Amazona, de Clare Weiskopf, es la historia de una mujer sumergida en la selva por convicción, y de una hija que viaja a ella para entender por qué se marchó hace años, dejándola sola en la cruda ciudad. 

Aunque parece un personaje de fantasía, Val es una mujer real que tiene 80 años y el pelo blanco y largo, vive solitaria en medio de la amazonía tupida, le habla cariñosamente a su gallina ponedora y cocina a la leña lo que la selva le ofrece cada día.

Hace tiempo que en Colombia debemos desprendernos de la idea de que los documentales tratan temas sin intensidad: el personaje de Val se presenta conduciendo moto, atrevida, vieja y segura de sus movimientos, Valerie Meikle está convencida de aquello que hace y dice, se le ve en la piel. La conocemos cantando una canción de gitanos en medio de la selva y así empezamos a construir un personaje tan sensible como fuerte; tan cariñoso como decidido.

IR Y VOLVER

Por allá en el año 60, Val llegó a Colombia desde su natal Inglaterra enamorada de Alberto Guarnizo, un abogado colombiano, y se instaló en Armero. En ese lugar y en medio de una vida cómoda, con servidumbre y club campestre para los fines de semana, tuvo sus dos primeras hijas, Carolina y Liliana. Quizá fue allí donde empezó a sentir que el disfraz de dama elegante le tallaba en su cuerpo ansioso de caminos. Después de un tiempo se separó de Alberto en una época en que las mujeres no podían abandonar a quien ya no amaban, y regresó a Inglaterra donde conoció en una comuna hippie a Jim Weiskopf, un gringo del que se enamoró nuevamente. Con él regresó a Colombia para vivir en una casita de campo sin luz ni agua en Pandi, Cundinamarca, junto a sus dos últimos hijos, DiegoClare Weiskopf. Esa misma Clare es la que cuenta esta historia.

Valerie en su juventud

Desde el principio Clare, con su propia voz narrando en off, revela su necesidad y lo que persigue al viajar constantemente a visitar a esa mujer de pelo blanco en medio de la manigua: terminar su película. Sin embargo, lo que hace es aclarar las inquietudes que su infancia nómada y su adolescencia casi huérfana le tejieron por dentro. La voz de Clare hace preguntas, su madre en pantalla responde mientras prepara una sopa en la rústica cocineta de su casa, en una reserva natural a las afueras de Leticia.

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COMO EN LOS RECUERDOS

Esta historia se parece a la mente, viene y va buscando y encontrando. Está contada entre la selva, Londres, el pasado, Bogotá, el presente, el río. Tiene zonas difusas, elementos olvidados y claridades innegables. Aquí encontramos fotografías de antes, registro audiovisual de ahora, recortes de archivo, episodios y momentos diferentes. Las texturas de la imagen en ciertos documentales son como los recuerdos, un montón de fragmentos heterogéneos recogidos de todas partes; materiales de diferentes proveniencias que se juntan para formar memoria.

Clare, que ha ganado dos veces el premio nacional de periodismo Simón Bolívar, venía de hacer documentales televisivos, mirando su entorno, contando historias profundas acerca de otros. Pero mirar hacia el interior le resulta más complejo, contarse a sí misma, a su infancia y a sus dolores es como un parto espiritual que acompaña un parto carnal, el de su propia hija.

Amazona ganó el premio del público en el FICCI 57, donde hizo parte de la competencia oficial documental y de la de cine colombiano. También fue la película inaugural del festival DocsBarcelona 2017.

LODO

Vino de la nada. Aquello que catapultó a Val hacia el viaje de su vida, yacía oculto dentro de una montaña. El drama llega crudo como la lluvia, inesperado y sin anunciarse. Como el horror o la muerte, un volcán sepultó Armero llevándose a su hija Carolina para siempre. A partir de entonces, Val decidió sumergirse en la selva para entenderse y superar el dolor en compañía de la misma naturaleza que le arrebató lo que más quería; como queriendo reconciliarse con ella. Este es el detonante real en el guion de esta historia que parece construida para un film de aventuras. La pequeña Clare quedó entonces en Bogotá bajo la custodia de su padre, con 11 años y el hueco de una madre que por razones aún incomprensibles para ella, decidió navegar el río Putumayo selva adentro y sin sus hijos. “Cuando cerramos la puerta a lo desconocido, a lo inesperado, al riesgo; asfixiamos nuestra vida”.

Amazona es una película llena de sutilezas, de detalles poéticos que nutren la narración: el ronroneo de un gato, el vuelo de las mariposas, el sonido de los pajarracos distantes entre las copas. La costura está siempre presente, Valerie ha viajado por el mundo haciendo pulseras, tejiendo y vendiendo artesanías. Y ahora, cuando Clare está embarazada, le regala un saco tejido para su hija.

