JerA?nimo Rivera Betancur, acadA�mico e investigador en el campo audiovisual, habla con The end sobre A�Cinefilia: entre el gusto y la calidad, una obra que reflexiona sobre cA?mo aprender de cine sin perder el placer de disfrutarlo.

Es palpable la sensibilidad de JerA?nimo Rivera Betancur en lo que al cine respecta; puede oA�rse en su voz, en la seguridad con la que habla. Pero es una sensibilidad que va mA?s allA? del disfrute de una pelA�cula, mA?s allA? de la pantalla, que se relaciona mA?s con su labor, digamos, evangelizadora, de acercar el cine a las personas, o, mejor, de darles a ellas las herramientas para que se acerquen de un mejor modo, con mA?s criterio, a las obras que eligen ver.

Tal es el propA?sito de su mA?s reciente libro, Cinefilia: entre el gusto y la calidad, que lanzA? con el Sello Editorial de la Universidad de La Sabana y que cuenta con el prA?logo de Sandra RA�os, Presidente del CA�rculo Bogotano de Comentaristas y CrA�ticos de Cine. La obra reA?ne textos que ha escrito en el diario El Tiempo y en revistas acadA�micas de cine de distintos paA�ses. A�Abarcan asuntos tan interesantes como el ritual de ir a cine, la industria de Hollywood y la ciencia ficciA?n, entre otras temA?ticas que complementan su labor como investigador del campo audiovisual, de docencia en direcciA?n de actores y apreciaciA?n cinematogrA?fica.

En entrevista con The End Magazine, este Comunicador Social de la Universidad de Antioquia explica algunos de los temas que trata en el libro, como el concepto de formaciA?n de pA?blico, la diferencia entre calidad y gusto, la estA�tica y la A�tica. De esta manera, JerA?nimo Rivera le brinda al lector una importante reflexiA?n sobre la relaciA?n del pA?blico colombiano con el cine nacional.

JerA?nimo Rivera, crA�tico de cine, cinA�filo

Cinefilia: entre el gusto y la calidad, de JerA?nimo Rivera

A?CuA?l es el propA?sito A�principal del libro?
Hace muchos aA�os estoy convencido de que una manera de salir del cA�rculo vicioso de los circuitos de exhibiciA?n, distribuciA?n y la audiencia como tal, tiene que ver con la formaciA?n de pA?blico; fomentar este concepto es el propA?sito fundamental del libro.

Es importante que las personas vean cine, que vean lo que quieran ver, pero que tengan una mirada mA?s crA�tica. Por eso la academia, la crA�tica y el anA?lisis, deben estar dirigidos a ayudar a los espectadores a tener mA?s criterio cuando van a ver una pelA�cula, sin importar cuA?l sea su gusto, no tragar entero y no ser tan condescendientes con Hollywood.

En particular me molesta bastante cuando alguien ve una pelA�cula colombiana, latinoamericana o europea y le hace crA�ticas negativas sobre asuntos que deja pasar en el cine hollywoodense. Por eso es necesario salir de ese cA�rculo de ver solo este tipo de cine, solo porque es lo A?nico que nos presentan y lo que supuestamente nos gusta ver.

A?QuA� es como tal la a�?formaciA?n de pA?blicoa��?
El tA�rmino tiene dos acepciones: por una parte se trata de constituir un pA?blico activo y permanente, que funciona como un grupo social. Esto ocurre en las cinematecas y cineclubes. Cuando uno tiene un cineclub (yo tuve uno por mucho tiempo), uno empieza formar su propio pA?blico, que es estable, participativo, activo y propositivo. Llega un momento dado en el que este pA?blico tiene tanta confianza en el criterio del programador, que va a cine sin saber quA� se va a presentar. Esa es la prueba mA?xima de confianza.

La otra tiene que ver con el componente pedagA?gico, aunque no en tA�rminos de educaciA?n formal, sino de una formaciA?n mucho mA?s fuerte, que es para la vida. Consiste en desarrollar la capacidad y el criterio para acercarse al cine y encontrar los sentidos y significados que trae, mA?s allA? de la diversiA?n, la trama o los actores.

