Se realizó el estreno mundial de uno de los títulos más anticipados del año: El Planeta de los Simios: la Guerra (War for the Planet of the Apes). La tercera parte de esta nueva saga inspirada en los personajes de la novela La Planète des Singes de Pierre Boulle, es la novena entrega de una franquicia que la 20th Century Fox se ha propuesto reinventar para todas las generaciones.

El Planeta de los Simios: la Guerra

Imagen promocional de El planeta de los Simios: la Guerra

El último capítulo del viaje de César, el simio que, como otros simios, es sacado de su hábitat natural y llevado a un laboratorio científico donde las experimentaciones terminan por darles habilidades extraordinarias que amenazan con desestabilizar la supremacía de los humanos en la tierra, es una aventura de proporciones épicas. Y es sólo hasta esta tercera entrega que se puede apreciar el verdadero aporte que deja a las nuevas generaciones de cinéfilos y cineastas, ya que no solo se esfuerza por contar una historia que tenga una narrativa dramática compleja, sino que además cumple su propósito de entretener a las masas, explorando las posibilidades de la captura de movimiento (la técnica de almacenar las acciones de actores para animar modelos digitales de personajes en animación 3D).

Una odisea bélica

Como su título lo promete, esta historia comienza en tiempos de guerra. Un grupo de soldados marcha en la selva buscando simios para matar, creando de entrada, la atmósfera de un contexto hostil, de supervivencia, donde no queda muy claro quiénes son los buenos y quiénes son los malos. Un mundo consumido por el miedo y el odio, en donde la lucha por el territorio y el poder, ha reducido a la población a su mínima expresión, dejando a los simios cada vez más evolucionados, aislados en la selva.

“Déjennos el bosque y la matanza terminará” es la petición que hace César a unos soldados después de perdonarles la vida.

Los simios quieren ser tomados como civilizados ante los ojos de los humanos, pero ellos en cambio planean un ataque para matar a César sin éxito,  generando en él un sentimiento del que ha intentado no ser presa toda su vida: la venganza. Es aquí en donde aparece un personaje que se le conoce simplemente como el Coronel, interpretado magistralmente por Woody Harrelson: un soldado norteamericano, cargado de un patriotismo y nacionalismo recalcitrantes; el hombre blanco como la representación de todo aquello que está mal en el mundo.

El Coronel es el único personaje humano que se desarrolla en la película y es retratado como un hombre que está en guerra consigo mismo y que no va a descansar hasta acabar con todos los simios, ya que su último propósito es construir un muro para aislarse a él y a sus hombres del “virus” que acecha en el exterior. De esta manera, el director construye una crítica radical al racismo y a la esclavitud: los humanos nunca reconocerán a los simios como iguales, porque saben que ahora los primates son la raza superior, aunque no lo quieran aceptar. Es así que César y sus fieles, emprenden una peregrinación a la Tierra Prometida para comenzar sus vidas de nuevo, pero en el camino conocen a Nova, una niña hija de un soldado humano que muere en combate y a Simio Malo, un fugitivo de Sierra Zoo: el cautiverio de simios del Coronel, donde tienen preso al hijo menor de César. Cuando César se enterar de la existencia de este lugar, decide emprender una última batalla antes de comenzar su éxodo.

Woody Harrelson interpreta a “El Coronel” en El Planeta de los Simios: la Guerra

 ¿Una reflexión bíblica?

La leyenda “Apocalípsis Simio” (Ape-pocalypse) aparece escrita en graffiti en uno de los muros subterráneos de Sierra Zoo, recordándole al espectador que esta es una historia de proporciones bíblicas, y así como en el último libro del Nuevo Testamento donde se vaticina el fin de los tiempos, este filme propone la erradicación de los humanos como la solución a los problemas en la tierra. Es una visión nihilista del mundo en el que vivimos, donde se presenta a la raza humana como una especie en decadencia que tiene que ser sacrificada para dar paso a una especie superior.

El retrato de un planeta en guerra que no perdona, donde la necesidad de los simios de vivir en paz y en armonía es tan fuerte, que para el espectador resulta imposible no apoyarlos y ponerse de su lado, ya que los primates genuinamente quieren vivir tranquilos sin molestar a nadie, ni ser molestados, obligando a la audiencia a plantearse la pregunta de sí, a lo mejor, deshacerse de los humanos pueda ser la mejor opción para que los problemas del planeta se acaben y pueda surgir una especie que quiera vivir más en contacto con la naturaleza. Una premisa muy diciente acerca del declinante estado en el que estamos como sociedad.

No se pierda nuestro No Spoiler: La historia de El Planeta de los Simios.

Una trilogía incompleta

El épico tercer capítulo de esta nueva saga a manos de Reeves, es precedido por dos títulos que tuvieron que pasar por un inestable proceso para encontrar su lugar. El Origen del Planeta de los Simios (Rise of the Planet of the Apes, 2011) fue dirigida por Rupert Wyatt y fue recibida con críticas mixtas y desilusión por parte de los fans, a pesar de triunfar en la taquilla, porque los personajes humanos no resutaban interesantes, razón por la cual las siguientes películas se comienzan a centrar más en los primates.

