Hazlo como hombre, la primera gran basura mexicana del chileno NicolA?s LA?pez, se estrena en Colombia

A finales de los aA�os 30 la cinematografA�a mexicana tuvo un despegue como nunca en toda su historia lo ha vuelto a tener. Lo anterior debidoA�en primer lugar a que la televisiA?n no era tan popular como lo fue despuA�s, la gente tenA�a necesidad de ver pelA�culas en su idioma y no se practicaba el doblaje; y principalmente la producciA?n hollywoodense descendiA? de manera drA?stica debido a la entrada de EEUU a la Segunda Guerra Mundial. Incluso los grandes estudios de allA? invertA�an en la tierra azteca. La llamada a�?A�poca de Oroa�? terminA? en 1960 y desde entonces son aislados y fracasados los intentos de tener una industria sana: El cine de aliento de finales de los 60, el cine del a�?echeverriatoa�?, que dio grandes obras en los aA�os 70, curiosamente, en su mayorA�a, crA�ticas al sistema; el nuevo cine mexicano de los aA�os 90 y pA?renle de contar. Curiosamente, casi al terminar el siglo XX aparecen cintas muy exitosas, con mejor producciA?n tA�cnica, pero con tratamientos mA?s ligeros. Sexo, pudor y lA?grimas (1999, Antonio Serrano) serA�a el banderazo de inicio de A�xitos cada vez mA?s comerciales. Se auguraba un triunfo sin precedentes para la filmografA�a mexicana. Pero fuera de algunos logros, las pelA�culas del paA�s de la tortilla se han vuelto cada vez mA?s extremas y, o se vuelven inaccesibles para el pA?blico o son mA?s complacientes para con A�l. Y de estas A?ltimas es Hazlo como hombre (2017, NicolA?s LA?pez).

Hazlo como hombre es una pelA�cula que oculta su intenciA?n de sacar dinero de forma fA?cil, en la tolerancia y el respeto a la diversidad sexual.

La cinta, en pocas palabras, cuenta lo que ocurre cuando un a�?macho caladoa�?, pelo en pecho, a�?sobaco peludo”, es informado por uno de sus dos mejores amigos, de que es gay. La revelaciA?n serA? tomada por el protagonista como un duelo, en el que deberA? pasar por cada una de las etapas, hasta que al final, como lo intuimos desde el principio, acepta que su a�?brothera�? es homosexual y lo aprende a querer, aunque no por eso dejarA? de ser macho.

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Ahora bien, lo positivo de la cinta es que en lugar de centrarse, como ocurre en estos casos, en el que a�?sale del clA?seta�?, se enfoca en el amigo que debe luchar para aceptar que su compadre es homo. Y nada mA?s. Salvo una que otra escena que da un poco de risa, el resto es un montA?n de chichA�s, como el cocinero gay, el sA?bado de familia jugando videojuegos, el que pertenezcan los tres protagonistas a un equipo de futbol rA?pido, que el que sale del armario anda con la hermana de su amigo, y asA�. Las actuaciones, disparejas como corte de pelo gratuito, van de un regular pero inspirado Humberto Busto, hasta el borde de la sobre actuaciA?n de Mauricio Ochman y Aislinn Derbez, que parecen estar en un duelo por demostrar quiA�n es el peor actor de la historia tratando de ser graciosos, aunque sea a base de gesticular de tal manera que hasta a�?Chespiritoa�? parece histriA?n.

La cinta hace de la sobre actuaciA?n y la exageraciA?n su medio para hacernos reA�r, casi siempre sin A�xito.

El ritmo es paquidA�rmico, pese a que sA?lo dura 1 hora 30, en parte porque los actores no logran involucrarnos y en parte porque la premisa se agota despuA�s de los primeros minutos. El final, agA?nico, es de lo mA?s predecible y te hace sentir que no es que lo hayas visto antes, sino que estA? pasando en tu cabeza en ese momento; es decir, es mA?s que previsible. Cuenta con una mA?sica incidental espantosa, que quiere parecer de cine hollywoodense y tiene la canciA?n a�?jotaa�? mA?s fea que pudieron encontrar. Eso es lo que ofrece la producciA?n dirigida por el chileno NicolA?s LA?pez (que debiA? seguir afeando la cinematografA�a de su paA�s), especialista en cine malo.

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Cuando en MA�xico se aprobA? el artA�culo 189, uno que permite que las personas que inviertan en cine puedan deducir el Impuesto Sobre la Renta, muchos se alegraron por este estA�mulo a la producciA?n fA�lmica, pero por desgracia, son cada vez mA?s los que realizan cosas que estA?n hechas al criterio de la empresa que las patrocinan, que buscan recuperar la inversiA?n por medio de la copia de modelos extranjeros (incluso, Martha Higareda se ha dedicado como productora a recrear cintas que tuvieron A�xito en otros paA�ses, lo cual se agradece mA?s que su costumbre de andarse desnudando a la menor provocaciA?n), o que nadie va a ver porque estA?n hechas con los pies. Decir que no te gustan los filmes mexicanos, siendo mexicano, es un albur. Te tachan de a�?malinchistaa�?, vende patrias, amargado, misA?gino, etc., etc. Pero con ejemplares como este, que intentan copiar lo hecho en USA, pero con cuatro dA?lares y actores de televisiA?n que no tienen ni la mA?s remota idea de actuaciA?n para cine, uno prefiere que le digan como se les antoje. Eso sA�, no pueden comentar que tienes mal gusto, lo cual es mil veces preferible.

Mauricio Ochman y Aislinn Derbez, parecen estar en un duelo por demostrar quiA�n es el peor actor de la historia.

 

Cuando terminas de ver esta cosa llamada Hazlo como hombre, la sensaciA?n de vacuidad es tal, que no puedes mA?s que lamentarte por el costo del boleto. Cuando de ir a cine lo mA?s disfrutable son las palomitas y el refresco, algo estA? mal. El cine mexicano se ha transformado en una copia al carbA?n de La rosa de Guadalupe, de Como dice el dicho, de 40 y 20, es decir mercancA�a televisiva, mala y de simple explotaciA?n. Se ha transmutado en un producto tan mediocre como un infomercial a��vendiendo tonterA�as inA?tiles pero para ser consumidas en los siguientes cinco minutos antes que se acabe la ofertaa��. Se estA? queriendo convertir a estos filmes en un objeto de consumo que, para ocultar su mediocridad, se vende con la etiqueta del patriotismo, similar al empleado para que apoyes a la selecciA?n mexicana. Y parece que lo han logrado. Hazlo como hombre rompiA? los rA�cords de taquilla para los filmes locales, tristemente, porque hay muchos mA?s trabajos mexicanos que merecerA�an ese honor. Su tA?ctica de llorar funciona: a�?A?Apoya al cine mexicano, no importa lo malo que sea, no importa que no aporte nada ni que sus intA�rpretes sean unos farsantes, que roban oportunidades a actores verdaderos y que a sus realizadores no les interese mA?s que verte cara de billete!a�? A eso se reduce hoy en dA�a el mexicanismo. Y luego nos quejamos de que Donald Trump nos considera basura.

THE END MAGAZINE