En el marco del Petronio, The End habló con Juan Fernando Uribe, director del último videoclip de Herencia de Timbiquí: Sabrás

En el 2012, el caleño Juan Fernando Uribe creó la productora Cortepegue, conjugando su pasión por el audiovisual y ese lazo que lo mantiene atado a las tradiciones del Pacífico colombiano. Aunque se mudó muy joven a Bogotá, volver a Cali, y en especial al Festival Petronio Álvarez, lo recarga de energía. Su videoclip de Sabrás, la canción de Herencia de Timbiquí, es una muestra de los paisajes naturales del Pacífico.

El pacifico es PAZífico, un lugar donde la magia, el amor, la cultura, la música, la comida, las bebidas, el color,  generan un bienestar y un poder de la cultura.

Sabrás, Herencia de Timbiquí, Juan Fernando Uribe

Videoclip de Sabrás, de Herencia de Timbiquí

¿Cómo nació Cortepegue?
Desde pequeño siempre me gustó el audiovisual, hacer cosas con sentido. Me encantan los documentales, las crónicas de vida, los deportes, la música y el arte. De esta necesidad de crear me fui a viajar por Suramérica con una cámara para registrar y tomar fotos, teniendo como referencias: Baraka (1993) de Ron Fricke y Koyaanisqatsi (1983) de Godfrey Reggio. Pude estudiar en Argentina y trabajar en algunos cortometrajes y comerciales, aunque siempre viajando por el sur con mi camarilla mini-dv.

Cuando volví a Colombia, empecé a generar mi propio contenido audiovisual con todo el parche que conocía: músicos, artistas, deportistas etc., siempre en una onda “underground.” Por eso el colectivo tomó el nombre de Bajo Cuerda.

Después de haber trabajado en una empresa post-productora hermosa, donde aprendí al lado de muchos genios, se me abrieron oportunidades de trabajo muy grandes y decidí empezar mi propia empresa llamada Cortepegue. Acá estamos dando lora  con un par de proyectos gigantes y sólo puedo decir que se avecina una tormenta audiovisual.

¿Qué tipo de trabajos audiovisuales realizan?
Comerciales, videoclips, cápsulas de internet, pequeños documentales y lo que se nos presente para pagar la oficina. Aparte de eso, también generamos  contenidos independientes, basados en el documental. Nos encanta Colombia y poder hacer proyectos  donde mostremos lo mejor del país. En general, nos enfocamos sobre todo en  documental y videoclip. Pero ahora con la onda digital estamos haciendo contenidos distintos.

¿Qué tal es emprender un proyecto audiovisual en Colombia?
Si tienes la actitud, hazlo. No puedes quedarte en tu zona de confort esperando a que te lleguen las cosas. Hay que saber moverse con los proyectos. Colombia afortunadamente ahora tiene un montón de convocatorias, estímulos y festivales donde se pueden generar cosas muy chéveres.

¿Ha realizado trabajos audiovisuales en el exterior o en coproducción?
En una buena época realizamos todo el contenido digital para Águila tv, cuando Colombia tuvo ese grandioso mundial. También hicimos un reality para MTV, pero eran cosas muy diferentes a lo que queremos hacer en este momento.

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¿Qué te evoca el Pacífico?
El Pacífico… ¡Qué pregunta! Para mí es la conexión con la raza. Yo nací en Cali y de chico me trajeron a Bogotá,  pero cada año visitaba la Sultana del Valle. Cuando estaba un poco más grande conocí La Barra, San Cipriano y varios lugares en los cuales entendí que el Pacífico es PAZifico: un lugar donde la magia, el amor, la cultura, la música, la comida, las bebidas, el color, generan un bienestar y un poder de la cultura.

¿Cómo fue tú acercamiento al Festival Petronio Álvarez?
Asistí a los primeros Petronios. Eran pocas las bandas que se presentaban en el Teatro los Cristales. Solo era estar cerca y la marimba te embrujaba. Esos sonidos son como el agua de los ríos y del mar. Después los cantos y el amor por la cultura salían a flote.