JerA?nimo Rivera

JerA?nimo Rivera

A?Saber mA?s de cine podrA�a conducir a disfrutar menos las obras?
Todo lo contrario, ayuda a disfrutar de forma diferente las pelA�culas; es un placer que va mA?s allA?: es un disfrute no solo emocional sino intelectual, que se siente cuando se perciben caracterA�sticas que la mayor parte del pA?blico no ve, como encontrar significados ocultos o mA?s profundos.

Yo considero que es muy difA�cil hacer el anA?lisis de una pelA�cula la primera vez que uno la ve; lo ideal en ese momento es abandonarse y entregarse a la visualizaciA?n de la pelA�cula. Por supuesto, cuando uno ya tiene un mejor criterio cinematogrA?fico, es cada vez mA?s difA�cil ser totalmente inocente frente a una obra, pero eso no significa que uno no la disfrute.

De lo que yo estoy en contra, y lo que considero que arruina la experiencia cinematogrA?fica, es ver una pelA�cula al modo del crA�tico que llega con unas reglas establecidas y busca atestiguar que la obra se ajuste a ellas, y de no ser asA�, la pieza no funciona. Ese es un error. Hay que acercarse al cine de forma mA?s desprevenida, con elementos que permitan juzgarlo, pero disfrutarlo como cualquier espectador.

A?CA?mo define los tA�rminos gusto y calidad cinematogrA?fica?
La dificultad que existe entre estos dos tA�rminos es que parece que fueran lo mismo. A veces uno le pregunta a alguien: a�?QuA� tal la pelA�culaa�?, y A�ste puede responder: a�?Muy mala, no me gustA?a�?. Es necesario hacer la distinciA?n entre estos dos conceptos.

El gusto tiene que ver con la subjetividad, es valorativo, personal, es resultado de la formaciA?n, las experiencias y la vida de cada uno; es incluso imperceptible por uno mismo. Uno puede tener una afinidad con un gA�nero o con un director, o tener gusto por pelA�culas que uno sabe que son muy malas, pero que aA?n asA� disfruta.

Lo complicado de asociar el gusto con la calidad es que todo se vuelve relativo: a�?Si la pelA�cula gusta es buena y si no, es mala.a�? Si de cinco crA�ticos a uno no le gustA?, entonces A�ste A?ltimo estA? equivocado. Eso no es asA�. La calidad estA? compuesta por una serie de factores claros, que permiten evaluar y juzgar una obra, como la profundidad o las decisiones que toman los directores, y que me permiten determinar si una pelA�cula funciona o no, si tiene buena calidad o no.

El gran ideal, que es muy difA�cil, serA�a llegar a decir que una pelA�cula determinada no me gusta, pero es muy buena, o me gusta mucho, aunque es muy mala. Por ejemplo, si lo que me interesa es hacer una crA�tica sobre un filme de terror, y a mA� no me gusta este gA�nero, pues tengo que despojarme del gusto para darme cuenta si funciona desde los cA?nones del terror, y si estA? bien, aunque no me guste, debo decir que es una buena pelA�cula.

A?QuA� tanto entra en conflicto la estA�tica y la A�tica en una pelA�cula?
Hay casos como el de ciertas pelA�culas belicistas en las que riA�en los elementos estA�ticos con los A�ticos. En alguno de los capA�tulos del libro hablo de pelA�culas como Diamantes de sangre (Blood Diamond, 2006) o La caA�da del halcA?n negro (Black Hawk Down, 2001), en las que se justifica de alguna manera la intervenciA?n armada de un paA�s sobre otro, el colonialismo etc. TambiA�n estA?n los filmes en los que se reivindica el racismo o el maltrato a las mujeres, a las minorA�as o a los animales.

Pueden ser pelA�culas estA�ticamente muy bien hechas, pero cuando se analizan, y ahA� viene tambiA�n el tema de la responsabilidad de la pelA�cula, se percibe que son obras que le hacen mucho daA�o a la sociedad. No se trata, sin embargo, de que todas las pelA�culas tengan que traer un mensaje, ser bonitas o panfletarias, pero sA� deben ser conscientes de su responsabilidad con la audiencia.

Las buenas pelA�culas del gA�nero bA�lico, por ejemplo, tienen muy claro ese mensaje, el de la A�tica A�y la estA�tica. La gran mayorA�a son obras que van en contra de la guerra, promueven la convivencia, a pesar de los conflictos, las dificultades y las diferencias. Son obras que al final construyen.

