El catalA?n JosA� Luis GuerA�n visitA? nuestro paA�s a raA�z del taller a�?Una mirada entre el cA?lculo y el azara�?, realizado por Los NiA�os films y Offtopic.Institute, un espacio acadA�mico de disertaciA?n, clases magistrales y asesorA�as de proyectos junto a Luis Ospina y Victor Gaviria. En The End aprovechamos esta oportunidad para platicar con el director de La academia de las musas y En la ciudad de Sylvia.

Me siento como en la gran pelA�cula de Robert Siodmak, La escalera del caracol. En una ascensiA?n sA?bita y vertiginosa. La luz del sol sesga los ventanales, proyectando sombras dantescas de las barras de una escalinata incesante y estrecha. Los ecos de Caligari y Mabuse pactan conmigo mientras me dirijo hacia el sexto piso, al teatrino adyacente al gran auditorio Jorge EliA�cer GaitA?n. El ganador del Giraldillo de Oro en el Festival de Cine de Sevilla espera bajo el umbral de la puerta, su sombra alargada se proyecta hacia la pared de enfrente. El director de En construcciA?n estA? sentado con su emblemA?tica boina marrA?n, parece salido de una animaciA?n de Sylvain Chomet; ensimismado revisa unos apuntes para la clase magistral que esta por impartir. Percatado ya de mi presencia, sonrA�e afablemente y me ofrece asiento, se excusa por la brevedad de la circunstancia mientras llegan los participantes del seminario. De soslayo observo sus apuntes, solo alcanzo a leer el nombre de Johan Van Der Keuken y Raymond Depardon. Preparo la grabadora mientras JosA� Luis prueba A?vidamente su cafA�; nota algo curioso en mi acento: a��A?Paisa?a��. a��como el camarada VA�ctora��, respondo sin vacilar, dando pie a la efA�mera conversaciA?n.

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DecA�a usted que al final todas sus pelA�culas iban siendo como una especie de esbozos, una morfologA�a de cine con un inicio puntal, que deja un espacio en gris para al final terminar construyA�ndoseA�en el imaginario del espectador.

SA�, creo que es una nociA?nA� que nos trae el cine contemporA?neo. Las pelA�culas estA?n menos acabadas, es por esa razA?n tambiA�n que implican otra relaciA?n con el espectador; es decir, las cosas se dan mA?s abiertas, son menos concluyentes. TambiA�n estA? el lado, que en mi caso es trabajar en unos mA?rgenes precariamente industriales y no por ninguna vocaciA?n de marginalidad sino porque el cine de hoy es como es, no existe la lA?gica del cine de estudios que llevaban a cabo los cineastas que yo mA?s quiero como Ozu, Hitchcock o John Ford;A� no se puede intentar competir con ellos, lo mA?s que podemos hacer son esbozos de pelA�culas; tambiA�n pienso que tiene que ver con el hecho de que yo siempre he pensado que estoy empezando, me siento un poco como un principiante, que voy tanteando con la idea de que mis pelA�culas en serio estA?n por llegar, es una idea que tengo desde los veinte aA�os; claro, ahora tengo cincuenta y siete (risas), y veo que quizA?s se me estA? haciendo tardea��

EstA?n en construcciA?n a��

En working progress. Por eso a veces voy tanteando caminos muy distintos, pues a algunos les cuesta imaginar queA� el director de Tren de sombras sea el mismo de En construcciA?n;A�digamos que lejos de los cineastas que yo tanto admiro, que tienen un estudio, un sistema de trabajo, una crew fija y profundizan un camino, yo me veoA� mA?s como un saltimbanqui errA?tico que va probando cosasa��

Es algo del azar que las pelA�culas pares e impares se puedan acuA�ar dentro de un tratamiento especial, es algo que no ha buscado deliberadamente sino que ha sido un recorridoa��

Es algo que me descubriA? un amigo cineasta en EspaA�a; es verdad, y quizA?s esa sea una de las caracterA�sticas que mA?s definen mi trabajo, que he incorporado tA�cnicas del documental en pelA�culas de ficciA?n y tA�cnicas que proceden de la ficciA?n en mis documentales, se enriquecen mutuamente, es un trasegar de varios caminos.

