El film, estrenado en los Estados Unidos bajo el nombre de La Cabina del Horror del Doctor Fausto (1960), fue censurado, doblado al inglA�s y A?nicamente presentado por primera vez en el 2003, en una versiA?n sin cortes y con el tA�tulo original de Eyes Without a Face. En su apertura en Francia, la revista La��Express citA? que durante la funciA?n, a�?la audiencia cayA? como moscasa�? y en el Festival de Edimburgo varias personas tambiA�n desmayaron, lo que dio al director Georges Franjua a opinar a�?ahora sA� por quA� los escoceses llevan faldaa�?. Pero obstante a esto, no fue alabada por los crA�ticos, mA?s la A?nica buena reseA�a que recibiA? a��en ese entonces-, casi le cuesta el trabajo al que la redactA?. Varias son las opiniones de esta retorcida cinta pero A?nica es la mirada a los Ojos Sin Rostro (1960).

Franjua, (1912-1987) co-fundador en 1936 de la CinA�matheque Francaise en Paris, documentarista de varios sanguinarios films altamente conceptuales, realizA? su primer largometraje Cabeza Contra la Pared (1958), lo que lo llevA? a su segunda pelA�cula y a la siguiente retrospectiva: Les Yeux sans Visage (1960).A� Basada en la novela de Jean Redon, considerada para la A�poca como basura o literatura a�?pulpa�?, -usualmente usada en el gA�nero de ficciA?n-. Para el productor Jules Borkon, quien adquiriA? los derechos de la obra, sometiA? a Franjua bajo tres restricciones para evitar problemas con las censuras europeas: La primera que no tuviera mucha sangre, la segunda que no tuviera tortura animal y la tercera que no involucrara a ningA?n cientA�fico demente. Dado que la pelA�cula toca todos los temas citados anteriormente, (mA?s no los muestra), el director logra entremaA�ar este gA�nero de horror-film noir, con un lado humano sutilmente grotesco.

Adaptada a la pantalla grande por Redon, Claude Sautet y los reconocidos escritores de piezas cinematogrA?ficas como: Les Diaboliques (1955) y VA�rtigo (1958); Pierre Boileau y Thomas Narcejac, y similar al argumento de La Piel que Habito (2011), de Pedro Almodovar. Tras un accidente automovilA�stico el cirujano Doctor GA�neessier (Pierre Brasseur) trata de conseguirle un nuevo rostro a su desfigurada hija Christiane (Edith Scob). El procedimiento sencillo, heteroinjerto o trasplante de tejido de un cuerpo a otro, en este caso, lo de las victimas escogidas por su cA?mplice Louise (Alida Valli); quien trabaja ciegamente para GA�neessier y es a su vez como una madre para Christiane.A� Sola, escondida tras una mA?scara lisa, color piel, al igual que la de la pelA�cula Abre Los Ojos (1997); o la que el director John Carpenter confiesa haber usado como inspiraciA?n para la mA?scara de Michael Myers en Halloween (1978), Los Ojos Sin Rostro es un elegante slasher-sicolA?gico que separa los inescrupulosos actos que realmente esconde la cirugA�a estA�tica.

a�?Mi cara me asusta, pero mi mascara me asusta aA?n mA?sa�?. Cada diA?logo va anteponiendo la trama, que sigilosamente gira entorno a la tierna mirada de Christiane. Franjua siempre obsesionado por las secuelas dejadas por la era industrial, el rA�gimen nazi y militar, con un delicado escalpelo va abriendo incisiA?n a la subtrama, aquella hipocresA�a que le encanta retratar, la encarnada identidad. Sin caer en los clichA�s del terror, de forma casi poA�tica y realista, desmantela las vendas bajo cada atrocidad, en la que los personajes terminan siendo vA�ctimas de sus propios deseos. Con mA?s silencios muertos que la cantidad de cuerpos, la pelA�cula sin mucho que decir maneja un lenguaje siniestro sobre el ser y expone ese amor ciego del padre, el amor ciego del hijo(a) hacia su creador; pero sobretodo el amor ciego hacia uno mismo, aquella vanidad que sin un reflejo, nunca veremos.

