El cuarto día de Venecia le apostó a tener a todos sus asistentes corriendo entre funciones para no perderse ninguno de los platos fuertes.

 

El sábado 2 de septiembre fue un día atareado para los que disfrutan del multitudinario e inmenso Festival de Cine de Venecia. Quizás el estreno que más tenía a los cinéfilos emocionados era la segunda película de S. Craig Zahler, que sorprendió al mundo con Bone Tomahawk, su ópera prima protagonizada por Jeff Brigdes, donde el western y el canibalismo se unen con elementos fantásticos para dar un  renacimiento al género o estar a las puertas de la creación de uno nuevo.  Su nuevo film, Brawl in Cell Block 99, parece ser también un ejercicio de sacudida al género. La sinopsis ya nos deja saber que la película sigue el encuentro de un antiguo boxeador con algunos enemigos de su pasado en una cárcel. Todo parece indicar un thriller desenfrenado. La película está fuera de competencia y su estreno se llevó a cabo en una sesión de medianoche.

S. Craig Zahler presenta su nuevo film. Foto: Redes sociales Biennale.

También se dio lugar el estreno mundial de la película de George Clooney, Suburbicon. La película generó una profunda división en la crítica, están en un orilla los que ven el film del actor como un radiografía certera a un Estados Unidos fracturado por el racismo y está la otra orilla que ve a Clooney como un director limitado y a su película como un ejercicio bobalicón. Las comparaciones no dieron espera, se ha dicho que su película que emula el trabajo de los Coen (responsables del guion de la película, que toma como punto de partida el asesinato de un matrimonio afroamericano que en 1957 fue asesinado por un grupo de fanáticos blancos) y de la larga lista de películas que se ha dedicado a poner en jaque la supuesta calma y paz con las que se vive en Estados Unidos.

El director afirmó entre las funciones y comunicados que una influencia importante para hacer la película fue el documental Crisis in Levittown. Queda entonces la duda si el Clooney de Good Night, and Good Luck o The Ides Of March ha quedado enterrado o continúa vivo.

El cast de Suburbicon a minutos de la proyección. Foto: Redes sociales Biennale.

Se estrenó también otra película de la lista de títulos que espera llevarse el León de Oro, Foxtrot, de Samuel Maoz, director israelí que en el 2009 se llevó ese preciado León de Oro por su película Lebanon. En Foxtrot, Maoz utiliza la experiencia que tuvo al ser soldado para construir un relato íntimo atravesado por las visiones del duelo. Calificada de inusual pero de calidad absoluta, es una cinta que logra usar la risa para crear un espectro de las delicadas y peligrosas acciones de una narración que expone los conflictos bélicos. Esta película también hará parte de la selección principal del Festival de Cine de Toronto.

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Samuel Maoz presenta su nuevo film. Foto: Redes sociales Biennale.

En la competencia Orizzonti se estrenaron No Date, No Sign, película israelí dirigida por Vahid Jalilvand; La Vita In Commune, película italiana del experimentado Edoardo Winspeare. También la película Beautiful Things, de Giorgio Ferrero, apoyada por la Biennale Collage of Cinema tuvo su estreno mundial. La representación latinoamericana estuvo a cargo de la película de Manuel Abramovich, Años Luz, que documenta el proceso de rodaje de la esperadísima Zama, de Lucrecia Martel, que está en la sección Fuera de Competencia del Festival.

También se presentó, en la Semana de la Crítica, la película argentina Tiempo de Caza, de Natalia Garagiola, un íntimo retrato de una relación entre padre e hijo que explora fantasías visuales en medio del contexto de la caza y desde ahí edifica su discurso metafórico.

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