La instrumentalización de aspectos como la fotografía y la música permiten que las sensaciones que experimenta el público alcancen un pico sensorial por momentos indescriptible. Esta es, en últimas, la gran hazaña que logran consolidar las hermanas Wachowski con Sense8. Más allá de una apuesta fresca en materia de ciencia ficción, esta serie es una apuesta a los sentidos.

Si bien para gran parte de quienes la critican, y quienes la admiran, Sense8 se aferra en esencia a la bandera de la inclusión abierta y normalizada de personajes homosexuales como Lito Rodríguez (interpretado por Miguel Ángel Silvestre) –junto con su pareja Hernando (interpretado por Alfonso Herrera)– y transexuales como Nomi Marks (interpretada por Jamie Clayton), más que por su calidad argumental, su apuesta es mucho más profunda y simbólica.

La serie no se concentra única y exclusivamente en trabajar aspectos de igualdad de género e inclusión, sino que expande el universo de la serie desde el primer instante en que se nos presenta a los personajes. En manos de las hermanas Lana y Lilly Wachowski (principalmente reconocidas por escribir y dirigir la exitosa trilogía de Matrix), la serie cobra vida de manera paulatina, con una sorprendente capacidad de armonizar elementos disímiles entre culturas y lugares de todo el mundo.

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Sense8 de las Hermanas Wachowski

Los personajes de la serie en una de las secuencias más aclamadas de la primera temporada.

Cada uno de los ocho personajes centrales de la serie (Capheus, Kala, Lito, Nomi, Riley, Sun, Will y Wolfgang) proviene de una ciudad diferente en regiones totalmente aleatorias del mundo. Este hecho permite que la serie se nutra de diversas culturas y estilos de vida, lo cual se ve reflejado a lo largo de los episodios y es parte esencial de la impronta que cada uno de los personajes recibe a medida que se desarrollan en el transcurso de los eventos que articulan la trama de la serie. En la primera temporada se usaron locaciones como Nairobi, Mumbai, Berlín, Seúl, Ciudad de México, Reikiavik, Chicago y San Francisco. En la segunda temporada se sumaron Londres, Cambridge, Sao Paulo, Malta, Positano y Ámsterdam.

Para algunas de las personas detractoras de la serie, el hecho de presentar saltos continuos de localidad a localidad confundía al público y le restaba tiempo de desarrollo a la serie. No obstante, hay que tener en cuenta que el objetivo de las hermanas Wachowski para Sense8 era el de mostrar un panorama mucho más amplio al que se circunscriben habitualmente las series, que se desarrollan en un número reducido de locaciones. La apuesta de Sense8 era la de remarcar que, a pesar de la enorme diversidad, existen ciertos elementos comunes e inherentes al ser humano que están presentes en nuestra constitución misma. Los valores como el coraje, la amistad y el amor son temas transversales que se presentan de modo reiterativo en diversos momentos y expresiones, tanto entre los personajes protagónicos como entre los antagónicos.

Personas festejando un cumpleaños

El drama y la acción están presentes desde el primer capítulo, pero la serie adquiere profundidad en el argumento a medida que pasan los episodios, de manera que se divisa la magnitud de la presentación de hechos y sucesos. En algún punto puede tornarse lento este proceso, pero si se mira con distancia, se puede apreciar la imagen completa que se busca crear. Así como en un rompecabezas, cada pieza tiene un valor por sí misma, pero se fortalece cuando se tiene en cuenta el conjunto.

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La instrumentalización de aspectos como la fotografía y la música permiten que las sensaciones que experimenta el público alcancen un pico sensorial por momentos indescriptible. Esta es, en últimas, la gran hazaña que logran consolidar las hermanas Wachowski con Sense8. Más allá de una apuesta fresca en materia de ciencia ficción, esta serie es una apuesta a los sentidos. Hay dos episodios icónicos en la serie, que demuestran justamente este aspecto.

What’s going on?” es el cuarto capítulo de la primera temporada, y en él el espectador es transportado a un viaje a través de cada uno de los personajes –y localidades– por medio de la canción What’s up de la banda 4 Non Blondes. El trabajo de cámara, junto con la sincronización musical presente en cada cuadro, demuestra un nivel de edición impecable y profundamente cautivador. Posteriormente, en el décimo capítulo de la primera temporada, las hermanas Wachowski vuelven a demostrar su notoria capacidad de jugar con nuestros sentidos mediante una brillante muestra cinematográfica única en su tipo: Riley, una de las protagonistas, asiste a un concierto de su padre en el Harpa Concert Hall de Reikiavik, quien forma parte de una filarmónica que interpreta la obra Emperor (Piano Concerto No.5 en E-Flat Major, Op.73) de Alfred Brendel y Bernard Haitink en compañía de la Orquesta Filarmónica de Londres. La escena es capaz de envolver a quien observa mientras arroja imágenes del nacimiento de los ocho personajes protagónicos, dándole fortaleza al carácter de cada uno de estos al compás de la música. Un momento sublime.

Por desgracia, para quienes aún no hayan tenido la oportunidad de aproximarse a esta serie, es necesario aclarar que la plataforma de streaming Netflix recientemente anunció la cancelación de la serie, imposibilitando que los curiosos creen una conexión con la misma y, que los seguidores puedan disfrutar de nuevas temporadas. No obstante, queda el aliciente de que la audiencia seguidora de la serie generó mucha presión sobre la plataforma, con el fin de lograr al menos un cierre para la serie. Debido a ello, Netflix confirmó que Sense8 tendrá un capítulo final de dos horas de extensión, para así no dejar incompleto el proyecto de las hermanas Wachowski. La web porno XHamster mostró, a su vez, interés en adquirir los derechos de la serie para hacer una nueva temporada (no es que quiera convertirla en pornografía, sino que quieren irrumpir en el negocio de la producción de series para la televisión). En una carta dirigida a las hermanas Wachawski, afirman que:

“Sabemos que somos una casa improbable. Pero hace cinco años la gente se reía ante la idea de que Netflix produjese series originales. Creemos que nuestro momento, al igual que el vuestro, ha llegado”.

A pesar de que la serie haya tenido un final tan estrepitoso como su nacimiento, es importante hacer hincapié en la impronta que logró dejar una marca no solo en la audiencia, sino en la competencia. La serie se desligó de la noción prejuiciosa y superficial desde la cual se presentan habitualmente las producciones en la actualidad, y fue mucho más que una apuesta a la inclusión. Si la narrativa de la ciencia ficción, en conjunción con la trama, no terminan de convencerle para adentrarse en el universo de Sense8, seguramente los aspectos actorales, estéticos, culturales, musicales y cinematográficos lo disuadirán casi de inmediato.

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