Hay una fuerte crA�tica para la A�poca delineada en esta cinta y es la liberaciA?n de la mujer de las tiranas manos del hombre, aquel ser que juega a ser Dios, que impone su voluntad ante la de A�sta y la encadena en una prisiA?n, una imagen de la que no se puede liberar. Como una gata, Scob interpreta de manera humilde pero letal a este fantasma que deambula entre la luz y la sombra de su propio ser, que a gritos sA?lo intenta mostrarse ante el mundo como lo que es, una persona. El director hace que lo podrido y crudo se torne bello y puro bajo lo que yace tras esa mirada, carne y hueso. A su vez,A� otros instrumentos utilizados de manera impecable son los valores de plano, los cuales trasmiten con ingeniosos desenfoques, contrapicados y hasta con el uso de stop-motion a��al narrar los recientes avances practicados en la paciente-, que al igual que la introducciA?n de Angst (1983) lo hace para revelar el historial de su asesino, Christiane siendo culpable pero a la vez vA�ctima, aterroriza trayendo la necrofilia a la vida.

Considerado a su viva imagen un film-noir, debido al paralelo criminal/policiaco. El personaje de Louise, siendo la primera sospechosa de estar involucrada con las muertes de varias vA�ctimas que han aparecido despellejadas de su rostro, es investigada por la mano de la ley a�� que consecuentemente tambiA�n usa como conejillo de indias a mujeres para atrapar al culpable-, como anti-heroA�na, esta figura burguesa, caracterizada por un collar de perlas, es llevada inexplicablemente por la misma sed que motivA? al homicida Hans Beckert en a�?Ma�? (1931), de Fritz Lang; la bella juventud. Pero como todo circulo vicioso, A�sta pelA�cula tambiA�n ha servido de lA�nea a otras estructuras narrativas vistas en: A?QuA� PasA? con Baby Jane? (1962), Camisa de Fuerza (1964), El Silencio de los Inocentes (1991), Los Otros (2001) y la mA?s reciente, la perturbadora Buenas Noches MamA? (2014), claro que Los Ojos Sin Rostro fue el primer modelo anatA?mico.

Algo que cabe resaltar es la macabra puesta en escena, en la que con muy pocos exteriores, aparte de la calle vista bajo la perspectiva de un automA?vil o un cementerio, somos encerrados en el interior de este nA?cleo-familiar experimental. Un Chateau, no muy aislado de un internado o lo que parece mA?s bien un extravagante hospital siquiA?trico, unido al deslumbrante vestuario; las gabardinas de Christiane, diseA�adas especA�ficamente por Humbert de Givenchy, hacen que se realce todo menos su rostro o en este caso su angustiante mA?scara. Entre otros aspectos artA�sticos, el afiche de la pelA�cula hace homenaje a la fotografA�a tomada en 1923 por Robert Wiles; considerada como a�?el suicidio mA?s hermosoa�?- por la revista Life-, en donde una mujer yace muerta con las piernas cruzadas y con una serenidad en su rostro luego de saltar del Empire State Building y haber caA�do sobre una limosina. Christiane posa idA�nticamente para el poster del film, a lo que nuevamente hace A�nfasis el director, la muerte por la era industrial.

La mA?sica dirigida por el compositor Maurice Jare, quien despegA? su carrera junto a Franjua, fue luego conocido por sus trabajos en pelA�culas como: AtracciA?n Fatal (1987), Ghost (1990) y La Escalera de Jacobo (1990). Para este thriller, nos sucumbe con temibles melodA�as de A?rgano que pierden el equilibrio ante lo melancA?lico de esta inocente pero horrible fantasA�a. Con temas como a�?Theme Romantiquea�?, a�?Faros en la Nochea�?, a�?Preocuparsea�? y a�?La BA?squeda del Valsea�?, -advierto este tipo de score persigue luego de finalizar-. Por otra parte gracias tambiA�n a esta monumental obra, el popular Billy Idol confiesa en su libro, que la canciA?n a�?Eyes Without a Facea�? fue basada en esta escalofriante cinta.

Como toda buena tragedia griega, la perfecciA?n tiene un precio caro a pagar, la muerte. El hombre, el doctor, el padre (gobierno), que tiene el poder sobre el mA?s dA�bil, esconde falsamente las atrocidades cometidas ante la humanidad, maquillando los desfiguramientos con una mA?scara sobre protectora, en donde Franjua delimita el problema, aquel falso bienestar familiar (social) de ser lo que uno no es ante lo que demanda la autoridad, ya que al no cuestionarla, somos carnada para su descabellado y malA�volo plan, en este caso el de liberar a Christiane, del supuesto fatA�dico deseo de tener el rostro de alguien mA?s.

THE END MAGAZINE

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SANTIAGO CUARTAS
COLABORADOR

Fotógrafo, Editor, Guionista, Cinéfilo, Realizador Audiovisual en proceso. ...años de devorar imagen, hacen que la entienda, en carne propia...

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