JerA?nimo Rivera, Cinefilia: entre el gusto y la calidad

JerA?nimo Rivera, autor de Cinefilia: entre el gusto y la calidad

Tenemos una gama muy amplia de pelA�culas, sobre todo en los A?ltimos aA�os; por eso no debemos hablar del cine colombiano como si fuera un gA�nero.

A?De quA� manera el auge de las series televisivas estA? cambiando la manera como la audiencia percibe la producciA?n audiovisual?
Las series siempre han existido. Sin embargo, hoy hay un auge debido a varias razones, como la crisis de Hollywood como productor de pelA�culas: se estA?n realizando obras que se repiten unas a otras, como el exceso de remakes y de secuelas. Entonces esa mA�nima capacidad de riesgo que estA? tomando Hollywood, estA? llevando a que la televisiA?n tenga una nueva edad dorada, donde estA?n los mejores guionistas, actores e historias.

Contrario a lo que podrA�a parecer, las buenas series televisivas son las que en realidad estA?n revolucionando el lenguaje audiovisual en este momento, A�haciendo grandes modificaciones y transgresiones. AdemA?s, al introducirse mediante el cable, se estA?n esquivando varios asuntos de censura que el cine de Hollywood, por ser polA�ticamente correcto, exige.

En ese sentido, las series de televisiA?n le estA?n dando al pA?blico el criterio suficiente para evaluar los productos de calidad y exigir mucho mA?s; pero el trabajo se estA? haciendo bien: el pA?blico y los guionistas tienen la posibilidad y la oportunidad de engancharse con las historias y de conocer y desarrollar los personajes.

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A?CA?mo ve a la audiencia colombiana en su relaciA?n con el cine?
En tA�rminos generales, la relaciA?n del pA?blico con el cine colombiano es terrible. Hay un gran desconocimiento de nuestras obras, asA� como muchos prejuicios y polarizaciones que llevan a pensar que las pelA�culas colombianas reivindican la violencia o solo se producen comedias tontas que no aportan nada.

Ese tipo de piezas existen, y son muy exitosas, pero tenemos una gama muy amplia de pelA�culas, sobre todo de los A?ltimos aA�os. Por eso no debemos hablar del cine colombiano como si fuera un gA�nero. Tenemos que darnos cuenta de que nuestras producciones estA?n compuestas por muchas historias, que son hechas en un paA�s con muchos realizadores, de muchas corrientes y estilos, que abordan temas variados. Pero lamentablemente el pA?blico no se acerca a estas pelA�culas porque no tiene conciencia de su propio cine.

A?QuA� puede hacerse para cambiar esta realidad?
Yo le he propuesto al Ministerio de Cultura que es necesario repensar la Ley de Cine, pues hemos llegado a un punto en el que nos enfocamos exclusivamente en producir, lo cual estA? muy bien: en los A?ltimos doce aA�os prA?cticamente hemos realizado la mitad de las pelA�culas de la historia del cine colombiano. Sin embargo, A�el gran problema es que no sirve de nada hacer tantas pelA�culas si no llegan al pA?blico, que es el destinatario definitivo.

Por ejemplo, el aA�o pasado se realizaron 38 producciones colombianas, que competA�an por un 4% o 5% de la taquilla, sabiendo que ademA?s de estas, solo tres o cuatro iban a araA�ar mA?s del 80% de las ganancias. Entonces se estA?n haciendo pelA�culas que no ve nadie. Es como dar tiros al aire.

De ahA� la importancia de la a�?formaciA?n de pA?blicoa�� que trato en mi libro, pues con este concepto es posible que la audiencia colombiana tenga la mente mA?s abierta al cine, no cambiarle el gusto, pero sA� ofrecerle alternativas distintas a las producciones de Hollywood, como el cine colombiano, el latinoamericano, el iranA� o el europeo.

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Editado por Daniela Reyes

 

THE END MAGAZINE

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Director de The End Magazine. Soy periodista, con gusto por el cine. Amante de la escritura. Escribir es el ejercicio de convertir la realidad en ficción. Escribir sobre ficción es devolverle a la realidad eso que la escritura robó.

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