En entrevista con The End, el productor Manuel Ruiz, co-fundador de Medio de Contención, nos cuenta acerca de la plataforma Cinescuela y su gran aporte a la creación de una nueva audiencia cinematográfica.

Cada vez más productoras colombianas realizan más películas al año. Sin embargo, son pocas las que logran mantenerse en la industria. Medio de Contención es una casa productora que se ha enfocado en el cine documental. Su trabajo más destacado es la trilogía Campo hablado (2006-2016), dirigida por Nicolás Rincón Gille. Son tres películas que presentan tres caras del conflicto armado colombiano, en las que  los protagonistas se enfrentan a las adversidades de la guerra, con ayuda de sus creencias y tradiciones. Los fundadores de la productora son Manuel Ruiz Montealegre, productor y profesor de la Universidad Nacional, y Hector Ulloque, productor y programador del Panorama du Cinéma Colombien (festival de cine colombiano en París). El 30 de marzo de este año celebraron el estreno de Noche herida, la película que cerró el ciclo de Campo hablado.

Sin embargo, Medio de Contención ha trascendido la labor de la producción cinematográfica con la creación de Cinescuela, una plataforma con un selecto catálogo de filmes, organizados por ciclos, que busca hacer del cine una herramienta pedagógica. Ha estado presente en todas las regiones del país a través de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, con el fin de convertirse en un instrumento para la formación de públicos, empezando por los espectadores más jóvenes. En la más reciente premiación de la convocatoria del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, este proyecto ganó en la modalidad de Circulación Alternativa. The End ha tenido la oportunidad de hablar con Manuel Ruiz, que nos cuenta cómo funciona Cinescuela y nos habla de su potencial para la formación de públicos del cine nacional y alternativo.

“Todo el mundo en la industria se plantea la necesidad de una fórmula para crear audiencia. La nuestra es enseñar, sobre todo a jóvenes estudiantes, a descubrir las características del lenguaje cinematográfico, los puntos de vista de los realizadores y los tipos de tratamientos utilizados en las películas”— Manuel Ruíz.

¿Por qué cree que la audiencia colombiana no ve mucho cine nacional?

Cada vez se ve más cine nacional. Cada vez hay más películas colombianas que abarcan distintos géneros y temáticas. El desarrollo de la industria colombiana, a gran escala, se ve reflejado actualmente en la producción de unas 40 o 50 películas. En el siglo pasado se contaban con los dedos de las manos. Por tal razón no hay una cultura cinematográfica desarrollada. En los años 50 o 60, las grandes películas de los teatros o de mayor audiencia eran las mexicanas. Eso tiene que ver con el desarrollo de la industria: no hay una cultura cinematográfica nacional, porque hasta ahora no había una gran producción. Hoy en día creo que se está avanzando de manera importante en ello.

Ahora, la producción cinematográfica está vinculada con la industria y una de las últimas etapas de la producción cinematográfica es la distribución. Los grandes distribuidores, como Cinecolombia o Cinemark, tienen un plan de negocios y un modelo de mercado. El cine está asociado también al maíz pira y a los combos. Evidentemente para cumplir con su meta de ventas es más interesante lo que la gente considera más entretenido. Por eso hoy en día el 3D o 4D son determinantes. En ese sentido, las películas colombianas luchan por abrir nuevos espacios.

La calidad del cine colombiano ha aumentado considerablemente, en parte también gracias a la cantidad de recursos y estímulos que hay. Otro factor es la ampliación de festivales y otras ventanas de exhibición. Sin embargo, es muy difícil competir con las películas de las grandes productoras (MGM, Warner Bros, Disney). La noche que se estrenó nuestra película Noche herida en salas de cine, competíamos con una película de Fox: Un jefe en pañales (The Boss Baby, 2017). Nosotros tuvimos 1500 espectadores el primer fin de semana, ellos tuvieron 300.000.

Cinescuela, Medio de contención

Blanca Ligia Rodríguez, protagonista de Noche herida

¿Qué cree que busca la gente cuando va a cine?

Hay distintos tipos de público. El público que está vinculado a la industria va a ver cine por distintas razones. Pero, en general, la mayoría va a entretenerse, divertirse, asustarse, llorar o reír. No necesariamente van a reflexionar con respecto a las historias que se están contando y, en general, nuestro cine es reflexivo. Por otro lado están películas como las de Dago García. Él ha interpretado muy bien el carácter y el perfil de una buena parte de los espectadores colombianos y ha diseñado una serie de películas, incluso sagas, que la gente disfruta enormemente.

No me parece que sea algo negativo, solo es un cine adaptado a la necesidad que tiene el público de entretenerse o de, en nuestra jerga, “mamar gallo” y burlarse de sí mismos y de las “colombianadas”. En cambio, películas como La tierra y la sombraGente de bien o Noche herida, reflexionan, de una u otra manera, acerca de nuestros comportamientos y pensamientos en medio de situaciones de conflicto. La gente no necesariamente está interesada en ello.

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¿De qué manera se podría crear audiencia para el cine que va más allá del entretenimiento?