El Petronio ahora es el festival más grande de la música pacíifica. En él se encuentra la cultura con todos los poderes: música, artesanías, ropa, comida bebidas, etc. Se convirtió en una gran puerta para dar a conocer las costumbres de la Costa Pacífica.

¿Quiénes son Herencia de Timbiquí?
El nombre lo dice todo: son la herencia de un pueblo mágico, un lugar donde los instrumentos musicales están por todos lados. Siempre les preguntas por el río Timbiquí y sus ojos brillan. Hay mucho  oro en el corazón de sus habitantes, un oro que se debe conservar con todos los poderes.

La magia esta implícita, escucha Te invito. A mí ese tema me hace llorar de alegría y nostalgia, porque son letras que salen del más allá. Begner y William son dos personajes contundentes, tienen mucho talento, mucho amor, mucha música en su interior y su exterior. Son como de otro mundo. Doy gracias por poder conocer su entorno y su familia. Para mí Herencia de Timbiquí es un grupo que ha hecho mucho por Colombia con su música y su fundación y tienen mucho más por hacer.

¿Cómo fue el proceso para realizar el videoclip de Sabrás?
Esto salió de la investigación y grabación de nuestro documental de música colombiana El llamado. Por muchas maniobras dimos con ellos y nos unificamos para hacer parte de nuestro documental en Timbiquí. Afortunadamente ellos iban hacer una entrega de regalos y congeniamos en tiempo y temáticas. Nos dijeron que nunca habían grabado en Timbiquí y que querían un videoclip. ¿Y ahí vos qué  vas a decir, si una banda como Herencia que te encanta encanta te dice que si querés hacer Sabrás? ¡Dios mío! Todo fluyó, así que lo hicimos real en muy poco tiempo.

La primera vez, escuchamos la canción sin letra y sólo con los sonidos hicimos nuestra idea. Luego la complementamos con los chicos de Herencia y la volcamos a Timbiquí. Hicimos el casting en un día. La niña Luisa apareció en una noche de arrullo, la vimos y quedamos enamorados con Quique el Rey de la marimba. Ella era nuestra protagonista. Conseguimos todo en poco tiempo.

El proceso se dio en medio de las festividades de Timbiquí. La gente estaba muy contenta, había mucho viche alrededor. Era algo hermoso que se salía de la cotidianidad de las ciudades. Entre todos construimos la historia, hicimos el casting, buscamos locaciones y salimos a rodar. Fuimos muy felices. La gente estaba muy contenta. Cuando terminamos la serenata con los niños, el pueblo estaba alrededor aplaudiéndonos. Todo fue muy eufórico y nos marcó.

¿Cuáles fueron los retos con los que te encontraste?
El tiempo fue un factor importante, ese fue uno de nuestros  retos. Lo hicimos con una pre-producción de menos de dos días. Igual cuando hay un proyecto de corazón y la gente tiene todo el flow  sale  porque sale.

¿Trabajar con niños qué experiencia te deja?
La mejor. Todos fueron actores naturales que sólo querían jugar. Si se aburrían, querían salir corriendo a donde sus amigos. Esto tocó convertirlo en juego y pasarla bien. Qué  grandes personitas  encontramos. Me acuerdo de una pregunta que le hice a Luisa María: “Ve, ¿qué te gustaría hacer? Con esto podés irte a actuar en muchas cosas más. Y ella me contesta: “Yo en este momento quiero irme a jugar con mis amigos.” En general, pienso que los niños tienen las mejores enseñanzas para nosotros los adultos. 

Sabrás es una historia de amor, donde ni las fronteras pueden separarte de ese ser querido. ¿Cómo defines tu amor por el audiovisual?
Para mí el audiovisual es mi vida, es mi camino, es mi forma de hacer arte, es la creación. Puedo remitirme a muchos directores de la historia por sus frases gigantes que me han llenado, pero la letra de nuestro videoclip puede resumir mejor lo que siento: “loquito por ti estaré la vida entera”.

Editado por Daniela Reyes.

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