En entrevista con The End, Manu Mojito nos habla sobre Macabra, una serie web que retrata situaciones cotidianas de mujeres trans.

Macabra es un show web de Manu Mojito que, por medio del entretenimiento, busca resignificar los imaginarios del mundo trans. Utilizando cámaras escondidas y un tono cómico, esta serie muestra cómo mujeres transgénero ingresan en distintos lugares, para hacer una denuncia pública de la discriminación a la que se deben enfrentar en su cotidianidad. Este proyecto es producto del arduo trabajo de un equipo de artistas y mujeres trans que se unieron en pro de un mismo fin: construir una perspectiva periférica de la diversidad de género.

El empoderamiento trans

¿Cuáles son las fuentes y la inspiración que dieron origen a Macabra?

Macabra nació con un proyecto que hicimos con Rafael Novoa. Aprendimos cómo era la dinámica de una serie web y decidimos crear la nuestra. En la primera temporada quisimos mostrar cómo era la transfobia por medio de cámaras escondidas. Para la segunda me dediqué a ver Comedy Central, en particular el programa de Amy Schumer. Me interesó cómo ella lleva el estereotipo de la chica rubia a la comedia. Nosotros hicimos lo mismo con la transfobia, a partir de situaciones que, por lo ridículas, resultan siendo chistosas.

En entrevistas como la que le hacen al abogado Manuel Mesa, parece que parte de la agenda de Macabra es informar a la población trans sobre cómo defender sus derechos. ¿Cuál es el principal interés político detrás?

Mostramos que cualquier persona tiene derecho a grabar eventos de discriminación y con ello hacer una denuncia pública. Es algo que queremos fomentar y es necesario que usemos esa herramienta para mostrar lo que pasa. A veces algunos policías dicen que no se puede grabar, pero eso es ilegal. Yo puedo grabar si estoy sintiendo que se están violando mis derechos.

Macabra de Manu Mojito

Macabra, de Manu Mojito

Macabra como activismo político

Tu obra tiene el tema trans como una constante. ¿Has notado algún cambio sustancial en la lucha trans? ¿Cuál es el papel que el arte y el cine deben cumplir en luchas como esta?

El arte es una de las principales maneras de activismo que hay. Solo vestirte y salir a la calle es una forma de hacer performance. Yo, por mi parte, recurro a la figura trans, y desde que comencé hasta ahora he visto un cambio importante: antes era común decir que las chicas trans ejercen la prostitución o que son peluqueras, pero he visto que ellas mismas se han encargado de empoderarse y mostrar otros modelos laborales en los que pueden desempeñarse. Siempre tengo un acompañamiento de ellas en la realización de mi obra.

Las mujeres trans tienen algo de actrices por “naturaleza”: muchos de sus movimientos, miradas y gestos son aprendidos para encarnar la feminidad. ¿Cómo es trabajar con mujeres que están siempre actuando?

Hay un modelo que algunas mujeres trans ya tienen, porque de cierta manera se construyen a través de iconos como Madonna o Britney. Pero hay unas que no imitan sino que simplemente se sienten femeninas y se comportan de acuerdo con eso. Aunque no son actrices, de todas formas actúan muy bien por naturaleza, porque ellas son trans, están metidas en el rol de una mujer.

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Un público fuera del LGBTI

¿Qué mensaje envían con la selección de las mujeres trans a las que entrevistan?

Mi trabajo no está enfocado para que mi público sea la comunidad LGBTI, sino para los que están por fuera.

Quiero decirle a la gente: “Miren que esta persona es trans, está aportándole a la sociedad y ejerce un cambio importante”. Mostramos a la mujer trans y lo que siente, nos enfocamos en su trabajo y su vida, no en el hecho de que es trans. ¿Para qué íbamos a entrevistar a Brigitte Baptiste para preguntarle lo mismo que le pregunta todo el mundo? Eso también sirve de impulso para las chicas trans que ven el programa.

