Luego de estar en la competencia oficial del Festival de cine de Locarno en el 2011 con El aA�o del tigreA�A�y que con GloriaA�cosechara sendos triunfos en la Berlinale,A�el chileno SebastiA?n Lelio se consagra definitivamente en el panorama cinematogrA?fico conA�Una mujer fantA?stica, todo un punto de quiebre dentro de su filmografA�a y el A?nico filme latinoamericano que pelea en la categorA�a a Mejor PelA�cula Extranjera en los Oscar.

Marina (Daniela Vega en su cumbre) es una mujer transexual que trabaja en las maA�anas como camarera. Parece salida de una pelA�cula de George Cuckor o de una de Preston Sturges.A�Esta elegante Veronica Lake chilena, camina sinuosa y grA?cil por las calles de Santiago, como una bella floritura dislocada de su composiciA?n. En la noches canta en un bar a�?Tu amor es un periA?dico de ayera�? , ahora nuestra Marina se tiA�e de Lauren Bacall, con una fiereza y a la vez candidez en su mirada, canta con una fuerza inusitada mientras Orlando ( un inspirado Francisco Reyes) obnubilado la observa. La joven transexual y el veterano empresario de la costura de pudiente familia tienen un romance que es una especie de sueA�o tejido por el mismo Hitchcock; cenan en restaurantes cantoneses, bailan en un efluvio de luces de neones, se besan como dos jA?venes apasionados ingenuos, se miran perdidamente como un Jack Lemmon y una Shirley MacLaine, programan viajes que nunca realizarA?n a las cataratas de IguazA?. Todo es bucA?lico sueA�o hasta que Orlando sA?bitamente muere producto de una aneurisma.

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Marina Vidal contra el mundo
Una mujer fantA?stica

SebastiA?n Lelio, Daniela Vega y Francisco Reyes en la Berlinale.

En este punto tenA�a vertidos mis posibles miedos de los lugares comunes. La mujer distinta subyugada por el contexto social de su entorno, la viuda viperina vulnerada con un hijo agresivo y trans/homo/xenA?fobo y un hermano del difunto que vira entre el medio sin jugar partido. Un difA�cil campo de batalla, pero para los que ya vimos Gloria sabA�amos que Lelio nos darA�a mucho mA?s, e inevitablemente no defrauda. La pelA�cula puede pecar de algA?n bajA?n relativo y de dejar alguna subtrama endeble, pero gracias a la mA?sica de Mathew Herbert y a la actuaciA?n vital de Daniela Vega caemos en una especie de hechizo; asA� como Jeanne Moreau en Ascensor para el cadalso (1958) nos conjuraba con su melancolA�a a travA�s de sus aletargados pasos por los bulevares de ParA�s y Miles Davis nos arrullaba y nos confiaba cA?mplices un secreto: Hasta los peores dA�as pueden albergar poesA�a. AsA� se mueve Marina entre los pasillos estrechos de una funeraria para encontrar a su amante fantasmal baA�ado de neones rojos, en estos onA�ricos paisajes dantescos se encuentran las fortalezas de Una mujer fantA?stica. Se referencia con una actitud recalcitrante por parte de la prensa cierta estela almodovariana en las imA?genes de Lelio, pero este asegura que estA? mA?s prA?ximo a MallA� y a BuA�uel:

Siendo muy honesto a��y te lo dice alguien que hace poco volviA? a verA�Todo sobre mi madre (1991)A�baA�ado en lA?grimasa��, en el panteA?n de las pelA�culas que me inspiraronA�Una mujer fantA?sticaA�no estaban las de Don Pedro. Pero los espectadores encuentran siempre pistas, huellas, de las que los directores a priori no A�ramos conscientes. Aunque con el protagonismo de una mujer transexual, mas guiA�os asumidos al melodrama, cruzada por elA�thriller, en una pelA�cula que es tambiA�n una reflexiA?n sobre el cine… entiendo la referencia almodovariana. Yo pensaba mA?s en Jeanne Moreau enA�Ascensor para el cadalso oVA�rtigo.

Tiempo, fluyendo como un rA�o

A?QuiA�n no invitarA�a a Marina a probar una copa de vino tinto en una terraza mientras suena esa canciA?n de crA�ditos de Alan Parsons Project? Muchas reseA�as se han agazapado en los anA?lisis de la identidad a travA�s del juego que hace SebastiA?n Lelio con los espejos, del rostro vulnerado de Marina cubierto de cintas, un reflejo que la esboza como una anomalA�a o entre sus muslos un rostro dubitativo le devuelve la mirada, el reflejo que no persuade, que abrasa y lacera hasta los tuA�tanos. Todo eso estarA? muy bien. pero yo me quedo con el rostro de esta mujer fantA?stica desencajado mientras persigue a su espectral amor; es porque debo ser del equipo deA�VA�rtigo mA?s que el de las estelas almodovarianas.