GuerA�n

Taller de cine “Una mirada entre el cA?lculo y el azar”

En el caso de su prA?ximo proyecto, sA� muy someramente que estA? escribiendo un guiA?n. Eso ya sugiere otro acercamiento, ya no tanto en el montaje y estar propenso a la revelaciA?n, sino a partir de una escritura, una bA?squeda de cosas concretas desde el diA?logo y situaciones que evocan el pasado.

Es verdad. La pelA�cula que preparo estA? mucho mA?s escrita, sobre todo en el diA?logo y en la construcciA?n de personajes inA�ditos; peroA� sA� que por mA?s elaborado que estA� el guiA?n, el rodaje no va a ser una ejecuciA?n sino que va a ser una reinvenciA?n de eso que estA? escrito. Nunca voy a cerrar las puertas al azar, al descubrimiento en el lugar del rodaje, pues serA�a aburrido, prefiero experimentar mA?s con diA?logos escritos y, sobre todo, con los actores.

Pensaba mucho en la instalaciA?n que realizA? en la ciudad de la Rochelle. Usted siempre pone a dialogar espacios y personajes en tA�rminos de sus ambigA?edades, de cA?mo dar una reinvenciA?n a una pintura concreta, precisamente seA�alando la pintura como una puesta en escenaa��

Efectivamente, siempre me he inspirado mucho en la puesta en escena de los cuadros, que para mA� son los precursores de la puesta en escena cinematogrA?fica. La pintura a partir del Renacimiento, del Quattrocento concretamente, con el desarrollo de la perspectiva, se piensa en problemas mA?s importantes, como la distribuciA?n de los personajes en el espacio, la caracterizaciA?n: A?cA?mo se da el enlazamiento de las miradas?, A?cA?mo pensar la profundidad de campo con relaciA?n a las figuras?, A?por dA?nde viene la luz?.A� Es decir, todos los problemas que nos ataA�en a los cineastas; entonces siempre es una fuente de inspiraciA?n increA�ble ir al museo de El Prado o al Louvre,A� y mi mirada es la de un espectador de cineA� que aprende de las soluciones de los grandes maestros que nos han precedido. Es algo muy bueno ademA?s, pensar mi propio medio desde otra instancia, en este caso desde la pintura. El cine siempre corre el riesgo de ser terriblemente endogA?mico, de replegarse sobre sA� mismo, entonces creo mucho en el diA?logo interdisciplinar del cine con la literatura, con la pinturaa��

El cineasta debe saberloA� todo

Como dirA�a Truffaut, tout savoir.A�En el caso de la Rochelle me hicieron un encargo. Yo siempre tengo la base de que da igual si es un encargo o si parte de ti, lo A?nico importante es si te dejan libre para hacer lo que quieras, es la condiciA?n unA?nime para que yo acepte un encargo, llegar a un acuerdo econA?mico y que me dejen virar a mi manera. Si es asA�, pienso que no hay temas buenos y temas malos, sino que hay miradas que ven y otras que no. En la Rochelle, lo que me pidieron fue un encargo que en un principio no era para nada atractivo, era hacer un documental sobre la catedral de esa ciudad. A mA� me gusta muchA�simo el gA?tico, la arquitectura, pero la catedral de la Rochelle no me parecA�a nada interesante (risas). AllA� habA�a un cuadro,A�Le Saphir, muy fascinante, del siglo XVIII, donde latA�an temas muy importantes, como el trA?fico de esclavos, el pilar econA?mico central de la ciudad de la Rochelle, lo que hice fue resolver el encargo interpretando ese cuadro, un cuadro muy malo, pero muy interesante, contenA�a una historia, y lo que hice fue interpretar la historia de ese cuadro. La pintura como dispositivo para encontrar un relato.

GuerA�n

“Le Saphir de Saint-Louis”, cuadro que atestigua la tragedia del Saphir, en 1741. Una goleta de esclavos estuvo detenida durante dA�as y dA�as en aguas intertropicales, con 271 esclavos y 30 tripulantes a bordo.

En el caso de La dama de Corinto, partA�a de los estudios de Plinio El viejo para encontrar el vestigio de esa historia, que supone otro abordaje distinto al de la Rochelle.