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MADRESELVA

“¿Mamá, por qué siempre estamos viajando?”, pregunta Clare. “Seré feliz en el lugar donde aún no estoy”, le responde su madre.

Cuando Valerie llegó a Colombia acompañada de Jim y sus dos pequeños hijos, viajaban por Colombia como nómadas viviendo de un lado a otro sin establecer un centro. Con Amazona Clare reclama a su madre ese centro que no tuvo, y se pregunta si debe darle un centro espacial a la hija que espera mientras filma su documental. Vemos entonces, como sobre la pantalla se libra una pugna entre la libertad para vivir la vida y la responsabilidad al tener hijos. Val, sin pensarlo dos veces, escogió su libertad.

No estamos habituados siquiera, a imaginar que una madre sea capaz de desprenderse de sus pequeños para buscar aquello que anhela, ni siquiera lo pensamos, y es por eso que Val se nos hace un personaje incomprensible, extraño y místico. Me permito jugar con las palabras y encontrar un par de configuraciones que no encuentro arbitrarias: Val es una madre sumergida en la selva. Val es valiente y es madreselva que protege desde la distancia. En silencio.

Madreselva

CULPAS NATURALES

¿Se deben abandonar los sueños propios cuando se es mamá? ¿Vivir una buena vida es encontrar la satisfacción propia, o sacrificarse por los demás? A Val se le cuestiona por los errores cometidos, se le reprocha no haber esperado que sus hijos crecieran antes de marcharse, ella se defiende y otorga a la vida la justificación de ciertas culpas naturales. Diego, el menor de sus hijos, se revela a la cámara en el clímax de la película. Tras la partida de su madre, Diego se hundió en sí mismo y en experiencias dolorosas que aún tienen eco en el presente. Con su cine Clare indaga a su madre, busca una redención para ella y su hermano menor, se sintieron solos y vieron egoísmo en el comportamiento de Valerie. El relato de Diego resulta estremecedor, responsabiliza a su madre indirectamente y la crisis se muestra amenazante con el pasar de los minutos. Todo eso es un mérito del guion, del montaje, de la construcción de un relato, de saber contar una historia.

Hallé, en mi lectura, una linda metáfora dentro de la película: tras el parto de una gata, Valerie entrega uno de los cachorros recién nacidos a las fauces de una serpiente. Es un acto tan cruel y natural como la selva misma.

Amazona es el honesto y valiente viaje de una mujer que nos pone frente a nosotros mismos, nos hace preguntarnos qué pensamos del amor maternal, del valor del sacrificio y de la importancia de los sueños personales. Es una película importante que cuenta una historia conmovedora y dura.

“El vicio de escoger siempre lo seguro ahoga nuestra vida y es un insulto a nuestra energía vital, que se renueva cada vez que confiamos en ella, que asumimos un riesgo”

Val y sus cuatro hijos

Curiosidades:

  • En medio del rodaje en el río Putumayo, Clare y Nicolás (su productor, director de fotografía y esposo) estuvieron a punto de ahogarse, la lancha bus en la que se transportaban se hundió mientras se dirigían a casa de Val.
  • Cuando Val a sus 21 años contó que se iba a Colombia a vivir el amor, sus amigos se burlaban de ella diciéndole que se iba a perder en la selva y que su esposo se colgaba de las lianas para llegar a la oficina.
  • Durante su viaje por el río en 1993, Val escribió el libro “Hacia el corazón del Amazonas”, en su juventud fue cantante y alcanzó a grabar un álbum discográfico.
Amazona, valiente madreselva
Amazona es la historia de una mujer sumergida en la selva por convicción, y de una hija que viaja a ella para entender por qué se marchó hace años, dejándola en la cruda ciudad. 
Puntos fuertes
  • El sonido que suele ser descuidado en los documentales, aquí es tan limpio que logra que la selva sea un personaje claramente definido.
  • La construcción del guion es contundente. Tanto el trabajo previo como el montaje construyen una historia emocionante y sólida.
Puntos débiles
  • Por momentos la voz de Clare fuera de cuadro la hace ver como una mirada externa o periodística de la historia, resultaría ser más afortunado si la viéramos en la pantalla para asociarla con las acciones que allí transcurren.
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THE END MAGAZINE

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NICOLÁS CUERVO RINCÓN

Realizador Audiovisual de la Universidad Nacional, Magíster en Escrituras Creativas, inventor de historias para el papel y la pantalla; y docente de cine para jóvenes de bachillerato. Ha llevado sus letras al audiovisual publicitario, a la ficción y a publicaciones impresas y digitales. En 2013 fue ganador del Concurso Nacional de Cuento RCN y Ministerio de Educación Nacional con el relato “El emperador pacifista” que se publicó en la antología Colombia Cuenta. Le gusta encontrar historias que revelen con gracia las vetas oscuras del alma humana.

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