Una mujer fantA?stica

Daniela Vega en su esplendor como Marina Vidal

Marina es tan mujer como las correspondencias de AnaA?s Nin. Su lucha se enclava fulgurante en nuestras retinas. La mirada de Daniela Vega es todo un descubrimiento por parte del realizador chileno; el conflicto que trata de esquematizar el director, el viento huracanado (El viento y Marina tendrA?n una relaciA?n especial en una secuencia concreta de la pelA�cula y no el viento que levantaba la falda de Marilyn Monroe en La tentaciA?n vive arriba a��1955a��, este es un viento que no insinA?a sino que lastima) de una sociedad enceguecida por el prejuicio que no asimila todo el amor que Marina tiene para dar; un buen ejemplo es la conversaciA?n que sostiene ella con su profesor de canto acerca de lo que era el amor para San AgustA�n.

Los personajes de SebastiA?n Lelio, maduros, maltrechos, entraA�ables y grA?ciles a pesar de las dificultades con las que tienen que lidiar conservan una especie de halo luminoso, una energA�a vital que les da fuerzas para zanjar los vericuetos de la vida misma. En en su puesta en escena hay mucha querencia, es un padre que no juzga ni escatima en miramientos, es como el profesor de canto de Marina. Estamos entonces ante mA?s que una radiografA�a del perdedor A�propia del cine de Pablo Stoll, en una celebraciA?n de la vida misma, porque la propuesta cinematogrA?fica de Lelio no es un panfleto reaccionario y eso se agradece; precisamente nos identificamos con sus vulnerables criaturas y les ayudamos a sobrellevar las cargas funestas que se atraviesan en sus sendas.

Goodbye my love

Marina en los baA�os turcos, con la llave del casillero de su amado cruza un portal ineludible, como dos islotes anclados en los resquicios de su mente, la cantante transexual entre el vapor multicolor atraviesa del baA�o de las mujeres al de los hombres. A�Marina abre el casillero y la cA?mara se adentra a ritmo sosegado como si de una gruta se tratase, un socavA?n nos devora, no es mA?s que las entraA�as de Marina, ese escueto recorrido que hace la protagonista entre los dos baA�os es la esencia misma de la pelA�cula. Al final, el director decide cerrar con a�?Timea�? de Alan Parsons Project. Un dA�bil susurro de Eric Woolfson nos recuerda:

a�?Time, flowing like a river
Time, beckoning me
Who knows when we shall meet againa�? a��

Y uno sale como nuevo de la sala.

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Curiosidades

  • “Disobedience” SerA? el debut en inglA�s del chileno SebastiA?n Lelio; es una de las pelA�culas mA?s esperadas del 2018. En palabras de su director “a�?Se trata de hasta quA� punto nos rebelamos del lugar en el que crecimos. CA?mo elegimos nuestro propio camino a travA�s de eso y cA?mo terminamos haciendo no sA?lo aquello a lo que nuestras familias nos han condicionadoa�?.
  • Julianne Moore protagonizarA? el remake de la pelA�cula chilena Gloria, tambiA�n dirigida por SebastiA?n Lelio.
  • Daniela Vega, una cantante lA�rica chilena, es la primera mujer transexual que habla abiertamente en su paA�s de su condiciA?n.
  • FA?bula, la productora de los hermanos LarraA�n es la encargada de producir Una mujer fantA?stica.

Una mujer fantA?stica: hazme instrumento de tu amor
HISTORIA73%
ACTUACIONES80%
DIRECCIA�N82%
ARTE 74%
MAsSICA 87%
FOTOGRAFA?A 82%
PUNTOS FUERTES
  • Daniela Vega, toda una revelaciA?n en la actuaciA?n
  • La mA?sica de Mathew Herbert con esos ecos pronunciados de Bernard Hermann
  • Toda la secuencia de los baA�os turcos.
PUNTOS DA�BILES
  • La relaciA?n con el profesor de canto se podrA�a ver mejor nutrida ya que es una arista de Marina de la que el guiA?n dependerA? excesivamente para cerrar la pelA�cula.
  • El personaje de Luis Gnecco se siente algo desaprovechado
80%Fantasticore
THE END MAGAZINE

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ANDRÉS MÚNERA PATIÑO

Estudié cine porque James Stewart me apuntaba con su Winchester 73 si no lo hacía, realicé una especialización en escritura de guión y libreto para justificarle a mis mecenas las noches en vela viendo las películas de Billy Wilder y Kaurismäki. Las películas como las brumas tienen un aspecto transitorio evanescente así que soy un confeso cazador de brumas sin ballesta.

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