En entrevista con The End, la gestora cultural Diana Arias habló sobre el Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos y el motivo que la impulsó para crear el evento que realiza por estos días en varias ciudades del país.

El pasado 11 de agosto se inauguró la cuarta edición del Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos, con la presentación de la película La Ciénaga: Entre el mar y la tierra y un conversatorio con el director del filme y sus protagonistas. El festival, creado en el 2013 por Diana Arias, se ha convertido en un escenario más en el que se apuesta por los Derechos Humanos en la narración audiovisual.

Diana Arias

Diana Arias, Directora del Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos

  • ¿Cuándo decidiste convertirte en gestora cultural? 

Soy gestora desde hace aproximadamente ocho años. Siempre me interesó el tema de la agenda cultural, pero nunca tuve una salida como artista. Siempre me gustó el “detrás de”. Empecé a trabajar como gestora en Bogotá, especialmente con música, organizando conciertos y un par de festivales también. En cuanto al cine, desde pequeña siempre me gustó la parte de producción, que se fusionó perfectamente con la parte de gestión.

  • ¿Qué te motivó para crear este festival?

Este festival nace bajo dos objetivos principales. El primero es que nos dimos cuenta de que en Colombia hacía falta un festival de cine que se enfocara en los Derechos Humanos. Faltaba un escenario que hablara sobre la promoción de este tema en general.

El segundo objetivo fue crear un espacio de exhibición para las películas como tal. Sabemos que hay muy pocas ventanas de distribución para documentales o películas que trabajan este tipo de temas no tan comerciales, y que muchas veces, después del esfuerzo que significa realizarlos, se quedan guardados. Pensamos que había que darle un vuelco a esa situación, así que creamos un espacio de calidad  para que los directores y los productores tuvieran un espacio dónde mostrar sus películas.

  • Cuéntanos cómo ha ido evolucionando el festival con el tiempo. ¿Cuál es la diferencia entre la primera edición y esta ?

Yo creo que el crecimiento es muy notorio. Pasamos de tener ocho escenarios en la primera edición a contar hoy con 40. Existe una gran apuesta por tener el festival en cuatro ciudades en simultáneo, que es un esfuerzo logístico y de articulación enorme, con diferentes gestores, instituciones y universidades en cada ciudad.

En tan solo cuatro años que llevamos de trabajo, el festival ha crecido de manera exponencial. Nos hemos dado cuenta de eso en la asistencia de público también. El año pasado, en la tercera edición, pasamos de tener 700 asistentes a 6.000. Este año esperamos un poco más de 8.000 personas asistiendo activamente al festival.  Hemos tenido la posibilidad de llevar el material nacional a París, a Buenos Aires y a Santiago de Chile. Eso también ha sido una apertura internacional muy importante.

Diana Arias

Diana Arias durante el Festival en su realización en Medellín

  • Este año el festival se realiza en varias ciudades. ¿Es la primera vez?

Es la segunda vez, el año pasado lo hicimos en tres: Cartagena, Medellín y Bogotá. Este año se suma Barranquilla y mantendremos un municipio muy importante para nosotros que es Soacha, donde ocurre el festival de manera simultánea también. Personalmente, es uno de los escenarios que más me atrae porque hay una participación muy activa por parte del público.

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 ¿De dónde surge la idea del lema de esta edición “el cine nos une”?

La frase llegó a nosotros para resumir todo nuestro trabajo. Hacemos un acercamiento a los países, a las películas, a los escenarios y a la red de gestores. Nos queremos acercar al público y el cine es la excusa que nos ha permitido esa unión entre las ciudades, los municipios, el público y los medios.

“El cine nos une” nos ha parecido un conector maravilloso como eslogan del festival. Además, todos nos sentimos muy identificados con este eslogan porque a través de la excusa del cine estamos conectando al país en una gran bandera que es la promoción de los Derechos Humanos.

  • Cuéntanos sobre el proceso para seleccionar las películas y países que hacen parte de la programación. ¿Cuál es el criterio de selección?

El proceso de selección es uno de los más difíciles porque nos llegan más de 1.000 películas anualmente y verlas todas implica mucho tiempo.

La directriz que se da a los curadores y al equipo que selecciona las películas es encontrar historias inspiradoras y de reivindicación, miradas de directores que vayan más allá de la violación del derecho o de la historia que contextualice una violación de un derecho o de una víctima; que muestre el empoderamiento de esas víctimas, la reivindicación, la garantía. Pero sobre todo, lo que más buscamos, son esas historias de personajes que dejan en el público una sensación de que sí se puede tener un mundo mejor.

  •  El festival también se realiza en Soacha y Puerto Colombia. ¿Por qué escogiste estos municipios?

Realmente es algo coyuntural. En el caso de Soacha, existe un movimiento audiovisual bastante fuerte que está abanderado por unos jóvenes que pertenecen a una organización llamada EPA, SOACHA ES AUDIOVISUAL. Ellos han perdurado diez años llevando contenido cultural y cinematográfico a Soacha. Cuando se acercaron a nosotros y nos contaron de su trabajo, nos pareció que estábamos totalmente alineados en los objetivos que teníamos cada uno como emprendimiento y decidimos aliarnos con ellos.

Estos jóvenes llevan un proceso de formación de más de diez años y son los que producen el festival en Soacha. Están encantados de tener el evento allá y nosotros aún más encantados de poder contar con su participación. Como decía, para mí es uno de los escenarios más interesantes porque hay unas ganas notorias en el público de recibir contenido cultural y eso hace que haya una motivación en la participación de los paneles y en la asistencia masiva a las proyecciones.

La decisión de escoger a Puerto Colombia nace de una circulación que hicimos el año pasado en Barranquilla. Buscando la alianza para este año, nos encontramos con un espacio que tiene un cineclub todos los miércoles y ha sido un ejercicio de resistencia dentro del municipio porque está abarcado por mucha fiesta, mucha rumba, y otro tipo de escenarios. Allí encontramos una vertiente muy similar en cada uno de los trabajos. Nos invitaron a participar y felizmente aceptamos una proyección allí. La idea es continuar proveyendo de cine a ese cineclub.

Diana Arias

El registro del festival en medios de comunicación

  • Desde sus inicios, el festival realiza actividades académicas y culturales. ¿Cuáles son esas actividades?

Sí, ese es uno de los componente más fuertes que tiene el festival, además de la proyección de todas las películas. Esa agenda siempre se organiza después de tener la selección oficial, es decir, se realiza con los temas que nos arroja la selección, que son siempre muy coyunturales, no solamente en Colombia, sino también en los países que están participando, entonces hacemos la selección de acuerdo a eso.

Este año vamos a tener un panel sobre el tema transgénero, vamos a hablar sobre la situación carcelaria y los derechos humanos en Latinoamérica. Hay un tema que siempre nos acompaña y que es muy triste porque todos los años se lleva un alto porcentaje de las películas que llegan: violencia a la mujer en todo el mundo. También vamos a tener un panel sobre la migración y los derechos de los migrantes en América Latina. Otros temas son resistencia indígena y el asesinato a líderes sociales. Para este último, se va a hacer una charla en compañía del Centro Nacional de Memoria Histórica.

Hay otras actividades como charlas con  directores -aproximadamente entre quince y veinte-, centradas en la realización de sus películas. La mayoría de ellas van a ocurrir en el auditorio Hemiciclo de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Las demás serán en la Cinemateca Distrital y la Biblioteca Nacional. En Soacha vamos a estar en la Uniminuto. En Barranquilla vamos a tener charlas en la Alianza Francesa y en Medellín se estrena el festival con la película El Silencio de los Fusiles en el Teatro Lido.

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