I Love You America es el nuevo show de Hulu conducido por la comediante estadounidense Sarah Silverman, que con política, sátira y comedia, busca mostrar las virtudes de los estadounidenses en medio del ambiente políticamente dividido tras las pasadas elecciones presidenciales.

Sarah Sileverman en su vídeo inicial de I Love You America

Sarah Silverman es una de esas comediantes que no tiene pelos en la lengua para pronunciarse ante cualquier hecho político y convertirlo en comedia. Tampoco para utilizar su religión como judía (dentro de la cual repetidamente se aclara como no practicante) para mofarse de las diferentes etnias, religiones y pensamientos que comprenden a Estados Unidos. Es por eso que ella decidió, junto a comediantes y grandes productores como Will Ferrell y Adam Mckay, crear un programa híbrido entre talkshow, con reportajes inmersivos y entrevistas, en el que se pudiese exponer las diferencias ideológicas de quienes viven en USA, por medio de una comedia gamberra y llena de, como lo dijo la misma Sarah en el show de Jimmy Fallon, “un sandwich político de estupideces”.

El primer capítulo del show nos deja ver que la estructura es básica: un monólogo, un reportaje en exteriores y al final una entrevista. Sus chistes siguen siendo parte de la misma retahíla de comedia utilizada para sus stand-ups, en los que hace uso de los estereotipos, las groserías y sobre todo la imprudencia para generar risa. Pero es comedia y así se ha utilizado desde tiempos inmemorables.

Y es entonces cuando vemos la diferencia, justo en las dos personas completamente desnudas que presenta al principio del show. Una crítica directa a los programas tradicionales de las compañías de TV en los que la censura es el pan de cada día.

Pero la crítica no se queda allí, entonces al lado izquierdo del show vemos a Mather, con su traje y corbata, su mesa con micrófono, una taza de café con el nombre del show y su sonrisa siempre activada. Mather, la burla de los Late Night Shows clásicos, como James Corden, Jimmy Fallon, Jimmy Kimmel y demás, que presentan una comedia censurada, siempre masculina y sobre todo acorde a todo público, en los que cualquier tipo de chiste pasado de tono o político es barajado en la discusión como asunto irrelevante y alerta siempre al “host” a cambiar la temática prontamente. Cuando las cosas se están pasando de tono, Sarah hace que Mather intervenga y como ella lo dice, sirve para encontrar familiaridad a esos viejos conocidos.

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Uno de los aspectos más relevantes del show es su poco temor a represalias, y es que Hulu da esa satisfacción y esa libertad. Por otro lado, todos conocemos que Sarah Silverman es una demócrata de ideas liberales, que apoya el Plan Parenthood, está a favor de los derechos de los gays y es atea. Y sí, un show conducido y producido por ella tendrá justamente ese corte liberal que todos esperan, pero Sarah ha buscado satisfacer a “los dos lados”, como dice, trayendo a demócratas y republicanos al programa y presentando sus posiciones políticas y de vida.

Sin embargo, aquello que al principio pensé iba a ser un programa más inclusivo y de buena comedia, se ha convertido jueves tras jueves en un colector de republicanos a quien con preguntas como ¿Qué piensan sobre el matrimonio gay? o ¿Por qué votaron por Donald Trump? hacen que se vea como un espacio donde solo los liberales tuviesen la razón última sobre los temas polémicos de un país.

El formato permite un espacio para exponer y no para ridiculizar a los conservadores o generalizarlos según las familias y grupo que escoge el stuff de Sarah para realizar el show. Sí, es un programa con una comediante; sí, la comedia que realiza permite que las audiencias se conecten y rían, pero para hacer un programa justo, se debe hacer una burla a “los dos lados” e incluir en la polémica a los liberales y sus errores, tan marcados como los de los conservadores.

Su comedia tiene un tinte liberal y a pesar de que el show, según su premisa, debería unir a republicanos y demócratas bajo una misma risa, en realidad no da a basto para eso. En uno de sus capítulos, Sarah se mofa de Dios poniéndolo como una pantalla de televisor parlante que hace chistes y sobre todo que tiene ideas liberales. Sí, es gracioso y mi pensamiento liberal me hace reír frente a este tipo de comedia, pero mi pregunta entonces es ¿dónde quedan los conservadores y de qué van a reírse ellos? La conclusión es obvia; este es un programa creado por liberales y visto por ellos mismos.

Uno de los mejores clips del programa tal vez sea la entrevista realizada a su padre, un judío liberal y ya mayor de edad, que tiene una percepción de la vida interesante y muy graciosa. Pero además de esto, Sarah ha mostrado de forma graciosa al KKK; ha entrevistado a una mujer que renuncio a su iglesia, The Westboro Baptist Church, la cual le exigía ser mala con las personas diferentes a ella. Y así ha podido mostrar la variedad de culturas y el porqué Estados Unidos siempre ha sido un país tan dividido.

I Love You America es una apuesta por satirizar la división política y en eso los guionistas y directores del programa deberían continuar su búsqueda. No hablemos de imparcialidad, porque justamente no es un noticiero o un programa informativo clásico, es una comedia con una liberal en el centro y eso está bien, pero no solo hay que viajar al sur de los Estados Unidos o ir a los estados o pueblos en donde Trump ganó las elecciones; también en los de Hillary se puede encontrar gran material y diversas visiones, si lo que se pretende es unir a ese país con el concepto de igualdad y amor por sus diferencias.

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Vean el vídeo con el que inicia el primer capítulo de I Love You America y comprendan lo claro que es el mensaje político, dentro de este:

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