La primera cinta en solitario de Pantera negra, el mA?s conocido superhA�roe de color, se vuelve la 3A? pelA�cula mA?s taquillera de Marvel en su historia

Mi primer encuentro con Pantera negra fue cuando en mi infancia tuve entre mis manos la reediciA?n mexicana del nA?mero 52 de Los cuatro fantA?sticos (original de 1961), editado por la hoy extinta Novedades EditoresA�a principios de los 80. De inmediato, aunque sentA� atracciA?n por el personaje, lo cierto es que en esa primera versiA?n, su traje recordaba mucho a otro personaje muy querido por todos: Batman. Pero con todo y eso, no dejA? de ser interesante este seA�or africano que parecA�a un hijo bastardo de Bruce Wayne. Si bien es considerado el primer superhA�roe negro de la historia (no me digan que es a�?afroamericanoa�?, porque para empezar, cuando aparece por primera vez no se usaba el tA�rmino y para concluir, es africano, mA?s no americano), tardA? mA?s de una dA�cada entera para tener sus propias historietas, dibujadas y escritas por su cocreador, Jack Kirby (el otro es el omnipresente Stan Lee). Debido a la inclusiA?n social que estA? ocurriendo en Hollywood, era lA?gico que siendo uno de los mA?s importantes hA�roes de la minorA�a, llegara tarde o temprano al cine.

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Pantera Negra

En los aA�os 80 se entregaba un premio, el TaquillA?metro, al actor que mA?s dinero metiera a la taquilla. Por 10 aA�os consecutivos el ganador fue Alfonso Zayas, que con 3 lancheros muy picudos alcanzA? el estatus de sA?per estrella del cine nacional.

El personaje, como todos saben, fue metido con calzador en la fallida, pero entretenida,A�CapitA?n AmA�rica: Civil War (2016, Joe y Anthony Russo), un panfleto homoerA?tico, cuya funciA?n fue la de hacerle la guerra en la taquilla a Batman v Superman: Dawn of Justice (2016, Zack Snyder). En ese momento no se pudo explotar del todo el potencial del personaje, algo que intenta hacer su primera apariciA?n en solitario: Pantera negra (Black Panther, 2018, Ryan Coogler).

CapitA?n AmA�rica: Civil WarA�fue una pelA�cula que se planeA? al vapor para que compitiera contra Batman v Superman: Dawn of Justice. Al principio se anunciA? como un filme en el que se enfrentarA�an solo Iron-Man y CapitA?n AmA�rica, asA� como sus personajes de apoyo, pero poco a poco se decidiA? introducir personajes para presentarlos en la 3a cinta de Los Vengadores. La inclusiA?n de Pantera negra fue tan bien recibida que por eso se le dio su cinta en solitario.

La cinta cuenta los acontecimientos ocurridos tras la muerte en Civil War del padre de Ta��Chala, quien, tras este evento, sube al trono del ficticio paA�s de Wakanda, una naciA?n que mezcla las tradiciones tribales con tecnologA�a sA?per avanzada, gracias a que es el A?nico lugar en el mundo donde hay yacimientos de vibranium, un raro y poderoso metal que puede ser usado de muchas formas. El filme se centra en el ataque de un villano, su malvado primo, que intenta apoderarse del trono que cree que le corresponde.

La primera serie regular de Pantera negraA�importa mA?s porque significa el regreso a Marvel de Jack KirbyA�que por presentar al personaje. Kirby es considerado el mayor genio del cA?mic de superhA�roes.

Siendo positivo, hay que aceptar que es un filme muy agradable, que visualmente es bastante decente e incluso en momento muy atractivo. Las actuaciones son correctas y el elenco a��90% formado por actores afroamericanosa�� es atractivo. EstA?n un siempre brillante Forest Whitaker, quizA? el mejor histriA?n de color (aunque le salgan mA?s pecas de coraje a Morgan Freeman), asA� como unas correctas Lupita Nyong’o y Angela Bassett. Destacan, sin embargo, Andy Serkis, que demuestra que es mA?s que el soporte de personajes virtuales, y un impresionante Michael B. Jordan, que por una vez deja su chocante estilo y se concentra en recrear un villano triste y lleno de rencor.

Michael B. Jordan habA�a colaborado previamente con el director Ryan Coogler en Fruitvale Station (2013) y Creed (2015). Pantera negra no es su primera incursiA?n en el cine de superhA�roes, ha aparecido en Chronicle (2012) y Fantastic Four (2015), ambas de Josh Trank, y prestA? su voz al personaje de Cyborg, en la cinta animada Justice League: The Flashpoint Paradox (2013, Jay Oliva).