En mi trabajo nunca vas a ver el retrato de la mujer trans ejerciendo la prostitución. No me interesa. Ya estamos llenos de esos imaginarios y por culpa de eso la gente no cambia la idea de lo que es una mujer trans. Las imágenes que nos venden día a día son estas mujeres en una peluquería, en un burdel o mostrando las tetas. ¿Por qué la foto típica que acompaña la entrevista de una mujer trans es de ella parada en una esquina? ¿Por qué no se le hace un retrato en su casa, en su cotidianidad?

¿Qué pasa  en el momento en el que las trans están próximas a dejar la escena? ¿Cómo es la vejez de estas mujeres?

Ese tema tiene muchos aspectos. Primero, las mujeres trans tienen una expectativa de vida de 35 años. Cuando utilizan sustancias como biopolímeros en las piernas o en la cola, empiezan a desarrollar problemas pulmonares. El segundo problema es el transfeminicidio como producto de la discriminación, que obstaculiza sus proyectos de vida. En todo caso, hay que distinguir la vida de las transformistas y de las transexuales. Las transformistas son hombres en el día y pueden desarrollar su vida de una manera más llevadera. Las transexuales suelen ocupar el lugar que les ha sido relegado por la sociedad, que es la peluquería o la prostitución, y pueden llegar a ser muy nómadas: a veces no tienen ni pertenencias porque, como viajan tanto, no pueden cargar muchas cosas.

Las mujeres trans mayores que yo conozco tienen una vejez estable después de haber tenido una vida muy guerreada: ya tienen su casa, sus cosas, y tienen cómo llevar su vejez. Pero hay algunas que tienen problemas económicos, o que viven en la calle. Es un tema para explorar mucho todavía porque estamos en un momento de cambio: miremos cómo va a ser la vejez de las que vienen, que les ha tocado recorrer otro camino  muy diferente.

Macabra de Manu Mojito

Macabra show web

 

Una serie web que incide en la realidad

Uno de los capítulos cuenta el suceso de discriminación en el bar “El Mozo” de Bogotá. ¿Cómo es la relación de las mujeres trans que retratas con la comunidad LGBTI?

Antes de Macabra, la política pública de Bogotá no se había preocupado por el hecho de que los bares gay son los que más discriminan a las mujeres trans. Como nosotros grabamos todo, podemos mostrar el vídeo entero. Gracias a esto empezaron a fijarse en el tema. También nos sirvió para mostrarle a las mujeres trans que a veces las limitaciones están en ellas mismas. En todos los bares heterosexuales las dejaron entrar y tuvieron experiencias muy gratas en lugares como galerías de arte.

Nosotros como gays podemos llevar una vida más libre y no tenemos que exponernos a la discriminación tanto como una mujer trans. Ellas son las más visibles, pero se sienten las más invisibles en las siglas LGBTI. Algunas dicen que las siglas deben ser TLGBI, porque su lucha es la más fuerte y es la que trae beneficios colaterales para los demás.

¿Dónde está el amor trans? ¿Podemos esperar una historia de amor en M de Macabra?

Sí, de hecho es un tema que se toca en la segunda temporada. Hay muchos imaginarios que se les han negado a las mujeres trans por la discriminación. Uno de esos es el amor: la vida en pareja, el matrimonio, el hecho de tener una familia. Se les ha negado porque las han vuelto objetos sexuados. El hombre al que le gusta una mujer trans es generalmente un heterosexual, pero teme revelarlo a la sociedad por una eventual discriminación hacia él por su condición sexual. Dirán que es gay, aunque no necesariamente lo es, porque igual es un hombre fijándose en una mujer.

Esa discriminación lo llevará a tener sus encuentros de manera clandestina porque no querrá que otras personas lo vean con una mujer trans. Así es difícil encontrar una pareja estable, aunque hay excepciones y hay muchas mujeres que tienen sus novios desde hace rato. Las personas a las que les gustan las mujeres trans no deberían ser discriminadas, porque eso hace que se pierdan lazos amorosos que podrían llegar a existir.

Editado por Daniela Reyes

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