Madre! se estrenó a nivel mundial después de su paso por los festivales de Venecia y Toronto bajo el aclamo de la crítica, pero fue recibida con escepticismo por el público donde defraudó en la taquilla. Sin embargo, el hecho de que la Paramount haya invertido en esta película de la misma manera que lo hace con las producciones más comerciales, es un signo de que los estudios están dispuestos a apostar en títulos que se conciben para dividir a las audiencias en vez de unificarlas cuando hay un autor de la talla del director del Cisne Negro al frente del proyecto.

Una parábola apocalíptica

En la última película de Darren Aronofsky, el autor explora el rol que cumplen el hombre y la mujer en la construcción de la civilización, y lo lejos que están de encontrar una armonía como especie, en un mundo donde los seres humanos buscan desesperadamente una conexión.

Madre!

Jennifer Lawrence en una escena de Madre!

La película nos presenta una realidad distópica construida exclusivamente a partir de metáforas en las que los personajes no son más que símbolos de algo mucho más grande que ellos: una alegoría del estado espiritual de una especie en decadencia, centrándose en la extraña dinámica de una pareja compuesta por “Él” (Javier Bardem), un poeta laureado y famoso, que vive con “madre” (Jennifer Lawrence), una mujer dócil y cariñosa a la que él dobla en edad.

Ambos viven en una gran casa octagonal de corte victoriano en medio del solitario campo estableciendo el primer paralelismo con la Biblia: la creación del jardín del Edén. El segundo guiño al Antiguo Testamento se da con la llegada de unos visitantes inesperados. El “hombre” (Ed Harris) y la “mujer” (Michelle Pfeiffer), quienes invaden el hogar de nuestros protagonistas para impregnarlo de su energía sexual, contaminando la atmósfera familiar y pacífica en la que comienza esta parábola y dando lugar a una serie de eventos infortunados que acaban en el mismísimo Apocalípsis.

Madre!

Jennifer Lawrence y Javier Bardem en una escena de Madre!

La séptima película de Darren Aronofsky

El último esfuerzo como realizador, del autor de obras maestras como Réquiem por un sueño y El Luchador, vuelve al ruedo en la dirección con este thriller psicológico de tintes horroríficos que pretende shockear al espectador en lo más profundo de su ser. De hecho, fue el mismo Aronofsky el que señaló por primer vez que la película es una alegoría: Días antes del estreno, publicó una larga declaración de su intención como artista. “Es una época demente para estar vivo”, escribió. Luego, criticó temas como la sobrepoblación, la extinción de especies, las políticas absurdas del cambio climático en Estados Unidos, las disputas tribales antiguas, el asesinato de delfines, la política como deporte y la resistencia de las personas a ver todo lo que ocurre. “De esta sopa de angustia e impotencia”, añadió, “me desperté una mañana y esta película salió de mí como un sueño en una noche de fiebre”.

Mother!

Michelle Pfeiffer y Ed Harris en un fotograma de madre!

Contando con la suerte de estar respaldado por la Paramount, que puso la película en más de 2500 teatros en territorio norteamericano, los críticos están llamando a Madre! la película de estudio más controversial desde La Naranja Mecánica y el hecho de que la cinta esté generando reacciones tan apasionadamente contrarias solo demuestra del impacto social que está marcando, convirtiéndola en uno de los eventos cinematográficos más relevantes de la década.

Madre!

Jennifer Lawrence y Darren Aronofsky en el set de Madre!

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La nueva etapa de Jennifer Lawrence

A sus 27 años, es no solo la actriz más popular del mundo, sino también la mejor pagada. Después éxitos comerciales en películas como las sagas de Los juegos del hambre y X-Men, la ganadora del Óscar® ha decidido tomar un camino menos popular en la industria, pero sin duda, uno que la encumbra como una de las más grandes intérpretes de todos los tiempos. Gracias a la perturbadora Madre! donde Lawrence interpreta a una figura metafórica, víctima del abuso y de la violencia de quienes se acercan a ella, este papel marca una nueva etapa en la carrera de una de las estrellas más aclamadas de Hollywood.

                    Tú no me amas. Tú solo amas cuánto te amo yo a ti

Madre!

Jennifer Lawrence en un fotograma de Madre!

Madre! está compuesta principalmente de tres tipos de planos. Punto de vista, “por encima del hombro” y primeros planos, de los cuales hay sesenta minutos exclusivamente de la cara de Lawrence guiándonos por la montaña rusa emocional en la que nos embarcamos con ella. La forma en cómo ella se guarda todo para sí y cómo aguanta las vejaciones de los invitados indeseables es lo que ancla la película y le da el peso que esta requiere. Pero son las escenas finales y el compromiso con el que la actriz se entrega en cuerpo y alma a cada momento, es lo que hacen que el clímax sea particularmente perturbador. Lawrence es madre, y sin ella, la película caería de bruces, sin piedad, pero gracias a su poderosa presencia en la pantalla, su sola mirada logra envolver todos los misterios y las metáforas detrás de esta compleja y ambiciosa producción.

¿Una pesadilla hecha realidad?

La alegoría bíblica de Aronofsky se reduce a la relación de los humanos con la madre tierra, y las vejaciones que ella debe aguantar por parte de una especie inconsciente que destruye su hábitat poco a poco, usando la figura del esposo que destruye emocionalmente a su mujer.

Madre!

Javier Bardem and Jennifer Lawrence en Madre!

Para transmitir la angustia deseada, el director se vale de varios elementos técnicos. Primero, un diseño de producción es exquisito, donde la única locación se usa para crear un universo paralelo donde todo es posible. Madre es el espíritu de la casa y la casa es el espíritu de madre, es por esto que la progresiva desintegración del lugar resulta tan perturbadora, en especial en las escenas finales, donde este hogar se vuelve un campo de batalla. En segundo lugar, se encuentra el trabajo del fotógrafo Matthew Libatique, quien con cámara en mano y grabando en 16 mm, crea un look único, que inmediatamente se destaca de lo que estamos acostumbrados a ver en la pantalla grande en estos tiempos. Por último, la música, o más bien, la ausencia de ella. Jóhan Jóhansson, el compositor de bandas sonoras como La llegada y Sicario, fue contratado para componer el soundtrack, pero después de ver la película, el músico decidió eliminar todo su trabajo y despojar a la pieza de cualquier adorno musical para acentuar el suspenso. De esta manera, Darren Aronofsky, se establece como uno de las más grandes autores del siglo XXI, con un cuerpo de trabajo que desafía los paradigmas y los convencionalismos de Hollywood, para crear un cine único, que no pretende gustar a todo el mundo y sobretodo que quiere confrontar al espectador con sus miedos más profundos y sus fobias más grandes, haciendo de su peor pesadilla, una realidad.

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Curiosidades:

  1. Darren Aronofsky y Jennifer Lawrence comenzaron su relación sentimental durante la producción de la película.
  2. Es la cuarta vez que Darren Aronofsky graba una película en 16 mm.
  3. La película recibió calificación “F” por parte de las audiencias en CinemaScore. La peor calificación posible para una producción audiovisual, probando lo mucho que está dividiendo al público.

Editado por Juan Carlos Lemus P.

Madre!: un descenso al infierno
Una pareja recién mudada a una casa antigua en medio de la nada, comienza a recibir visitas inesperadas, volviendo su paraíso terrenal en un infierno espiritual.
Guión90%
Dirección90%
Actuaciones100%
Fotografía80%
Expectativas comerciales60%
Claridad60%
  • Inteligente
  • Original
  • Intensa
  • Confusa
  • Agresiva
  • Pretenciosa
80%Cerca al paraíso
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