El ritmo es correcto y las escenas de acciA?n, aunque algo confusas, estA?n muy bien ejecutadas, pero lo que mA?s sorprende es que los estudios Marvel hayan confiado en el potencial de un personaje poco conocido, al que le entregan la responsabilidad de sacar adelante la cinta sin superhA�roes de apoyo. Lo bueno de estas cintas de a�?rellenoa�? en lo que aparece la siguiente producciA?n de sus personajes emblema, es que permiten a directores con un poco mA?s que el simple oficio, como Taika Waititi (Thor: Ragnarok, 2017), Peyton Reed (Ant-Man, 2015), James Gunn (Guardians of the Galaxy, 2015) o Scott Derrickson (Doctor Strange, 2016) moverse con mayor libertad creativa que en los otros filmes, pero lo malo en este caso es que, por desgracia, Pantera negra, a pesar de los intentos del talentoso Ryan Coogler de hacer un filme que mezcle la historia de un A�mulo de Hamlet, Batman y James Bond, con una no muy clara parA?bola social y racial y un filme espectA?culo, no logra ser ni lo uno ni lo otro. Para empezar, aunque hay apuntes crA�ticos hacia el racismo renaciente en los Estados Unidos y comentarios sobre la necesidad de conservar las costumbres antiguas, nuevamente, como ocurriA? en Coco (2017, Lee Unkrich), lo que se presenta en pantalla es una folclA?rica y colorida visiA?n de lo que consideran a�?autA?ctonoa�? los blancos. Vamos. De nada sirve tener un director de color ni un elenco lleno de actores idem, si al final lo que se ve en pantalla es lo que quieren ver los a�?cara pA?lidasa�? que pagan para hacer posible este tipo de cine.

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Visualmente, la cinta tiene un valor adicional al reproducir la imaginerA�a del cocreador del personaje.

Hollywood se la pasa dA?ndoselas de a�?progresistaa�? porque sus elencos cumplen con una cuota racial y genA�rica (siempre debe haber por lo menos una mujer, un afroamericano y otro actor de cualquier otra minorA�a entre los estelares), porque entre sus temA?ticas se habla de preferencias sexuales diversas, porque castigan con a�?el lA?tigo de su desprecioa�? a pedA?filos, abusadores y acosadores sexuales, porque con sus premios galardonan a la minorA�a o el tema de moda (sean latinos, afroamericanos, hindA?es, homosexuales, etc.), aunque en el fondo siempre hay un asomo de su racismo, de su egolatrA�a y, sobre todo, de su doble moral. En este sentido, Pantera negra cumple con su cuota de complacencia racial. Es curioso que lo mA?s alabado de la cinta sea precisamente eso y no sus valores cinematogrA?ficos a��que, honestamente, tiene algunos. Y es una lA?stima.

Black Panther naciA? como un A�mulo africano de Batman, como una manera de darles a las minorA�as que se levantaban en protesta en los aA�os 60, un personaje que les permitiera identificarse, pero que creciA? mA?s por cuestiones de marketing que de progreso racial. Y eso es precisamente lo que se logra en su primer y luminoso a��mA?s no brillantea�� debut cinematogrA?fico.

Sierra Leona es un paA�s africano que se volviA? famoso por su abundancia de diamantes, los cuales, despuA�s se supo, eran extraA�dos por gente esclavizada y utilizados para financiar guerras. Lo que la gente comA?nmente no conoce es que estas piedras preciosas pierden su valor al salir de la tienda, que no son una inversiA?n sA?lida y que siempre va a valer mA?s la montura en que estA?n colocadas que el diamante mismo. Es triste saber de tantas vidas humanas que se desperdiciaron para obtener algo que vale mA?s por lo que los comerciantes nos hacen creer que por lo que en realidad son. Igual que la cinta de Coogler. Como los a�?diamantes de sangrea�?, al final de cuentas no valen ni la millonA�sima parte de los sacrificios que la gente de color ha hecho para poder ganarse el respeto del mundo, aunque intenten venderlo como un homenaje a ellos. En resumen, una cinta disfrutable, inofensiva, poco trascendente y con una campaA�a de marketing tan hipA?crita como la declaraciA?n de amor de un a�?reguetoneroa�?.

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