Exacto, pues partA�a de esa historia que planteaba Plinio El viejo, que me parecA�a que era el momento fundacional del propio cine. Hice un trabajo sobre eso, la imagen cinematogrA?fica y la imagen pictA?rica.

Le he escuchado, JosA� Luis, que usa a menudo un tA�rmino que me llama mucho la atenciA?n: el cine-ruina. CA?mo a travA�s de los trazos de una arquitectura desaparecida se puede llegar a reconstruir una imagen de lo que fue esa misma estructura en su esplendor. Pienso en el caso de Son nom de Venise dans Calcutta dA�sert A�de Marguerite Duras y de Innisfree, que tambiA�n tiene ese halo.

Para mA� el cine-ruina es el reverso del cine-esbozo, el esbozo y la ruina se me asemejan mucho por lo que dejan, son unos pocos indicios que permiten imaginar lo que hubo o lo que habrA?, pero normalmente la situaciA?n del espectador es la misma, la de alguien que debe interrogar esos trazos y completar una imagen que no estA?, unas veces porque llegamos demasiado pronto y otras, porque llegamos demasiado tarde.

Que se podrA�a evidenciar en En ConstrucciA?n, en el instante que el barrio se relaciona con el hallazgo de la tumba romana.

Es que precisamente el mejor diA?logo que puede llegar a tener uno consigo mismo se da es mirando a los ojos a una calavera (pausa).

GuerA�n

GuerA�n,A�en un momento del rodaje de Tren de sombras

A?Recuerda, JosA� Luis, el A?ltimo gran momento que experimentA? en una sala de cine?

Los momentos antes de que empezara la proyecciA?n, esos segundos previos de la pantalla en blanco, uno estA? predispuesto a la gran revelaciA?n, y eso no tiene equivalente, eso es adictivo, y es por eso que sigo yendo muchA�simo al cine, aunque la experiencia siempre sea fallida despuA�s; pero esos segundos previos frente a la pantalla en blanco, donde estA? toda la promesa posible de una revelaciA?n, es una bA?squeda incansable. AsA� que durante toda mi vida seguirA� buscando eso, esos segundos previos frente al gran lienzo blanco. Hay que preservar ese gran misterio. Si pones una imagen, es solo una imagen, sino pones ninguna, estA?n contenidas todas las posibles en ella.

Siempre me ha inquietado las A?ltimas imA?genes que le dedica al cineasta Yasujiro Ozu en Kamakura, en su A?ltima correspondencia de la serie de cartas con Jonas Mekas, me gustarA�a que nos hablarA? mas acerca de esa catarsis cinematogrA?fica.

Hablando precisamente de esa correspondencia, recientemente tuve la oportunidad de volver a ver esa carta en concreto y la primera parte me parece una pedanterA�a (risas); pero las hormigas japonesas me siguen pareciendo notables, se han convertido en un referente moral para mA� y algo que tiene la carta es el deseo de recuperar la idea de la meditaciA?n en la tumba, y creo que si vas a la tumba de alguien que te importa de verdad y pasas un rato, es imposible que vuelvas del vacA�o. Claro, es algo que tiene tambiA�n una gran tradiciA?n cultural, las meditaciones en la tumba de alguien, creo que es un terreno muy germinativo. El paisaje, la naturaleza, hablas con la naturaleza filtrando todoA� a travA�s de esa presencia emblemA?tica que estA? en la tumba; es un poco tambiA�n como la relaciA?n con las cartas, plantean una retA?rica interesante. Porque yo en el fondo me dirijo a ustedes, a los espectadores, pero lo hago a travA�s de Jonas Mekas, planteo una relaciA?n triangular. Entonces eso da una textura distinta de intimidad, de hablar desde la proximidad. Pensaba en Kamo no ChoomeiA� y un precioso relato, Apuntes desde mi choza;A�A�l es una especie de Thoreau con Waldenb pero mucho antes, un poeta monje medieval que se retirA? de la civilizaciA?n sus A?ltimos aA�os y escribiA? su obra allA?, muy recomendable.

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FotografA�a de portada: Joanna Barrera

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