El Origen del Planeta de los Simios nos muestra el comienzo de la historia de César, interpretado por Serkis y haciéndolo merecedor de las mejores críticas de su carrera, después de  ser recordado como el actor que le dio vida al personaje de Gollum/Smeagol en la trilogía de El Señor de los Anillos y a King Kong en la versión de Peter Jackson del 2004. Sin embargo, el pobre guión y la poco halagadora actuación de James Franco, que interpreta al científico que cría a César y crea un lazo paternal con él, hacen que este primer intento por renovar el universo de El Planeta de los Simios, que tuvo un desafortunado remake a cargo de Tim Burton en el 2001, quede en los anales de la historia como un producto del afán de Hollywood por facturar con las franquicias pre-vendidas.

El planeta de los simios: la Guerra

James Franco y Andy Serkis en una escena de El Origen del Planeta de los Simios, 2011.

Debido al éxito comercial de la primera entrega, Fox decidió dar luz verde a una secuela: El Amanecer del Planeta de los Simios (Dawn of the Planet of the Apes, 2014) nuevamente a manos de Wyatt quien sucumbió a la presión del estudio de tener que estrenar el proyecto en el verano del 2014 y renunció. La película quedó a cargo Reeves, quien tuvo la titánica tarea de entregar un producto finalizado con casi la mitad del tiempo que suelen tener los directores para hacer estas películas de gran escala. Pero el director, que en ese entonces tenía 48 años de edad, ensambló un elenco estelar encabezado por Gary Oldman y Jason Clarke y se preocupó por comenzar a dar un tinte más apocalíptico a la narrativa para establecer un conflicto más agudo entre las dos especies.

La historia gira más en torno al personaje de Koba, un simio lleno de rencor hacia los humanos y que empieza la guerra buscando venganza, que al personaje de César: Koba pasa de amar y respetar a César a odiarlo y dividir a los simios, llevándolos a un conflicto sin retorno. Este segundo intento excedió las expectativas que se tenían de la franquicia, pues casi doblaba el presupuesto de la primera película, pero también dominó la taquilla mundial recolectando en cartelera más de 700 millones de dólares en ese año.

El planeta de los simios. La Guerra

Koba en una escena de El Amanecer del Planeta de los Simios, 2014.

Vea también: VFX Breakdown of “War for the Planet of the Apes” with Matt Reeves.

Para la última entrega de esta trilogía, se contó no solo con el tiempo necesario para producir la película, sino que Reeves ya estaba inmerso en el universo paralelo del planeta de los simios, en el viaje de César y contaba con absoluta libertad creativa para llevar la franquicia en la dirección que él quisiera. Por ende, esta película no solo es la mejor de la trilogía, es probablemente la única de las ocho películas que se han hecho después del estreno de la primera versión en 1968 que se siente igual de relevante.

Hay muchos aciertos en este filme, el primero es que no está tratada como un producto comercial para consumo masivo, a pesar de que es justamente eso. Lo que hace tan refrescante a esta pieza es justamente que es oscura, pesimista y  muy humana; un factor sorprendente es que el 90% de los personajes en la película son simios que se comunican con lenguaje de señas, volviéndola una pieza bastante silenciosa, cosa poco común para una película de esta escala.

Still de El Planeta de los Simios: la Guerra.

El primer gran ganador de este viaje es Andy Serkis, a quien se le concedió la oportunidad de interpretar el viaje de César desde su infancia hasta su vejez, posicionándolo no sólo como el actor por excelencia para actuaciones con captura de movimiento, sino que le dio la oportunidad de mostrar todas sus habilidades histriónicas, abriendo una vez más la conversación acerca de sí este tipo de actuación debería ser considerada para ser reconocida por la rama de actores de la Academia® de Hollywood.

El segundo ganador es Reeves que tuvo la rara oportunidad de establecerse como director taquillero y de cine de autor al mismo tiempo. El tercer gran triunfador es el supervisor de efectos visuales Joe Letteri, quien también trabajó en las tres producciones, pero con esta última, nos ofrece una ilusión óptica que a veces es difícil de creer. Por último, Michael Seresin, el director de fotografía y Michael Giacchino, el compositor musical crean un espectáculo visual y auditivo, que sin duda hacen de esta película una de las mejores del año.

El planeta de los simios: La guerra es ya un éxito de taquilla, que ha recaudado más de 225 millones de dólares en menos de dos semanas en la cartelera mundial,  volviéndola una de las piezas audiovisuales bélicas más interesantes de la década, que resulta más que pertinente para el mundo actual que lamentablemente, vive en guerra.

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Curiosidades:

  1. En Octubre del 2016 se anunció que una cuarta entrega de El Planeta de los Simios ya se está planeando.
  2. La película recaudó $56,262,929 en su fin de semana de estreno en Estados Unidos del 14 al 16 de Julio, volviéndola número uno en la taquilla norteamericana.
  3. Andy Serkis y Woody Harrelson también hacen parte de la saga de La Guerra de las Galaxias. Serkis interpreta al líder supremo Snoke en una secuela de la trilogía y Woody Harrelson interpreta a Beckett en la película de Han Solo que se estrenará en el 2018.

 

 

El Planeta de los Simios: La Guerra ¿El final de una trilogía?
La segunda película dirigida por Matt Reeves de esta nueva saga, es una aventura bélica, que refleja el estado del mundo en el que vivimos.
Dirección78%
Historia75%
Actuaciones75%
Música80%
Fotografía80%
Efectos Visuales90%
Puntos Fuertes
  • Fiel a la historia
  • Los mejores efectos visuales del año
  • Andy Serkis en la actuación cumbre de su carrera
Puntos Débiles
  • Tiene un ritmo lento, difícil de digerir por momentos
  • Puede llegar a ser demasiado oscura
80%Overall Score
Reader Rating: (2 Votes)
88%
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