Pienso que a uno le gustan las cosas cuando las entiende. Todo el mundo en la industria se plantea la necesidad de una fórmula para crear audiencia. La nuestra es enseñar, sobre todo a jóvenes estudiantes, a descubrir las características del lenguaje cinematográfico, los puntos de vista de los realizadores y los tipos de tratamientos utilizados en las películas. Así, la comprensión del lenguaje permitirá que la narrativa permee emocional e intelectualmente a los espectadores. En ese sentido Cinescuela es una herramienta pedagógica que busca crear audiencia pero también  formar en la alfabetización digital.

Nuestro aporte es, no solo ofrecer un catálogo de películas de calidad y reconocidas, sino desarrollar acompañamientos pedagógicos. Estos buscan enseñar y explicar cómo se hacen las películas, cuáles son los contextos particulares en donde se desarrollan y cómo se relacionan esas historias con otras temáticas que no se ven directamente, pero que están allí.

¿Cómo fue la implementación de Cinescuela en las primeras bibliotecas y colegios?

La Red Nacional de Bibliotecas Públicas y la Fundación Bill y Melinda Gates tienen el propósito de dotar las bibliotecas públicas de tecnología. Ellos buscan proyectos que permitan explorar y beneficiarse de este aporte. Cinescuela coincide con estos objetivos. El eslogan de nosotros es: “Cinescuela, una plataforma digital que articula el entretenimiento, la educación y las TIC’s.” Desarrollamos un plan piloto en  12 bibliotecas de diferentes regiones del país. Hoy en día hemos superado las 1000 bibliotecas, en 800 municipios, gracias al plan de distribución que ellos tienen.

¿Cómo es el acompañamiento que se da a los docentes o responsables de usar la plataforma?

Hay un plan de talleres, un plan de formación y un plan de seguimiento. Algo muy importante que hicimos este año, fue desarrollar un ciclo de narrativas digitales. Este ciclo habla específicamente de cómo producir piezas audiovisuales: el sonido, la imagen, la narrativa como tal. Tomamos ejemplos de películas, no tanto por su temática y contenido, sino por su potencial  para ilustrar a la comunidad educativa y para explicar cómo el lenguaje cinematográfico interviene en el mensaje y en la narrativa de los contenidos de cada producción.

No solo se enseña viendo las películas, sino viendo lo que hay detrás, despertando ese interés por el cine. Eso evidentemente no es una invención nuestra. Ahora en las instituciones educativas se entiende que el audiovisual es el medio completo para transmitir un mensaje. Por esto en varios colegios hay responsables de audiovisuales y cámaras.  Nosotros ideamos una manera de aportar.

¿Cree que el cine como obra artística y forma de entretenimiento tiene un efecto distinto cuando se ve desde un aula de clase?

Creo que Cinescuela es una herramienta más que un fin. Depende del educador que se logre guiar a los estudiantes para que comprendan unas realidades a través del cine. Yo hice un cineforo con profesoras y profesores de un diplomado en educación de la Universidad Santo Tomás. La mayoría eran profesores del distrito. Vimos Noche Herida, y precisamente mencionaban que muchos de los conceptos que ellos enseñan, pueden transmitirse más fácilmente a través de una película. Muchos profesores lo hacen y lo han hecho por muchos años. Hay un docente del Guaviare que es pionero en la utilización del cine como medio para sensibilizar a sus estudiantes. Sin embargo, Cinescuela es una plataforma robusta, con un catálogo amplio, con una serie de secciones dedicadas a explicar el lenguaje cinematográfico, que ayuda a comprender estas realidades de una manera distinta.

Cinescuela

Acompañamiento de Cinescuela en las regiones de Colombia.

¿De qué manera se ha medido el impacto de esta herramienta?

Hay un back-office que nos permite hacer distintos tipos de mediciones. El acceso al catálogo está limitado a un usuario con clave. Eso nos permite saber cuantas visualizaciones tiene cada película, hasta qué minuto se visualizó, en dónde etc. Así conseguimos hacer un análisis de nuestro público, de las tendencias, del tipo de películas que se ven en cada institución. Hay una cantidad de datos estadísticos que nos permiten, por un lado, fortalecer la herramienta y por otro, brindarle a las instituciones que la utilizan esa información para que analicen mejor qué deben buscar. Es una herramienta muy valiosa.

¿Cuál es el siguiente paso de Cinescuela?

Lo que buscamos es que, además de los 800 municipios en las  1000 bibliotecas que hoy tienen acceso a Cinescuela, instituciones educativas privadas y oficiales puedan contar con la herramienta para el desarrollo de sus planes educativos. Ello implica hacer un gran trabajo de promoción y distribución para que la gente (directores, rectores, profesores) encuentren el valor de la plataforma. Eso tiene que ver con la distribución y la promoción del cine: cómo convencer a la gente de que vea cine de calidad y pueda aprender a descifrar el lenguaje cinematográfico. Se trata de una labor de asociación con instituciones estatales y privadas vinculadas al desarrollo educativo del país. Queremos convencer a los educadores de utilizar Cinescuela y poder empezar a generalizar a gran escala el cine como herramienta pedagógica a través de nuestra plataforma.

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Editado por: Daniela Reyes. 

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