca podría ser una historia dramática que HBO ha convertido durante estas seis temporadas en la mejor comedia actual. Política, sarcástica, real y divertida, así es Veep, que en esta última temporada nos presentó a una Selina derrotada pero nunca sin un truco bajo la manga.

Selina Meyer es la representación de lo que el pueblo piensa sobre la política, una mujer decidida al triunfo que no le ve problema a pasar por encima de nadie con tal de llegar a su objetivo; las miles de mentiras que usa (común cuando hablamos de política) son más que gloriosas para un personaje como este.

La sexta temporada transcurre un año después de su derrota en la reelección. Selina es la mejor representación de lo cambiante y difícil de la política, pero la brillantez con la que sus escritores presentan a esta mujer cuya idea de llegar a la presidencia no se ha esfumado es verdaderamente entretenida.

Un personaje femenino y protagónico, de carácter fuerte y siempre dispuesta a mostrar la hipocresía como un común denominador de la política. Lo divertido de ver a Julia Lois-Dreyfus interpretando este rol es cuán reales son las situaciones a las que se somete su personaje, vistas siempre desde el humor. HBO nos ha demostrado ser un líder en series dramáticas, pero Veep es su mayor acierto en comedia.

Esta comedia sin Selina no sería lo mismo; un hombre jamás podría tomar este rol en una serie en la que se debaten temas de género y política de manera fluida. Así como House of Cards nos ha asustado con el oscuro mundo de la política, Veep nos presenta ese mismo panorama solo que con el ritmo de una comedia, pero es seguro que Selina podría ser considerada como un Trump en versión femenina; es aquel desinterés por las personas, repulsión a los medios y apetito por el poder los que hacen a este personaje digno de carcajada.

Un personaje crucial en la actualidad política de Estados Unidos, que no tiene partido definido y sobre todo que representa a la mujer en la comedia. Como la siempre recordada Julia de Seinfeld, Julia Lois-Dreyfus es una de las mejores actrices de comedia del panorama audiovisual actual.

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