Fear The Walking Dead, serie que inició como un spin off, demuestra que mediante un proceso de renovación y aprendizaje, incluso los actores secundarios pueden desplazar estrepitosamente a los estelares. Esta serie se proyecta como la nueva promesa de la cadena estadounidense AMC en la pantalla chica. 

Desde el 23 de agosto de 2015, el canal AMC apostó por darle mayor cobertura a su franquicia estrella de los últimos tiempos: The Walking Dead. Para ello, buscó implementar una fórmula nueva y ambiciosa, pero arriesgada. Lo hizo a través de la serie Fear The Walking Dead, la cual sería el spin off de la serie central, estableciendo una línea argumental propia, que se aleja del planteamiento instaurado originalmente por The Walking Dead a lo largo de sus episodios desde el año 2010, sin perder lo que había hecho atrayente en primer lugar la idea de un apocalipsis zombi.

Las diferencias frente a la serie central no son tan pocas como uno inicialmente podría haber imaginado, teniendo en cuenta que su nacimiento surgió a partir del enorme éxito que logró posicionar a la franquicia en el primera lugar. Si bien su comienzo no fue nada extraordinario, y jugó a lo seguro, la serie cobraría vida rápidamente, demostrando su potencial con el paso del tiempo. Repasamos aquí brevemente esas diferencia, para así poder darles a conocer, tanto a los acérrimos seguidores, como a los neófitos, una perspectiva frente al espíritu mismo de esta serie, que más que un spin off ha cobrado vida como una pieza independiente en sí misma.

No te pierdas: Explosivo trailer de la Octava Temporada de TWD

El lugar en el que se desarrolla la serie es la primera diferencia que podemos encontrar respecto a la serie central. En The Walking Dead los acontecimientos suceden en la costa oeste de Estados Unidos (más concretamente en los estados de Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia, Virginia y el Distrito de Columbia), mientras que en Fear The Walking Dead la historia se desenvuelve, inicialmente, en la costa este de Estados Unidos (California) y posteriormente se traspasa al norte, y centro, de México.

Los tiempos que la serie maneja sirven para evidenciar la segunda diferencia de importancia frente a la serie central. Los primeros dos capítulos de Fear The Walking Dead ubican al espectador en un mundo sin infestación zombi, mostrándonos cómo las vidas de los personajes principales ocurren, enfrentándose a los problemas y tropiezos habituales de la realidad en la que vivimos. Pero, a partir del tercer capítulo, la historia toma un giro drástico y los personajes empezarán a darse cuenta de que hay algo que no está del todo bien en la ciudad. De este modo, la serie nos permite generar un contraste respecto a los cambios sufridos en la población de Los Ángeles, a medida que la infección se propagaba por todas partes, afectando poco a poco a cada individuo.

La tercera diferencia radica en un concepto que no tuvo protagonismo en The Walking Dead sino hasta la quinta temporada, aproximadamente, y es la preponderancia de las luchas internas (psicológicas) y sociales entre los personajes. Inicialmente el poder de The Walking Dead se encontraba en exponer cómo un grupo de personas de diferentes oficios, procedencias, sexo y raza trabajan entre sí con el firme objetivo de sobrevivir a un enemigo inagotable e inmisericorde. No obstante, fue un recurso que expiró rápidamente, y generó insatisfacción en el público, por lo cual se buscó refrescar la narrativa. Es ahí cuando se volcó la serie a problemas más comunes, inmersos o no dentro de un apocalipsis zombi, y es el tema del egoísmo y las luchas de poder.

Los componentes psicológicos desplazan la acción vacía, y apuestan por un conflicto más extenso y profundo en FTWD.

AMC parece haber aprendido la lección con The Walking Dead, y por ello le otorgó un espíritu propio a la serie desde el cual se resalta un enfoque más humanamente caótico. Este enfoque es el que le permite a Fear The Walking Dead construirse y renovarse con el paso del tiempo, mejorando no solo su trama, sino dándole mayor profundidad y haciendo más complejos sus personajes. Los zombie desempeñan una función accesoria.

La cuarta diferencia presente es la sincronización y diversidad temática a la cual se enfrentan los personajes. La primera temporada no tuvo un desenvolvimiento óptimo, pero cumplió el objetivo de introducir de manera exitosa a los personajes, dotándolos de contexto y algunas características problemáticas que los acompañarán a lo largo de la serie. En las diversas series apocalípticas (incluida The Walking Dead), temas como el agua, un recurso vital para la supervivencia (haya o no zombis presentes), se dan por sentados. Sin embargo, este no es el caso con Fear The Walking Dead, pues en su tercera temporada se aborda cuidadosamente cómo el tema del control del agua es indispensable para establecer un nuevo mundo, pero no sin antes enfrentar los intereses y deseos de unos grupos por sobre otros.

Te puede interesar: El Bosco y el cine de terror

Estas diferencias frente a la serie central encarnan una perspectiva fresca para la franquicia, y para las series del género de drama y acción, pues salen de los lugares comunes para realizar un desarrollo más profundo de los perfiles psicológicos y sociales que entran en juego al momento de entender la relación de los humanos con su entorno, y la infestación de hordas de zombis.

A pesar de que Fear The Walking Dead tuvo un comienzo lento, la química se fue generando progresivamente, demostrando que la seguridad y su evolución eran una cuestión de tiempo, tanto en los personajes como en los directores y creadores de la serie.

En la actualidad, de cara al estreno de la segunda parte de la tercera temporada de Fear The Walking Dead el 10 de septiembre en Latinoamérica, podemos esperar un ascenso triunfal de la serie en lo que respecta a la calidad de la narrativa, las dinámicas de interacción entre los personajes y la profundidad en los temas que se consolidaron inicialmente en la primera parte de la temporada.

Por tanto, no es arriesgado afirmar que Fear The Walking Dead está abriéndose paso rápidamente para erigirse como la nueva promesa de la televisión en el campo de lo apocalíptico, dotando a la historia de una nueva y vigorizada personalidad.  Habiendo hecho uso de casi todos sus recursos, y sin obtener importantes victorias frene a la crítica y fanáticos, The Walking Dead está llegando a su límite, y es tiempo de que le ceda el testigo a su spin off.

THE END MAGAZINE